(MEXICANA.)
Erigida por Bula
Sacri apostolatus ministerio del papa Clemente VII, del 2 de Septiembre
de 1530. Cuenta con seminario mayor. Su titular es la Asunción de
María; su sede, la Ciudad de México y su territorio 1479 kms cuadrados
del Distrito Federal. Tiene seminario mayor y menor. Es sede metropolitana
y primada del país (México).
Dentro de su territorio
se encuentra la Basílica de Guadalupe, donde se venera la imagen de
la Sma. Vírgen María de Guadalupe, aparecida al Beato Juan Diego.
Se han celebrado 2 Congresos Eucarísticos Nacionales en la Arquidiócesis
de México. El primero en 1924 y el segundo en el año 2000. En su territorio
se encuentran las sedes de las Eparquías Maronita y Greco-Melquita
de México y la Nunciatura Apostólica en México.
Actualmente hay
en la Arquidiócesis de México alrededor de quince universidades de
corte católico, casi todas administradas por órdenes religiosas, una
por la prelatura del Opus Dei y una por la Arquidiócesis (La Universidad
Pontificia de México); e innumerables escuelas, colegios e institutos
de estudio de todos los niveles manejados por varias órdenes religiosas,
tanto de varones como de mujeres. Entre las principales congregaciones
que se dedican a la enseñanza en la Arquidiócesis se encuentran los
Hermanos de las Escuelas Cristianas (Lasallistas), la Sociedad de
María (Maristas), la Legión de Cristo, diversas ramas de los y las
franciscanos y varias más. Asimismo, la Arquidiócesis tiene el "Instituto
de Liturgia, Música y Arte Sacro, Cardenal Miranda".
Existe una gran
cantidad de conventos y casas de religiosas y religiosos. Varias de
las congregaciones son de derecho diocesano. Existen varias agrupaciones
laicas como el Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana y la Acción
Católica Méxicana, ésta última tuvo una importante participación en
la resistencia en la época de la persecución religiosa de Calles.
La Catedral
La Catedral de México
ocupa un espacio rectangular y mide interiormente ciento nueve metros,
noventa y seis centímetros de largo, por cincuenta y cuatro metros,
cincuenta centímetros de ancho. Consta de cinco naves atravesadas
por el crucero. La nave central, más alta, está techada con bóvedas
de cañón con lunetos; las naves procesionales las presentan vaidas
cuyos ornatos las hacen parecer de platillo. Las naves más exteriores
forman siete capillas hornacinas de cada lado y a los lados del ábside
se abren, del lado de la Epístola, la sacristía, y del Evangelio,
la sala capitular. Las capillas están techadas, las más antiguas,
con bóvedas de crucería, así como la sala capitular, la sacristía
y los vestíbulos del lado del norte. El ábside ocupado por la capilla
real, ofrece la forma de un rectángulo terminado por un trapecio.
La nave central presenta una puerta al sur y otras dos las procesionales;
éstas ofrecen también puertas del lado del norte con vestíbulos, como
se ha dicho. Los brazos del crucero, que también están cubiertos con
bóvedas de cañón con lunetos, tienen en sus extremidades sendas puertas,
al oriente y al poniente; en el centro del crucero se forman cuatro
pechinas que sostienen la airosa cúpula con su tambor.
Presenta, pues,
nuestro edificio una forma piramidal, ascendiendo desde las partes
más bajas, o sean las capillas, a las bóvedas de las naves procesionales;
enseguida a las de las bóvedas de la nave central y del crucero y
luego al cimborrio. En el esquema constructivo que publicamos puede
verse la lógica de la construcción, que comenzó por las partes inferiores
para llegar a poder edificar el cimborrio y después lo que resta del
edificio hacia el sur para concluir con su fachada. La estructura
viene a complementarse por los botareles que trasmiten los empujes
de las bóvedas más altas sobre las más bajas, para ser nulificados
por los sólidos muros que rematan el edificio. Las naves se encuentran
separadas por gruesos machones que presentan cuatro medias muestras
en sus caras y la misma disposición se ve en las separaciones de las
capillas; en la parte alta los arcos formeros y torales están formados
por la prolongación del fuste de cada media muestra hasta encontrar
su correspondiente, sistema original que no se encuentra en otros
edificios. La disposición de las naves permite iluminar perfectamente
el templo con ciento setenta y cuatro ventanas. Ocupando dos espacios
de la nave central se ve el coro, que se halla rodeado de muros en
tres de sus lados. El trascoro está ocupado por el altar del Perdón,
frente al cual quedan dos tramos de la nave central y corresponde
a la puerta principal que también se llama del Perdón. Cierra el coro
una hermosísima reja que da salida a una crujía que conduce al presbiterio,
donde se alza un altar que ha sido llamado ciprés. En la parte exterior
del coro se ve una riquísima tribuna, volada en que unos hermosos
ángeles sostienen el ambulatorio y su balaustrada. Sobre los dos primeros
espacios que ocupa el coro, se levantan órganos monumentales, de madera
tallada y dorada.
