Convocado en Aranda en la provincia de Burgos en España, en
1473, por Alfonso Carillo, Arzobispo de Toledo, para combatir la
ignorancia y las malas vidas de algunos eclesiásticos. Entre los
veintinueve cánones del Concilio existe uno que afirma que las órdenes
no deben ser conferidas a personas que no hablen Latín. Algunos
cánones tratan acerca de los matrimonios clandestinos.
HARDUIN, Coll. Conc. (Paris, 1700-16), IX, 1501.
Traducido por Carlos Augusto Claux