Daniel O´Connell nació en Carhen, cerca a Cahirciveen, Co. Kerry,
Irlanda en 1775; murió en Genoa en 1847. Los O´Connells, fueron una vez muy reconocidos
en Kerry pero sufrieron luego muy severamente por motivo de las leyes penales
y la familia en Carhen no era rica. Un tío Mauricio O´Connell de Darrynane, residente en Francia, tuvo
a su cargo los gastos de la educación de Daniel y de su hermano Mauricio.
En 1791 fueron enviados al colegio Irlandés en Liége, pero Daniel
habiendo sido declarado que tenia una edad superior a la de admisión estuvo en
St. Omer´s en Francia y después de un año fue
a Douai. Daniel mostró evidencias de tener
una capacidad de diligencia y habilidades en St Omer´s pero su estadía fue breve
en Douais debido a la situación que se había creado por motivo de la Revolución
Francesa los dos hermanos O´Connells regresaron a casa (en el año 1793).
En 1794 Daniel llegó a ser un estudiante de leyes en el Lincoln Inn y en
1798 se incorporo al colegio de abogados irlandés.
La era de la legislación penal en Irlanda había cesado y ya se habían
hecho modificaciones en los códigos penales. Debido a una serie de medidas correctivas que culminaron con la
ley de ayuda católica de 1793 los católicos fueron colocados con otras denominaciones
y se excluyó que pudieran participar en el parlamento y en altos cargos civiles
y militares. Tal y como lo dice Fitzwilliam (1795) y los eventos que posteriormente
ocurrieron no se muestra que se hayan dado mayores concesiones. O´Connell no podía
admitir por que los católicos que pagaban los impuestos y mostraban obediencia
ante la ley no podían tener la posibilidad de compartir la situación del gasto
de los impuestos y de hacer las leyes.
Daniel O´Connell detesto la violencia como un instrumento de la reforma
respecto a la religión y a los derechos de la propiedad y por lo tanto manifestó
animadversión hacia la Revolución Francesa y hacia la Rebelión de 1798. Aborreció
la unión porque había destruido y separado la nacionalidad irlandesa.
Su ira se manifestó con el sonar de las campanas de la catedral de San
Patricio cuando fue aprobada la ley de la unión y resolvió hacer algo al respecto.
El creyó que la moderación era el verdadero carácter del patriotismo y que los
derechos de Irlanda podrían ser ganados por medio de una agitación pacífica pero
no tenía tanta fe en la eficacia de la agitación tal y como había sido llevada
a cabo por los católicos.
Dirigentes tales como los lores Trimlestown y Fingal no atraían mucho
entusiasmo y el comité católico que era controlado por tales personalidades y
que se reunía periódicamente para hacer profesiones de lealtad, simplemente estaban
arando en el desierto. El apoyo de las masas debía ser obtenido y para ello se
necesitaba organización y vigor y los católicos debían demandar concesiones no
en términos de favores sino porque las mismas constituían derechos.
O´Connell fue el dirigente de tal movimiento, un hombre fuerte tanto
en cuerpo y en mentalidad un gran orador, capaz de establecer debates y abogado
y un maestro del sarcasmo y la inventiva. Un hombre que podía hacer demostraciones
sobre las verdades ante personas que estaban reticentes o que podía disminuir
la insolencia de un juez o bien que podía influir en los jurados.
Era una persona inimitable en cuanto a dirigirse a los correligionarios.
La gente sintió orgullo de tal líder y estaban dispuestos a seguirle.
La primera aparición de O´Connell en una plataforma pública fue en
Dublín (1800) en esa ocasión el denunció el tratado de la Unión y declaró que
los católicos no deseaban tal unión y que si tal situación de unión era una alternativa
ante las penas legales ellos preferían las penas legales. En años subsiguientes
el asistió regularmente a las reuniones del comité católico y pudo influir con
vigor y energía y sus procedimientos y en 1810 llegó a ser un hombre muy confiado
y poderoso dentro de los dirigentes católicos.
En 1810 envió una circular desde Dublín invitando a la gente a que
formaran comités locales los cuales tendrían relación con un comité central. El
gobierno, temeroso de que se estableciera una organización nacional denunció tales
reuniones de comités bajo el acta de convención de 1793. Sin embargo los magistrados en muchos casos
rechazaron actuar ante tales proclamaciones no obstante esto cuando el comité
de Dublín se reunió algunos de sus líderes fueron arrestados y otros perseguidos.
O´Connell exitosamente defendió al primero de los acusados el Sr. Sheridan.
De 1812 a 1817 el Gobierno Irlandés hizo un poco más que mantener
un largo y sostenido duelo con O´Connell y el nuevo secretario Sir Robert Peel. Ambos
tenían capacidad y determinación y entre ambos se desarrolló una enemistad que
terminó con sus vidas. Peel proclamaba
la situación superior del privilegio y ascendencia y atacó a los líderes católicos.