La advocación de
la santa iglesia Catedral debía ser la de la Asunción de la Virgen
María, y agrega: "Asignamos por parroquianos de la dicha iglesia
las casas, habitantes y moradores y vecinos, tanto los que dentro
de la ciudad, como los que en los suburbios de ella habitan y moran
de presente, y en lo futuro habitasen y morasen, hasta que en dicha
ciudad se haga por Nos y por nuestros sucesores cómoda división de
parroquias, a la cual también tengan obligación de pagar derechos
de iglesia parroquial, diezmos, primicias y hacer oblaciones..."
El último apartado
de la erección prescribe para el obispo y sus sucesores la facultad
de establecer en lo sucesivo aquellas cosas que convinieron y termina
con los párrafos necesarios para ratificar en todas sus partes la
erección. La fecha dice: "Dada en Toledo en el año de la Natividad
del Señor de 1534. "Regresó fray Juan a México a continuar su
misión apostólica ayudado, ahora sí, por los funcionarios de la segunda
Audiencia. La vida colonial seguía su marcha, sin más contratiempos
que discusiones ociosas en aquellos tiempos en que la necesidad imponía
prácticas que tenían por fuerza que apartarse de las costumbres aceptadas.
Tal aconteció con la discusión acerca del bautismo de los indios,
que, claramente se comprende, no podía constar de todas las ceremonias
prescritas por la iglesia, puesto que muchas veces tenía que hacerse
en forma colectiva. La discusión llegó a tal punto que hubo que acudir
a una autoridad superior, y así se organizó una junta con la Audiencia,
obispos y prelados de las Ordenes, que tampoco llegó a ningún acuerdo.
Turnado el asunto a España, el Consejo de Indias y el arzobispo de
Sevilla determinaron que se continuase en la forma que se había hecho,
hasta consultar con Su Santidad. El Papa Paulo III expidió el primero
de junio de 1537 la bula Altitudo divini consilii, que resolvía claramente
este problema y otros muchos que se habían suscitado.
Con el transcurso
del tiempo se fundaron nuevas diócesis en la Nueva España, de manera
que la situación eclesiástica de México requería otra organización:
era necesario que existiese una Metropolitana de la cual dependieran
todas estas diócesis en calidad de sufragáneas, en vez de tener que
depender de la catedral de Sevilla, mucho más lejana. "Por eso,
en consistorio secreto de 11 de febrero de 1546, y a instancias del
emperador, separó el señor Paulo III la iglesia de México erigiéndola
en Metropolitana, y dándole por sufragáneas las de Oaxaca, Michoacán,
Tlaxcala, Guatemala y Ciudad Real de Chiapas. Nombró por primer arzobispo
al mismo señor Zumárraga y el 8 de julio de 1547 le envió la bula
del Palio, que no llegó a recibir."
El Seminario
El 28 de noviembre
de 1689 se funda el Seminario de acuerdo con las orientaciones del
Concilio de Trento (de ahí el nombre de Conciliar), y el 18 de octubre
de 1697 se erige e inaugura solemnemente sus actividades. Desde su
fundación ha ocupado diferentes edificios. El Seminario Conciliar
de México, ahora ubicado en dos casas una en Tlalpan y la otra en
Huipulco, para mayor y menor respectivamente, cuenta con más de doscientos
alumnos y más de 20 sacerdotes.
Límites
Los límites de la
Diócesis de México al principio no se encontraban bien definidos.
Cuando Cuba fue descubierta, se erigieron tres sedes, pero cuando
los prelados llegaron, sus sedes episcopales habían sido destruidas
y los habitantes habían huido. Para evitar tales problemas, la Santa
Sede permitió a los reyes de España fijar los límites de las nuevas
diócesis que se erigieran en el continente americano, aún considerado
como parte de Asia. Desde 1500 hasta 1863, la Arquidiócesis de México
se extendía del Atlántico al Pacífico, específicamente de Tampico
a Acapulco. Actualmente su territorio ocupa únicamente
el territorio del Distrito Federal o Ciudad de México.
