Obispo de Cesarea, y uno de los mas distinguidos Doctores
de la Iglesia . Nacido probablemente en 329; murió el 1o de enero de
379. El está considerado después de Atanasio como un defensor de la
Iglesia Oriental contra las herejías del siglo cuarto . Con su amigo
Gregorio de Nazianzo y su
hermano Gregorio de Nisa,
formaron un trío conocido como "Los Tres Cappadocianos", pero
el sobrepasó a los dos en el genio práctico y los logros reales.
Vida
San Basilio el Anciano, padre de San Basilio el Grande, fue el hijo de un cristiano
de buena cuna y su esposa, Macrina (Acta SS., Enero, II), ambos sufrieron
de la persecución de la fe por Maximino Galerio (305-314), gastando
varios años de vida dura en las montañas silvestres de Pontus. San Basilio
el Anciano era notable por su virtud (Acta SS, Mayo, VII) y también
ganó una buena reputación como maestro en Cesarea. El no fue sacerdote
(Cf. Cave, Hist. Lit., I, 239). El estaba casado con Emelia, la hija
de un mártir y fue padre de diez hijos. Tres de estos, Macrina, Basil,
y Gregorio son honrados como santos; y de los hijos, Pedro, Gregorio,
y Basilio alcanzaron la dignidad del Episcopado.
Bajo el cuidado de su padre y de su abuela, la vieja Macrina,
quien conservaba las tradiciones de sus paisanos , San Gregorio
Taumaturgo (c. 213-275) Basilio fue formado en los hábitos de piedad
y estudio . El era todavía joven cuando su padre murió y la familia
se cambió a la propiedad de la vieja Macrina en Annesi en Pontus,
en los bancos del Iris. Cuando era un muchacho, lo enviaron a la
escuela en Cesarea, en ese entonces "una metropoli de las letras",
y concibió una ferviente admiración por el obispo local, Dianio.
Mas tarde, el fue a Constantinopla, en ese tiempo el fue "distinguido
por sus maestros de filosofía y retórica", y de aquí se fue
a Atenas. Aquí el se volvió
el compañero inseparable de Gregorio de Naziano, quien, en su famoso
panegírico sobre Basilio (Or.
xliii),da una descripción sumamente interesante de sus experiencias
académicas . De acuerdo a el , Basilio ya se distinguía por su mente
brillante y seriedad de carácter y se asociaba solo con los estudiantes
mas aplicados. El era capaz, serio, industrioso, y muy avanzado
en retórica, gramática, filosofía, astronomía, geometría, y medicina.
(A pesar de no saber Latín, ver Fialon, Etude historique et littéraire sur San Basilio,
Paris, 1869). Nosotros sabemos los nombres de dos de los maestros
de Basilio en Atenas - Prohaeresios, posiblemente un Cristiano,
y Himerio, un pagano. Se ha afirmado, aunque probablemente incorrectamente,
que Basilio pasó mucho tiempo bajo Libanio. El mismo nos dice que
trataba sin éxito de engancharse como alumno de Eustacio (Ep., I).
Al final de su residencia en Atenas, Basilio se volvió docto, dice
San Gregorio de Nazianzo "con todo el aprendizaje obtenido
por la naturaleza del hombre", estaba muy bien preparado para
ser Maestro. Cesarea tomo posesión de el con gusto "como un
fundador y segundo patron" (Or. xliii), y el nos dice (ccx),
que rechazó las ofertas espléndidas de los ciudadanos de Neo-Cesarea,
quienes deseaban que el tomara la educación de los jóvenes en la
ciudad.
