Caleb hijo de Jephone, el Cenizita.
Representante de la tribu de Judá entre los espías que fueron
enviados a Cades a explorar Canaan. A su retorno, tanto Caleb como Josué
compartieron los reportes exagerados que habían dado otros espías y
trataron de darle seguridad a la gente con sus versiones, pero no tuvieron
éxito y por poco caen víctimas de la furia de la multitud. En reconocimiento
por su conducta fueron exceptuados del decreto que condena a la población
adulta a morir en el desierto. (Num.,
xiii, xiv, Deut.; i, 19-36).
Caleb fue nombrado
como uno de los comisionados para dividir la tierra prometida entre
las tribus. (Num., xxxiv, 19). Con base en el poder o en la fuerza de
la promesa Divina que se le hizo a él en Cades, en los tiempos del amotinamiento
(Num., xiv, 24) pidió obtener su porción en el distrito de Hebrón (Jos.
xiv, 6 sq.). Sin embargo la ciudad fue asignada a los sacerdotes (Jos.,
xxi, 11-13). Aunque tenía 85 años de edad aún poseía el vigor de un
hombre y tomó el terreno para conquistar el territorio que se le había
asignado (Jos., xiv, 7 sq; xv, 13 sq). Oímos por última vez en relación
con él cuando se menciona el matrimonio de su hija Axa con su hermano
Otoniel (Jos., xv, 16-19; Jueces, i, 12-15). Es necesario destacar que
posiblemente no se trataba ni de hermano ni de hermana en el estricto
sentido. Caleb es alabado por uno de los hijos de Sirach conjuntamente
con los grandes hombres de Israel (Ecclus, xlvi, 9 sq) y Matatías lo
incluye entre los israelitas que se distinguieron por su celo y su fe
(I Mach., ii, 56).
Aunque fue una prominente figura en la historia hebrea, Caleb parece que
no era israelita de nacimiento sino que llegó a ser un miembro del pueblo
escogido por medio de una adopción que se realizó en la tribu de Judá.
Esto es establecido por Josue, xv,13 donde Caleb es distinguido de los
hijos de Judá por la designación de Cenezite (haqqenizzi) la cual es
la forma gentilicia y por la ausencia de Cenez y Jephone que integran
las listas genealógicas de Juda en I Par., ii.
Un Cenez aparece entre los nietos de Esau (Gen., xxxvi, 11, 15, 42) tribu
de los Cenezites, no hay duda de que los descendientes de este Cenez
se mencionan en Gen., xv, 19. Caleb probablemente estuvo relacionado
con esta tribu. No era una práctica extraña entre los hebreos la admisión
de extraños que llegarían a formar parte o membresía completa de alguna
tribu, y los Edomitas hijos de Abraham e Isaac habrían recibido esto
debido a su afinidad racial (Cf. Deut., xxiii, 7-8, donde sin embargo
la admisión estaba restringida hasta la tercera generación).
Caleb hijo de Hesron un descendiente
de Juda (I Par., ii, 18, 42 sq.) también llamado Calubi (Heb., elubai
(ib.,ii, 9)). Este Caleb es también mencionado en las tablas genealógicas
de I Par., ii, donde están listados sus descendientes de diferentes
mujeres.
Muchos identifican a este Caleb con el hijo de Jefone quien con base en
lo dicho anteriormente habría sido el hijo legal de Hesron aunque también
pudo haberlo sido por adopción de su familia.
La razón para esta identificación es que ambos tenían una hija llamada
Achsa (escrita como Axa en la Vulgata, Jos., xv, 16, 17; Jueces i, 12,
13) pero para mencionar solamente una dificultad, el hijo de Jephone
no podía haber sido el bisabuelo de Beseleel, quien era un artífice
con mucha técnica cuando Caleb tenía apenas 40 años de edad (cf. Jos.
xiv, 7). A fin de subsanar esta dificultad tal y como lo hace Hummelauer
(Com. in Num., 202) establece que Uri y Beseleel adoptaron hijos de
Hur, o también lo hacen por medio de establecer rechazos I, Par., ii,
20, aunque esta es una solución muy arbitraria.
Un hombre de Judá, el hermano de Sua y padre de Mahir, cuyo nombre está
de acuerdo con el texto hebreo es Kelub (I Par., iv, 11).
Caleb es el nombre de un clan de la tribu de Judá que se derivó de Caleb el hijo de Jephone y sus seguidores Cenizitos
y Celebitos. Tal y como se ha
indicado arriba (en el inciso (1)), ellos no tenían un origen israelita.
Se asentaron en el territorio que estaba en los alrededores de Hebrón
(Jos., xiv, 12-14), principalmente en el sur tal y como lo muestran
algunas evidencias. Deben haber llegado tan lejos por el lado sur hasta
el Negeb (el sur o el país del sur en D.V.),
debido a que Caleb le dio tierras en el Negeb a su hija Axa (Jos., xv,
19; Jud.,i, 15;cf. Heb. text) y un distrito del Negeb fue llamado el
Negeb de Caleb (sur de Caleb, D.V.., I Reyes, xxx,14).
En tiempos de David
encontramos al Calebita Nabal, esposo de Abigail, él estaba en Maon
y teniendo posesiones en Carmel, ahora el Kurmul, a unos quince kilómetros
al sur de Hebrón. El alegato de que Caleb es un nombre de tótem, fue
derivado del tótem de una tribu, como el perro y por lo tanto el equivalente
a la tribu del perro. Esta situación no encuentra un fundamento
mejor que la conexión etimológica muy cuestionable de Caleb con Keleb
perro.
El Negeb de Caleb (I Reyes 30:14).
Uno de los distritos del Negeb, en el país del sur,
una región que se extendía de la montaña o de un territorio con colinas
de Judá hasta el desierto del pecado.
Se dice que el Negeb de Caleb es el distrito en el que se encuentra Ziph,
Maon, Carmel (el-Kurmul), y
Jota; en Jos., xv, 55, sin embargo estas ciudades están influidas en
la montaña (véase Palmer, Desert of the Exodus (New York,
1872), 238, 358 sig.).
Caleb Ephrata. El nombre de un
lugar, de acuerdo al texto Masotérico (I Par., ii, 24); pero no hay duda de que en la Vulgata y en la Septuagésima,
nosotros deberíamos leer Caleb fue a Ephrata (su esposa),
en lugar de en Caleb-Ephrata.
F. BECHTEL
Transcripción de Matthew Reak
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes