Códice palimsesto de Efrem (C)
(Símbolo C).
El último del grupo de los grandes manuscritos unciales de la Biblia
Griega recibió su nombre de los tratados de S. Efrén el sirio
( trasladado al griego) que se escribieron sobre el texto original en el siglo
doce. La tinta del texto de la Escritura se ha borrado parcialmente por desgaste
o por borrado. Varios códices bíblicos son palimpsestos (ver MANUSCRITOS
DE LA BIBLIA) entre los que el Codex Ephraemi es el más importante. Tras
la caída de Constantinopla fue traído a Florencia y de desde allí
Catalina de Médicis lo llevó a Paris donde ha pasado a la posesión
del la Biblioteca nacional.
Pierre Alix, Montfaucon,y Boivin llamaron la atención
al texto que había debajo y dieron algunas de sus lectural al mundo.
La primera colección completa del Nuevo Testamento fue realizada por
Wetstein (1716). Tischendorf publicó el Nuevo Testamento en 1843 y el
Antiguo Testamento en 1845. Muchas hojas estaban rotas, la tinta ilegible y
el texto nuevo que cubría al texto original hicieron extremadamente difícil
la tarea de descifrarlo. Algunas partes son completamente ilegibles. Tischendorf,
que era entonces un joven, consiguió su reputación con este logro.
Sus resultados, sin embargo no han sido comprobadas por ningún otro erudito
y no pueden ser aceptados sin precaución.
El códice de buen pergamino mide 12 ¼ por 9 pulgadas y sólo
hay una columna por pagina, de lo que C es el más temprano ejemplar.
La escritura es algo más grande que la de los códices Sinaítico,
Alejandrino y Vaticano. La primera mano no insertó espíritus o
acentos y sólo alguno que otro apóstrofe ocasional. El período
se señala con un solo punto. Son frecuentes grandes mayúsculas
como en el Alejandrino. El margen de los Evangelios tiene las secciones ammonianas
pero no los números de los cánones de Eusebio, que fueron probablemente
escritos con tinta roja y se han difuminado. Los capítulos eutalianos
faltan y las suscripciones son breves. Por estas indicaciones y por el carácter
del escrito, el códice C se coloca en la primera mitad del siglo quinto,
como el A. Tischendorf distingue dos escribas (contemporáneos) uno para
el Antiguo Testamento y otro para el Nuevo, dos correctores, uno (C2) del siglo
sexto y otro (C3) del noveno. Pensó que el lugar de origen era Egipto.
Aparte de Tischendorf , nadie más ha estudiado el manuscrito.
Originalmente parece que contuvo toda la Biblia, aunque actualmente
del Antiguo testamento solo hay algunos de los Hagiógrapha., en un estado
imperfecto, es decir: cerca de la mitad del Eclesiastés y Sabiduría,
con fragmentos de los Proverbios y Cánticos en 64 hojas. Hay cerca de
dos tercios del Nuevo Testamento (145 hojas), incluyendo porciones de todos
los libros excepto II Tesalonicenses y II de Juan, pero no hay ningún
libro completo. Se dice que el texto de C es muy bueno en la Sabiduría
muy malo en el Eclesiástico, dos libros para los que su testimonio es
importante. El texto del Nuevo testamento está muy mezclado. El escriba
parece que tuvo delante manuscritos de distintos tipos y siguió unos
u otros en distintos momentos. “A veces”, dice Kenyon, “está
de acuerdo con el grupo neutro de manuscritos, a veces con los occidentales,
con frecuencia con el Alejandrino y quizás aún más frecuentemente
con el Sirio”. Hort infiere de ciertos desplazamientos en el Apocalipsis
que fue copiado de un códice de hojas pequeñas. Tal ejemplar no
sería utilizado en los servicios en la Iglesia y no tendría garantía
de ser un buen texto. Posiblemente el resto del manuscrito fue copiado de códices
similares.
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JOHN F. FENLON
Transcrito por by Sean Hyland
Traducido por Pedro Royo