Para el estudiante mas exitoso y distinguido profesor, "ahora
quedaba", dice Gregorio (Or. xliii), "no otra necesidad
que la de la perfección espiritual". Gregorio de Nisa, en su
vida de Macrina, nos da a entender que el éxito brillante de Basilio
tanto como estudiante universal y
profesor había dejado trazos mundanos y de autosuficiencia
en el alma del joven. Afortunadamente, Basilio vino de nuevo en
contacto con Dianio, Obispo de Cesarea, el objeto de su afección
juvenil, y parece que Dianio lo bautizó a el, y lo ordenó como Lector
tan pronto como regresó a Cesarea. Fue al mismo tiempo que el se
sintió bajo la influencia de esa notable mujer , su hermana Macrina,
quien había mientras tanto fundado una comunidad religiosa en la propiedad de la familia en Annesi. Basilio
mismo nos dice como, como un hombre se levantó de su profundo sueño
, y volvió sus ojos a la maravillosa verdad del Evangelio , vertió
muchas lágrimas por su vida miserable, y oró pidiendo la guía de
Dios "Entonces yo leí el Evangelio , y vi allí que un gran
modo de alcanzar la perfección era vendiendo todos sus bienes, el
compartirlos con los pobres, el deshacerse de todo el cuidado de
su vida, y el rechazo a permitir al alma voltear a ver con simpatía
a las cosas de esta tierra" (Ep. ccxxiii). Para aprender el
camino de la perfección, Basilio ahora visitó los monasterios de
Egipto, Palestina, Coele-Siria, y Mesopotamia. El regresó , lleno
de admiración por la austeridad y piedad de los monjes , y fundó
un monasterio en su lugar natal Pontus, en los bancos del Iris,
cercanamente opuestos a Annesi. (Cf. Ramsay, Hist. Geog. of Asia Minor, Londres, 1890,
p. 326). Eustasio de Sebaste ya había introducido la vida ermitaña
en Asia Menor; Basilio agregó la forma cenobítica o forma de comunidad,
y la nueva característica fuè imitada por muchas compañas de hombres
y mujeres . (Cf. Sozomen, Hist.
Eccl., VI, xxvii; Epiphanius, Haer., lxxv, 1; Basil, Ep. ccxxiii;
Tillemont, Mém., IX, Art. XXI, y nota XXVI.) Basilio llegó a ser conocido como
el padre del monasticismo oriental, al antecesor de San. Benedicto.
Que bien le quedaba el título, que tan seriamente y con que espíritu
el llevó a cabo la sistematización de la vida religiosa, puede ser
visto mediante el estudio de su regla. Parece que el leyó los escritos
de Origen muy sistemáticamente
acerca de su época , porque junto con Gregorio de Nazianzo,
escribieron una selección que ellos llamaron "Philocalia".
Basilio fue sacado de su retiro a el área de controversia
teológica en el año 360 cuando el acompañó a dos delegados de Seleucia
al emperador en Constantinopla, y apoyó en nombre de Ancira. Hay
alguna disputa en cuanto a su coraje y su ortodoxia perfecta para
esta ocasión (cf. Philostorgius, Hist. Eccl., IV, xii; respuesta
por Gregorio de Nyssa, En Eunom., I, y Maran, Proleg., vii; Tillemont,
Mém., nota XVIII). Un poco despuès, sin embargo, han quedado con
suficiente evidencia, que Basil abandonó a Dianio por haber firmado
el credo herético de Rimini. En esta época (c. 361) se le llamaba
"Moralia"; y un poco mas tarde vino en libros contra Eunomius
(363) y alguna correspondencia con Atanasio. Es posible, también,
que Basilio escribió sus reglas monásticas en sus versiones mas
cortas mientras que estaba en Pontus, y luego las alargó en Cesarea.
Hay un registro de una invitación de Julián para Basilio para presentarse
en una corte y también del rechazo de Basilio, junto con una advertencia
que enojó al emperador y puso en peligro la seguridad de Basilio
. Ambos incidentes y la correspondencia son cuestionados por algunos
críticos.
Basilio todavía retuvo una considerable influencia en Cesarea,
y se considera altamente probable que el tuvo que ver con la elección
del sucesor de Dianio quien murió en el 362, después de haberse
reconciliado con Basilio. En todo caso el nuevo obispo, Eusebio,
fue prácticamente puesto en su oficina por el anciano Gregorio de
Nazianzo . habiendo persuadido Eusebio al renegado Basilio de ser
ordenado sacerdote, le dio un lugar permanente en la administración
de la Diocesis (363). La capacidad de Basilio para administrar los
asuntos eclipsó tanto al obispo, que surgió un sentimiento entre
los dos. "Toda la porción mas sabia y eminente de la Iglesia se inclinó contra el obispo " (Greg. Naz.,
Or. xliii; Ep. x), y para evitar problemas Basilio se retiró de
nuevo a la soledad de Pontus. Un poco mas tarde (365) cuando los
intentos de Valens para imponer el Arianismo en los sacerdotes y
la gente necesitaba la presencia de una personalidad fuerte, Basilio
fue regresado a su puesto anterior, siendo reconciliado con el obispo
por San Gregorio de Nazianzo. Parece que ya no hubo mas desacuerdos
entre Eusebio y Basilio y este último llegó a ser la verdadera cabeza
de la diócesis. "El uno",dice Gregorio de Nazianzo (Or.
xliii), "conducía a la gente el otro conducía al líder".
