|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
|
|
Misionero que trabajó
entre los hurones, nació en Dieppe, en Normandía, el 27
de mayo de 1601. Fue asesinado por los iroquíes en Teanaostae,
cerca de Hillsdale, en el condado de Limcoe, en Ontario, Canadá,
el 4 de julio de 1648. Luego de dos años de estudio de la Filosofía
y uno de Derecho, entró a la Compañía de Jesús
en Roma, el 1 de octubre de 1621. Enviado a Canadá, su primera
encomienda fue el poblado de Cape Breton, donde su hermano, el Capitán
Daniel, había establecido un fuerte francés en 1629. Posteriormente
se le encomendó el cuidado de una escuela para niños indígenas
en Quebec. Pero, fuera de esas excepciones, él se mantuvo siempre
vinculado a la misión de Ihonatiria, en territorio hurón,
desde julio de 1634 hasta su muerte, catorce años después.
En el verano de 1648 los iroquíes atacaron repentinamente la
misión mientras los guerreros hurones estaban ausentes. El Padre
Daniel hizo cuanto estaba a su alcance para ayudar a su pueblo. Antes
de que las barreras hubieran sido derribadas, se encaminó a la
capilla donde estaban reunidos los ancianos, las mujeres y los niños
y les dio la absolución general y administró el bautismo
a los catecúmenos. Daniel no hizo intento alguno por escapar,
sino que con toda calma se adelantó hacia los enemigos. Cogidos
por sorpresa con ese acto, los atacantes se detuvieron momentáneamente,
pero recuperados le dispararon una lluvia de flechas. "La víctima
del heroísmo de caridad", dice Bancroft, "murió
con el nombre de Jesús en sus labios y la naturaleza le proporcionó
una tumba. La nación hurona le guardó duelo" (vol.
II, cap. xxxii). En ésto se equivoca Brancfort. El cuerpo inerte
fue arrojado a la capilla que se incendiaba y ambos se consumieron al
mismo tiempo. Daniel fue el segundo en recibir la corona del martirio
entre los jesuitas enviados a la Nueva Francia, y el primero entre los
misioneros que laboraban entre los hurones. Su superior, el Padre Ragueneau,
habla de él en una carta al general de la orden, diciendo que
"es un hombre verdaderamente notable, humilde, obediente, unido
a Dios, de paciencia sin límites y de valor indomable ante la
adversidad" (Thwaites, tr. Relations, XXXIII, 253-269).
EDWARD P. SPILLANE
Transcrito por Tomas Hancil
Traducido por Javier Algara
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
|
PUBLICIDAD
La ENCICLOPEDIA CATÓLICA no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a ec@aciprensa.com
| |