Obispos
El primer obispo,
fray Juan de Zumárraga O.F.M, llegó a México cuando Clemente VII apenas
había sido liberado de la prisión en Castel Sant' Angelo, donde había
sido recluido por Carlos V por varios meses después del saqueo de
Roma por el ejército de los Borbón. Le fue permitido e incluso se
le obligó ir a México únicamente con la nominación del emperador;
gobernó la diócesis sin ningún nombramiento papal, y usaba título
"Omnimoda potestate Antistes". Regresó a España, recibió
sus Bulas y fue consagrado seis años después de la primera vez que
llegó al continente americano. En su época, La Virgen María de Guadalupe
se le apareció a Juan Diego y se convirtió en Patrona de América.
Introdujo la primera imprenta en el Nuevo Mundo, publicó muchos libros,
fundó muchas escuelas y colegios, y fue un hombre justo, fiel seguidor
de San Francisco de Asís, a cuya orden pertenecía. Gobernó la diócesis,
elevada al rango de arquidiócesis de 1528 a 1548.
Han habido cinco
concilios provinciales en la ciudad de México. Los primeros dos bajo
el segundo arzobispo, Alonso de Montúfar. El tercero fue presidido
por el tercer arzobispo, Pedro Moya de Contreras. El vigésimo cuarto
arzobispo, Francisco Antonio de Lorenzana organizó y presidió el cuarto
concilio provincial en 1770. Próspero Alarcón, trigésimo segundo arzobispo
presidió el quinto concilio provincial en 1896.
Los arzobispos Moya
de Contreras, García Guerra, Palafox, Osorio, Ortega, Haro y Peralta,
y Lizana y Beaumont fueron al mismo tiempo virreyes y capitanes generales
de la Nueva España y fueron hábiles tanto para empuñar la espada,
como para llevar el báculo. El arzobispo Labastida fue regente durante
el efímero imperio de Maximiliano. Fue el último prelado investido
con alguna autoridad política.
Francisco Antonio
de Lorenzana, fue creado cardenal por Clemente XIV cuando fue transferido
a Toledo.
Pocos años después
de la conquista, a principios del siglo dieciséis, la Arquidiócesis
de México ya tenía mas de cincuenta conventos de religiosas, la primera
universidad en América, igual a aquella en Salamanca, varios colegios
e infinidad de escuelas. El número continuó incrementándose, hasta
que cualquier progreso religioso fue detenido por la Guerra de Independencia
y las guerras de Reforma. Muchos bienes de la Iglesia fueron destruidos
o arrebatados durante la época del Presidente Juárez. Con Porfirio
Días la Iglesia recibió un mejor trato; pero durante la Revolución
hubo mas retroceso y con el gobierno de Plutarco Elías Calles se inició
una represión a la Iglesia y fueron martirizados muchos sacerdotes
y laicos comprometidos, algunos de los cuales fueron canonizados por
el Papa Juan Pablo II el 21 de Mayo del 2000. Durante el gobierno
del Presidente Salinas de Gortari, se creó la Ley de Asociaciones
Religiosas y Culto Público, dándole reconocimiento legal a la Iglesia
y restableciendo relaciones diplomáticas con la Santa Sede después
de mas de 100 años.
Los Arzobispos de
México en el siglo XX fueron: Próspero María Alarcón y Sánchez de
la Barquera (17 de diciembre de 1891 al 29 de marzo de 1908), José
Mora y del Río (2 de diciembre de 1908 a 22 de abril de 1928), Pascual
Díaz Barroso (25 de junio de 1929 a 29 de mayo de 1936), Luis María
Martínez (20 de febrero de 1937 a 9 de febrero de 1956), Miguel Darío
Miranda Gómez (28 de mayo de 1956 a 19 de julio de 1977), Ernesto
Corripio Ahumada (del 19 de julio de 1977 al 29 de septiembre de 1994)
y Norberto Rivera Carrera (desde el 13 de julio de 1995).
Tanto Mons. Miranda
Gómez, como sus dos sucesores han sido elevados a la dignidad de cardenal.