Durante los cinco años gastados en esta oficina tan importante,
Basilio dio evidencia de ser un hombre de poderes poco usuales.
El estableció la ley para conducir a los ciudadanos para los ciudadanos
líderes y para los gobernadores imperiales, arregló disputas con
sabiduría y fineza, asistió al necesitado espiritualmente, buscó
"el apoyo al pobre, el entretenimiento de los extranjeros ,
el cuidado de las damas, legislación escrita y no escrita para la
vida monástica , arreglo de oraciones, liturgia, adorno del santuario"
(op. cit.). En tiempos de hambruna, el fue el salvador del pobre.
En el año 370 Basilio
reemplazó a el Obispo de Cesarea, siendo consagrado de acuerdo a
la tradición el14 de Junio. Cesarea era entonces una poderosa y
rica ciudad (Soz., Hist. Eccl., V, v). El obispado comprendía la
Metrópoli de Cappadocia y la extensión de Pontus lo cual abarcaba
mas de la mitad de Asia Menor y comprendía once provincias. La sede
de Cesarea estaba en el mismo rango que la de Efeso inmediatamente
después de las sedes patriarcales y concilios, y el obispo era el
superior de cincuenta personas en el obispado
(Baert). La influencia real de Basilio, dice Jackson (Prolegomena,
XXXII) cubría todo lo ancho del país "desde los Balkanes al
Mediterráneo y desde el mar Ageo al rió Eufrates". La necesidad
de un hombre como Basilio en una sede como la de Cesarea era muy
fuerte, y el debía saber esto bien. Algunos piensan que el se propuso
que lo eligieran; otros (por ejemplo:. Maran, Baronius, Ceillier)
dicen que el no hizo ningún intento de su parte. De cualquier forma,
el llegó a ser el Obispo de Cesarea en gran parte por la influencia
del anciano Gregorio de Nazianzo. Su elección, dice el Gregorio
mas joven (loc. cit.), fue seguida de la falta de afecto de parte
de varios obispos "a cuyo lado se encontraban los grandes mafiosos
de la ciudad". Durante administraciones previas de la Diócesis
Basil había definido claramente las ideas de disciplina y ortodoxia,
que uno no podía dudar de la dirección y el vigor de esta política
. A San Atanasio le dio gusto la elección de Basilio (Ad Pallad., 953; Ad Joann. et Ant., 951); pero al Emperador Ariano
Valens, le dio considerable disgusto y la minoría de obispos derrotados
llegaron a ser consistentemente
hostiles al nuevo metropolitano. Mediante años de conducta
con tacto, sin embargo, "mezclando su corrección con consideración
y su gentileza con firmeza " (Greg. Naz., Or. xliii), el superó
finalmente a sus oponentes..
Las cartas de Basil dicen la historia de su actividad variada
y tremenda; como el trabajó para la exclusión de candidatos inadecuados
para el ministerio sagrado y alejar a los obispos de la tentación
de la simonía; como el requería disciplina exacta y la observación
llena de fe de los cánones de clérigos y seglares; como el reprimió
lo pecaminoso, le dio seguimiento a las ofensas, y mantuvo la esperanza
del perdón para el penitente. (Cf. Epp. xliv, xlv, y xlvi, la carta
maravillosa a una virgen caída, así como también Epp. liii, liv,
lv, clxxxviii, cxcix, ccxvii, y Ep. clxix, sobre el extraño incidente
de Glycerio, cuya historia está bien descrita por Ramsay, La Iglesia en el Imperio Romano, Nueva
York, 1893, p. 443 sqq.) Si por un lado el defendía estenuadamente
los derechos clericales y las inmunidades (Ep. civ), por el otro
el entrenaba a sus clérigos tan estrictamente que ellos se volvieron
famosos como modelo de sacerdote a aspirar ser (Epp. cii, ciii).
