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Nació en San Giovanni in Marignano, cerca de Rimini, el 31 de Octubre
de 1823; murió en Fiesole, el 22 de Febrero de 1885. Su primera educación
fue recibida en Rimini de los hermanos Speranza, sacerdotes. Hizo sus estudios
clásicos en la Escuela de Los Escolapios en Urbino, de la cual era
rector el distinguido erudito Latino, Padre Angelo Bonuccelli. Ingresó
a su noviciado en Florencia, el 30 de Noviembre de 1838. De 1840 a 1843
estudió filosofía y ciencias exactas en la Escuela y observatorio
Ximeniano, cuyo rector, el hábil astrónomo y geodesta, Padre
Giovanni Inghirami, era al mismo tiempo profesor de matemáticas superiores.
Serpieri tenía tan solo veinte años cuando fue nombrado instructor
en matemáticas y filosofía en la escuela de Siena. Aquí
llegó a ser conocido como un profesor modelo en virtud de su estilo
claro de exposición, su elocuencia, y sus amables modales. En Noviembre
de 1846, su superior lo nombró profesor de filosofía y física
en la escuela de Urbino, en tanto que, dos meses más tarde, el Gobierno
Papal lo llamó también a la cátedra de física
en la universidad de la misma ciudad. En Agosto 27 de 1848, fue ordenado
sacerdote, y en Noviembre de 1857, se convirtió en rector de la escuela.
Continuó en este cargo y al mismo tiempo como profesor hasta 1884,
cuando las autoridades municipales le notificaron de la inminente secularización
de la educación, tanto en las escuelas primarias como en las universidades,
invitándolo no obstante a permanecer como profesor. El injusto decreto
causó que él y sus colegas dejaran sus puestos en la escuela.
El dolor causado por este acontecimiento tuvo un efecto casi fatal sobre
su salud, que no había estado bien por algún tiempo. Designado
a la rectoría del Collegio della Badia Fiesolana, murió al
año siguiente después de una corta enfermedad.
Los principales méritos de Serpieri como astrónomo residen en
la observación de estrellas fugaces. Su primer tratado sobre el tema
data de 1847 en los “Annali di fisica e chimica” de Maiocchi. En
Agosto de 1850, descubrió que los meteoros de Agosto tienen su origen
en un radiante cercano de Gamma Persei (de ahí “Perseida”,
Ann. Di Tortolino, 1850). En el mismo año fundó un observatorio
en Urbino, y en adelante publicó regularmente en su boletín mensual
los resultados de sus observaciones meteóricas. Estas fueron de gran
ayuda para Schiaparelli en la formulación de su teoría sobre las
estrellas fugaces. El mismo Serpieri manifestó algunas opiniones interesantes
sobre el tema en su boletín en 1867. A instancias del Padre Secchi, fue
a Reggio en Calabria para observar el eclipse total de sol en 1870, y establecer
con exactitud el límite norte de la zona de totalidad. Las serpentinas
de la corona solar observables durante el eclipse fueron declaradas por él
como auroras ocasionadas por influencia eléctrica de la tierra y otros
planetas sobre el sol (Rendic, Ist. Lomb., 1871). Cuando Schiaparelli llamó
su atención sobre le magnífica obra del Americano George Jones,
que se componía de 328 dibujos de la luz zodiacal como se observaba en
diferentes momentos y desde diferentes lugares (publicada en Washington a expensas
del Gobierno), él de una vez la sometió a un análisis perspicaz.
Esto lo condujo a su teoría, en la que explica este fenómeno como
luz de la tierra producida y mantenida en la atmósfera por radiaciones
solares especiales (“La luce zodiacale studiata nelle osserv. di G. Jones,
138 pp. en “Mem. Soc. Spettr. Ital.”, 1876-81).
Los logros más grandes de Serpieri están en el campo de la sismología.
Su estudio del terremoto del 12 de Marzo de 1873, es, en opinión de Rossi,
un modelo de análisis científico. En este fue el primero en introducir
el concepto de radiante sísmico. La así denominada premonición
de parte de los animales él la explica por la hipótesis de una
perturbación eléctrica precedente. Su obra maestra es su estudio
sobre el terremoto del 17 y 18 de Marzo de 1875, que ocasionó gran devastación
en su ciudad de domicilio y en otros lugares. En este estudio plasma 240 documentos
procedentes de 100 lugares diferentes, y en él su teoría de radiantes
es probada en forma destacada. También escribió dos memorandos
sobre la terrible catástrofe de Casamicciola. Sus estudios sismológicos
completos, por los cuales recibió la medalla de oro en la Exposición
Italiana General en Turín (1884), fueron publicados en 1889 por P. G.
Giovanozzi. Entre sus obras sobre física deben mencionarse: un estudio
sobre el péndulo de Foucault (Ann. Tortolini, 1851); un tratado sobre
la transmisión simultánea de corrientes eléctricas opuestas
en el mismo cable (Corr. Sc. di Roma, 1855), una conferencia sobre la unidad
de fuerzas naturales (La forza e le sue trasformazioni, 1868). Su obra sobre
el potencial eléctrico (“Il potenziale elettrico”, 171 pp.,
Milán, 1882), es notable por su sistema, claridad y concisión.
Ha sido traducido al Alemán por Reichenbach (Viena, 1884). Su última
obra, sobre medidas absolutas (“Le misure assolute”, etc., Milán,
1884), da en forma condensada las principales teorías en física,
en particular de corrientes eléctricas. Ha sido traducida al Francés
por Gauthier-Villars (1886) y al Alemán (Viena, 1885).
GIOVANOZZI, Della Vita e degli Scritti di Alessandro Serpieri
delle Scuole Pie (Florence, 1887), 134 pp.; Allesandro Serpieri, D.S.P., Scritti
sismologici nuovamente raccolti e pubblicati da G. Giovanozzi, Direttore dell'
Osservatorio Ximeniano (Florence, 1888-89); POGGENDORFF, Biogr. litt. Handwb.,
iii, 1898, s. v.
J. STEIN
Transcrito por Thomas J. Bress
Traducido del Inglés por Daniel Reyes V.
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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