El actual Arzobispo
Primado de México, Cardenal Norberto Rivera Carrera, nació en La Purísima,
Tepehuanes, Durango en 1942, estudió la Licenciatura en Teología Dogmática
en la Universidad Gregoriana en Roma y fue ordenado por S.S. Paulo
VI el 3 de julio de 1966 en la Basílica de San Pero en Roma; ocupó
los cargos de Vicario Cooperador en Río Grande, Zacatecas; Catedrático
de Teología Dogmática y de Sagrada Escritura en el Seminario y luego
Prefecto de Disciplina; Canónigo Lectoral de la Catedral de Durango;
Profesor de Eclesiología en la Universidad Pontificia de México; Fundador
y Asistente del Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana; Asistente
Diocesano de la A.C.J.M.(Acción Católica Juvenil Mexicana) y del M.F.C(Movimiento
Familiar Cristiano); Capellán del Templo de San Martín de Porres;
Secretario Diocesano de la Comisión de Pastoral; Miembro del Consejo
Diocesano de Gobierno y Consultor Diocesano; Director de Comunicaciones
Sociales de la Arquidiócesis de Durango; en 1985 fue nombrado segundo
obispo de Tehuacan; Presidente de la Comisión Episcopal para la Familia
(por dos períodos); Miembro
del Consejo Superior de la Universidad Pontificia de México; Presidente
de la Sección Familia de la Conferencia del Episcopado Latinoamericano;
Perito Consultor en la Sagrada Congregación para el Clero. El 13 de
junio de 1995 fue nombrado Arzobispo Primado de México por S.S. Juan
Pablo II en sustitución del Cardenal Arnesto Corripio Ahumada y
tomó posesión el 26 de julio de 1995, la Imposición del Palio Arzobispal
fue el 29 de junio del mismo año. Participó en el Sínodo de Obispos
para América que se realizó en la Ciudad del Vaticano del 16 de noviembre
al 12 de diciembre de 1997. Fue creado y publicado Cardenal de la
Santa Iglesia el 16 de enero de 1998 y le imponen el birrete cardenalicio
en el Consistorio del 21 de febrero de 1998 por Su Santidad Juan Pablo
II, dándole como Titulo en Roma la Parroquia de San Francisco de Asís.
Actualmente,
en la Arquidiócesis de México existen el Arzobispo titular, Cardenal
Norberto Rivera Carrera, 6 Obispos Auxiliares: Monseñor Abelardo Alvarado
Alcántara, Monseñor Marcelino Hernández Rodríguez, Monseñor José de
Jesús Martínez Zepeda, Monseñor Luis Fletes Santana,Monseñor Rodrigo
Guillermo Ortiz Mondragón, Monseñor Felipe Tejeda García, M. Sp. S.;
un Arzobispo Emérito, Cardenal Ernesto Corripio Ahumada y 2 Obispos
Auxiliarez Eméritos: Monseñor Francisco María Aguilera González y Monseñor
Luis Mena Arroyo.
Las vicarías episcopales
El Arzobispo,
Cardenal Miranda Gómez, creó 8 zonas pastorales o vicarías episcopales:
de Santa María de Guadalupe, cuyo vicario actual es Mons. Daniel Velasco Roa; de Cristo Rey, cuyo vicario es
el R. P. Nicolás Gómez Sánchez, O.S.A; de San Felipe de Jesús,
cuyo vicario es el obispo
auxiliar S.E. Mons. Felipe Tejeda García, M. Sp. S.; de San Miguel
Arcángel, cuyo vicario es el
obispo auxiliar S.E. Mons. Luis Fletes Santana; de San Pedro Apóstol
cuyo vicario es el Pbro. Diego Monroy Ponce; de San José, cuyo vicario
es el Pbro. Dr. Enrique Glennie Graue; de San Pablo, cuyo vicario
es el obispo auxiliar S. E. Mons. Marcelino Hernández Rodríguez ;
y de San Juan Bautista, cuyo vicario es el Pbro. Lic. Pedro Tapia
Rossete. A partir de la renuncia del Abad de la Basílica de Guadalupe,
Mons. Guillermo Schulemburg, la administración de la I. y N. Basílica
de Guadalupe está a cargo de la Arquidiócesis y se creó una vicaría
especial cuyo titular es Mons. Antonio Macedo Tenllado. Fue vicario
de la vicaría de San Felipe de Jesús y obispo auxiliar de México,
el actual presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los
Agentes Sanitarios, el Arzobispo-Obispo Emérito de Zacatecas, Mons.
Javier Lozano Barragán.
Con motivo del Gran
Jubileo de la Encarnación del año 2000, se lleva a cabo en la Arquidiócesis
de México, la Misión 2000, para acercar mas al pueblo al conocimiento
de la verdad y para continuar con la nueva evangelización.
Enciclopedia de México, Tomo 9; Sitio
web de la Arquidiócesis Primada de México, www.arzobispadomexico.org.mx
; Sitio web de la Conferencia del Episcopado Mexicano, www.iglesia.org.mx ; J. Montes de Oca y
Obregón; M. Anne McCay.
Traducido y actualizado por Antonio Hernández
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