Basil no confinó su servicio a los asuntos pastorales, sino que
se lanzó vigorosamente en las disputas teológicas llenas de problemas
que en ese entonces rendían a la unidad del Cristianismo. El hizo
un resumen de la fe ortodoxa; el atacó verbalmente a los herejes
que estaban cerca y escribió vehementemente a los que estaban lejos.
Su correspondencia muestra que el hizo visitas, envió mensajes,
dio entrevistas, instruyó, reprobó, reaccionó, amenazó, reprochó,
tomó a su cargo la protección de las naciones , ciudades, individuos
grandes y pequeños. Hubo poca oportunidad de oponérsele con éxito,
ya que el era un peleador frío, persistente, sin miedo en defensa
de la doctrina y de los principios . Su fuerte postura contra Valens
se equipara a la reunión entre Ambrosio y Teodocio. El emperador
se vio como tonto ante la indiferencia calmada del arzobispo a su
presencia y sus deseos . El incidente, como lo narra Gregorio de
Nazianzo, no solo dice mucho en relación al caracter de Basil sino
da una luz clara del tipo de obispo cristiano con el cual los emperadores
tenían que tratar y va mas allá para justificar porque el arianismo,
con poca corte detrás de el, podía hacer tan poca cosa en la historia
del Catolicismo..
Mientras asistía a Eusebio en el cuidado de su diócesis
, Basilio había marcado un interés por el pobre y afligido; ese
interés ahora se mostraba en la erección de una magnífica institución,
el Tocotofeso, o Basileo, una casa para el cuidado de los extranjeros
sin amigos ,el tratamiento médico del
enfermo pobre, y el entrenamiento industrial del carente
de habilidades. Construido en los suburbios, logró tal importancia
que llegó a ser prácticamente el centro de una nueva ciudad con
el nombre de he kaine polis
o "Pueblo Nuevo". Era la Casa-Madre de las instituciones
parecidas erigidas en otras diócesis y se sostuvo como un recordatorio
constante al rico de su privilegio de gastar su riqueza en un modo
cristiano. Se puede mencionar aquí que las obligaciones sociales
del rico eran predicadas tan simple y fuertemente por San Basilio
que los sociólogos modernos se han aventurado a decir que son ideas
suyas, aunque sin mas fundamento que el que existe en el caso de
cualquier otro maestro consistente con los principios de la ética
Católica. La verdad es que San Basilio fue un amante práctico de
la pobreza cristiana, y aún en un alto puesto conservó la simplicidad
en la comida y la ropa y esa austeridad de la vida por la que el
se hizo notar en su primera renuncia al mundo.
En medio de sus labores, Basilio pasó sufrimientos de muchas
clases. Atanasio murió en el año 373 y el anciano Gregorio en el
374, ambos dejaron espacios que nunca se llenarían. En el año 373
se inició la dolorosa extradición de Gregorio de Nazianzo. Antimo,
Obispo de Tiana, se convirtió en enemigo abiertamente, Apolinar
"una causa de dolor para las iglesias" (Ep. cclxiii),
Eustasio de Sebaste un traidor a la Fe y también un enemigo personal
. Eusebio de Samosata fue desaparecido, Gregorio de Niza
condenado y encadenado. Cuando murió el emperador Valentino y los
Arianos recuperaron su influencia , todos los esfuerzos de Basilio
deben haber parecido en vano. Su salud estaba débil, los godos estaban
a las puertas del imperio, Antioquia estaba en cisma, Roma dudaba
de su sinceridad, los obispos rechazaban reunirse como el deseaba
. "Las notas de la Iglesia eran oscuras en su parte de Cristiandad
, y el tenía que navegar lo mejor que podía ,--admirando, haciendo
la corte, y sin embargo tratado con frialdad por el mundo Latino
, deseando la amistad de Roma , sin embargo herido por su reserva,--sospechoso
de herejía por Damaso, y acusado por Jerome de orgullo" (Newman,
La Iglesia de los Padres). Si el hubiera vivido un poco mas y asistido
al Concilio de Constantinopla (381), el hubiera visto la muerte de su primer
presidente, su amigo Melesio, y la renuncia forzada de su segundo,
Gregorio de Nazianzo. Basil murió el 1o de Enero del 379. Su muerte
fue considerada como un duelo público; los Judíos, paganos, y extranjeros
lo sintieron como uno de ellos . Los primeros martirologios Latinos
(Hieronimian y Bede) no hacen mención de la fiesta de San Basilio.
La primera mención es por Usuard y Ado quienes lo colocan en el
14 de Junio, la fecha supuesta
de la consagración de Basilio al obispado . En la "Menaea"
Griega el es conmemorado el 1o de Enero, el dia de su muerte. En
1081, Juan, Patriarca de Constantinopla, a consecuencia de una visión,
estableció una fiesta en honor común a San Basilio , a Gregorio
de Nazianzo y Juan Crisóstomo a celebrarse
el 30 de Enero. Los Bolandistas dieron cuenta del origen
de esta fiesta; ellos también anotaron como algo de valor que no
se mencionaban reliquias de San Basilio antes del siglo doce, tiempo
en el cual se decía que partes de su cuerpo, junto con otras reliquias
muy extraordinarias que se habían llevado a Bruges por un cruzado
que regresaba. Baronius (c. 1599) dio al Oratorio de Nápoles una
reliquia de San Basilio enviada de Constantinopla a el Papa . Las
descripciones impresas de los Bollandistas y Baronios sobre la apariencia
personal de Basilio y la reproducción anterior de dos iconos, el
mas viejo copiado de un códice presentado a Basilio, Emperador del
Este (877-886).
Por consenso común, Basilio está entre las figuras mas grandes
en la historia de la iglesia y el mas que extravagante panegírico
por Gregorio de Nazianzo no ha sido sino igualado por muchos otros
eulogistas. Físicamente delicado y ocupando un alto puesto pero
en pocos años, Basilio hizo un trabajo magnífico y duradero en una
época donde se experimentaron las mas
violentas convulsiones mundiales que haya vivido
la Cristiandad . (Cf. Newman, La
Iglesia de los Padres). Por virtud personal el logró distinguirse
en una era de santos; y su pureza, su fervor monástico, su estricta
simpleza , su amistad por el pobre llegó a ser tradicional en la
historia del ascetismo Cristiano . De hecho, la impresión de su
genio fue sellada indeleblemente en la concepción Oriental de la
vida religiosa . En las manos del obispado de la gran metrópoli
de Cesarea se formó como un modelo de la diócesis Cristiana ; casi
no hubo ningún detalle de la actividad episcopal que el dejara de
señalar dando líneas para guiar y dando el ejemplo. No menos glorioso
es el hecho de que el mantuvo una dignidad sin temor e independencia
hacia los oficiales del estado lo cual la historia ha mostrado mas
tarde ser una condición indispensable de la vida saludable del episcopado
Católico.
De la correspondencia de Basilio con la sede en Roma se
capta alguna diferencia . No hay duda de que el estaba en comunión
con los obispos occidentales y que el escribió repetidamente a Roma
preguntando que pasos tomar para asistir a la Iglesia Oriental en
su lucha con los herejes y cismáticos; pero el resultado negativo
a sus apelaciones le sacaron palabras que requieren explicación.
Evidentemente el estaba profundamente desilusionado de que el Papa
Damasus por un lado dudara de condenar a Marcelo y a los Eustasianos,
y por el otro prefiriera a Paulino en vez de Melesio en quien Basilio creía muy firmemente
que tenía el derecho al obispado de Antioquia . Debe admitirse que
Basilio al menos criticó al Papa libremente en una carta enviada
a Eusebio de Samosata (Ep. ccxxxix) y que el estaba indignado a
la vez que dolido de la falla de sus intentos para obtener ayuda
del Occidente . Mas tarde , sin embargo, el debe haber reconocido
que en algún aspecto el había sido irritante; en cualquier evento,
su fuerte énfasis en la influencia sobre la cual la sede Romana
puede ejercerse sobre los obispos orientales, y su abstinencia de
un cargo de usurpación parecida son grandes hechos que sobresalen
obviamente en la historia del desacuerdo . En relación a la cuestión
de su asociación con los semi arianos , Filostorgio habla de el
como el campeón de la causa Semi-Ariana , y Newman dice que le parecía
inevitable haber Arianizado los primeros treinta años de su vida
. La explicación de esto, tanto como el desacuerdo con la Santa
Sede ,debe ser una búsqueda cuidadosa en el estudio de los tiempos
, con la debida referencia a las condiciones inestables y cambiantes de
las distinciones teológicas, la falta de algo así como un pronunciamiento
final del poder definidor de la Iglesia , las "imperfecciones
permanentes de los Santos" (Newman), la ortodoxia substancial
de muchos de los llamados Semi-Arianos, y sobre todo el gran plan
con el cual Basilio perseguía la unidad efectiva en un a Cristiandad
dividida y confundida.
Escritos
Dogmático
De los cinco libros contra Eunomio (c. 364) los últimos
dos se clasifican como falsos por algunos críticos . El trabajo ataca
el Arianismo equivalente de Eunomio
y defiende la Divinidad de las
tres Personas de la Trinidad ; está bien resumido por Jackson ( Padres de Nicene y Post Nicene , Series II, VIII). El
Trabajo "De Spiritu Sancto", o tratado sobre el Espíritu Santo
(c. 375) fuè evocado en parte por la negación Macedonia de la Divinidad
de la Tercera Persona y en parte
por cargos que Basilio mismo había "pronunciado sobre el Espíritu" (Gregorio Naz., Ep. lviii),de que el había estado
a favor de la comunión con todas estas cosas y debía admitir simplemente
que el Espíritu Santo no era una criatura (Basilio, Ep. cxiii), y que
el había ratificado el uso de una nueva doxología, a saber, "Gloria
al Padre con el Hijo junto con el Espíritu Santo " (De Sp. S.,
I, i) El tratado enseña la doctrina de la divinidad del Espíritu Santo,
mientras que evita la frase "Dios, el Espíritu Santo" por
razones de prudencia (Greg. Naz., Or. xliii. Wuilcknis y Swete afirman
la necesidad de alguna reserva por parte de Basilio. (Cf. Jackson, op.
cit., p. XXIII, note.) en referencia a las enseñanzas de Basilio sobre
la Tercera Persona, como lo expresó en su trabajo contra Eunomio (III,
i), surgió una controversia en el Concilio de Florencia entre los Latinos
y los Griegos ; pero fuertes argumentos tanto externos como internos
, colocan a Basilio del lado del "Filioque".Los
escritos dogmáticos fueron editados separadamente por Goldhorn, en su
"S. Basilii Opera Dogmatica Selecta" (Leipzig, 1854). El
"De Spiritu Sancto", fue traducido al ingles por Johnston
(Oxford, 1892); por Lewis en la Serie Cristiana Clásica (1888); y por
Jackson (op. cit.).
Explicativo
Estos incluyen nueve sermones "Sobre las Seis Partes"
y trece (Maran) sermones genuinos sobre salmos particulares . Un amplio
comentario sobre los dieciséis capítulos de Isaías es de autenticidad
dudosa (Jackson),aunque por una mano contemporánea. Un comentario sobre
Job ha desaparecido . "Las Seis Partes" fue altamente admirado
por Gregorio de
Nazianzo(Or. xliii, no. 67).Está traducido en su totalidad
por Jackson (op. cit.). Los sermones sobre los Salmos son morales
y exhortativos mas que estrictamente explicativos. Al interpretar
la escritura, Basilio usa tanto los métodos literales y alegóricos,
pero favorece el sistema literal de Antioquia. Su segundo sermón
contiene una denuncia de la usura, que lo hizo famoso.
Predicador
Veinticuatro sermones, de carácter doctrinal, moral, y de
alabanza, se les considera generalmente como genuinos, ciertas dificultades
críticas ,sin embargo, todavía permanecen sin resolver. Ocho de estos
sermones fueron traducidos al Latín por Rufinus. Los discursos colocan
a Basilio entre los mas grandes de los predicadores Cristianos y hacen
evidente su talento especial en predicar sobre las responsabilidades
de la riqueza .Lo mas notable de la colección son los sermones sobre
los ricos (vi and vii) copiados por San Ambrosio (De Nabuthe Jez., v,
21-24), y el sermón (xxii) sobre el estudio de literatura pagana. Este
último fuè editado por Fremion (Paris, 1819, con traducción Francesa
), Sommer (Paris, 1894), Bach (Muuml;nster, 1900), y Maloney (Nueva
York, 1901). Se ha escrito mucho en referencia al estilo de Basilio
y su éxito como predicador. (Cf. Villemain, "Tableau d'éloq. Chrét. au IVe siècle",
Paris, 1891; Fialon, "Etude Litt. sur St. B.", Paris, 1861);
Roux, "Etude sur la prédication de B. le Grand", Strasburg,
1867; Croiset, "Hist. de la litt. Grecque",
Paris, 1899.)
Moral y Ascético
Este grupo contiene mucho
de dudoso o falso origen. Probablemente,
son auténticos los últimos dos de los tres tratados introductorios , y los cinco
tratados: "Morales", "Sobre el juicio de Dios",
"Sobre la Fè", "Las Reglas Monásticas Largas", "Las
Reglas Monásticas Cortas". Los veinticuatro sermones en el área
moral son un porcentaje resumido de los escritos de Basilio por Simeon
Metaphrastes. En relación a la autenticidad de las reglas ha habido
mucha discusión. Como está claro por los tratados y de los sermones
que tratan sobre los asuntos morales y ascéticos, San. Basilio era particularmente
hábil en el campo de la instrucción espiritual.
Correspondencia
Las cartas que quedan de Basilio son 366 , dos tercios de ellas pertenecen al período
de su episcopado. Las así llamadas "Epístolas Canónicas" han
sido catalogadas como falsas, pero son casi seguramente genuinas. La
correspondencia con Julián y con Libanio es probablemente falsa; la
correspondencia con Apolinar es incierta. todas las 366 cartas están
traducidas en "Padres de Nicena y Post-Nicena". Algunas de
las cartas son realmente tratados dogmáticos, y otras son repuestas
apologéticas a ataques personales. En general son muy útiles porque
revelan el carácter del santo y por las pinturas que se muestran de
la época .
Litúrgico
Existe en Griego y en Cóptico la así llamada "Liturgia
de San Basilio" . Data el menos del siglo sexto,
pero su conexión con Basilio ha sido asunto de discusión crítica (Brightman,
"Liturgias, Oriental y Occidental", Oxford, 1896, I; Probst,
"Die Liturgie des vierten Jahrhunderts und deren Reform",
Muumlnster, 1893, 377-412).
Ediciones de San Basilio
La editio princeps del
texto original de las obras sobresalientes de Basilio aparecen en Basle, 1551, y la primera traducción completa
al Latín en Roma , 1515 (manuscrito autografiado en el Museo Británico).
La mejor edición es la de los Benedictinos Mauristas, Garnier y Maran
(Paris, 1721-30), vuelta a publicar con apéndices por Migne (P. G.,
XXIX-XXXII). Por fragmentos atribuidos a Basilio con mayor o menor certidumbre,
y editado por Matthaei, Mai, Pitra, y otros, ver Bardenhewer, "Patrología"
(Freiburg, 1901), 247. Porciones de cartas recientemente descubiertas
en papiro Egipcio fueron publicadas por H. Landwehr, "Grieschische
Handschriften aus Fayûm", en "Philologus", XLIII (1884).
GREG.
NAZ., Prationes, especialmente xliii; IDEM, Epistolae; Carm. de vit=E1 su=E2; GREG. NYSS., Vita Macrinae; IDEM, Or.
in laudem fratris Basilii; IDEM, In
Eunom., I; SOCRATES, Hist. Eccl., IV, xxvi; VI, iii; SOZOMON, Hist.
Eccl., VI, xxvi; VI, xv, xvi, xvii, xxii; RUFINUS, Hist.
Eccl., II, ix; THEODORET, Hist. Eccl.,
IV, xix; PHILOSTORGIUS, Hist. Eccl.,
VIII, xi-xiii; EPHILEM SYRUS, Encomium
in Bas., ap. COTELIER,
Mon. Eccl. Gr., II; JEROME, De Vir. Illust.,
cxvi. La Vita Basilii por AMPHILOCHIUS
es una falsificación de alrededor del siglo noveno . NEWMAN, Church of the Fathers, I-III
JOSEPH MCSORLEY
Transcrito por Janet Grayson
Traducido por Alfonso Enriquez