O´Connell le llamó Orange Peel. O´Connell
transformó el Comité Católico en una Junta Católica pero Peel proclamó que la
junta no se transformaba de su condición de Comité y mientras O´Connell continuaba
la agitación Peel continuó aprobando actas para establecer un reforzamiento de
las leyes.
Mientras tanto un evento ocurrió en relación con O´Connell y su vínculo
con el pueblo. La corporación Dublín había siempre tenido una posición reaccionaria y había privilegiado
la ascendencia protestante. O´Connell en un discurso publicó en 1815 llego a llamar
que era una Corporación de Mendicantes. Los consejeros se enfurecieron y viendo que O´Connell no pedía disculpas
por esa situación enviaron a uno de sus miembros D'Esterre a fin de que le estableciera
un desafío.
D'Esterre era un notable duelista y se esperaba que si O´Connell
intentaba luchar ese era el fin de su carrera.
Para la sorpresa de todos O´Connell se enfrentó en duelo a DÉsterre y de
un disparo mató a este último. O´Connell amargamente se lamentó de la situación
y hasta el final de sus días nunca perdió la oportunidad de poder atender a la
familia de DÉsterre. Aun con toda la popularidad
de O´Connell la causa católica no estaba dando muestras de avance.
La situación del veto había sido motivo de agitación y también había
dividido y provocado debilidad en las filas católicas. O´Connell aunque era un
ferviente católico y se opuso al veto y declaró que debía de estarse dispuesto
a tener la jerarquía de la religión siguiendo los dictados de Roma pero que la
política debía hacerse siguiendo las condiciones locales. En 1821 se percibió una cierta esperanza cuando
el nuevo Rey Jorge IV visitó Irlanda. Cuando
el monarca era príncipe de Gales había sido amigo de los dirigentes liberales
y ya como monarca se esperaba que el favoreciera las medidas liberales. Sin embargo
se fue de Irlanda sin decir una palabra a favor del proceso de Emancipación.
Al final O´Connell determinó que debía levantarse la acción de la
gente y conjuntamente con un joven abogadoel Sr. Sheil, fundó en 1823 la Asociación
Católica. La declaración fue que el objetivo era ganar la Emancipación por métodos
legales y constitucionales y a fin de evadir la Ley de la Convención, la Asociación
no asumió un carácter de delegada o representativa.
Se trataba a manera de un club y sus miembros se reunían semanalmente
y pagaban una suscripción anual. O´Connell trabajo incesantemente a fin de expandir
la organización y aunque el progreso fue lento se logró cierto éxito. En
1825 se tuvo una gran organización que se había extendido por todo el territorio
ejerciendo los poderes de gobierno. En cada distrito, generalmente bajo la presidencia
de un clérigo, había una rama de la asociación católica que llegaba a resolver
las quejas y demandas locales. Las suscripciones se recibieron y eran enviadas
a Dublín a la asociación central la cual daba consejos cuando se presentaban dificultades
y también daba conferencistas o presentadores en las reuniones locales. En 1825
el gobierno alarmado por el poder de la organización que representaba una rivalidad
seria para el ejecutivo aprobó una Ley que la suprimía.
No obstante O´Connell experimentado ya en derrotar leyes del parlamento
cambio el nombre al de la Nueva Asociación Católica, y el trabajo se agitación
continuó. Se llegaron a tener suscripciones por 500 libras esterlinas a la semana
y en 1826 la Asociación se sintió suficientemente fuerte como para lanzar un candidato
para Waterford, el cual tuvo éxito contra toda la influencia territorial de los
Beresfords, victorias similares se obtuvieron en Monaghan, Weatmeath y Louth.
En 1828 se realizò la elecciòn Clare donde O´Connell fue nominado.
Se reconocía que el siendo católico no podía tomar el juramento en el parlamento
pero si eso sucedía él como representante de seis millones de personas podría
tener un impacto muy fuerte en la opinión publica. O´Connell fue electo y cuando
fue presentado en el parlamento rechazó tomar el juramento que se le ofrecía,
esto generó una crisis.
Los millones de católicos organizados y desafiantes podían haber
logrado la emancipación los hombres de Orange no habían dado concepciones e Irlanda
a fines de 1828 estaba realmente al borde de una guerra civil. A fin de evitar
esta calamidad Peel y Wellington unieron sus fuerzas y en 1829 el acta de ayuda
católica fue aprobada.
Con base en estas condicionantes O´Connell se constituyó prácticamente
en un rey no coronado en Irlanda. Para recompensarle por sus servicios y asegurar
estos servicios en el futuro parlamento O´Connell fue inducido a que abandonara
la práctica de su profesión y que se aceptara en lugar de eso como el tributo
O´Connel mediante el cual por medio de suscripciones voluntarias el pueblo le
llegó a dar un salario anual de 1.600 libras.Su primera preocupación fue darle
tratamiento al Repeal pero su planteamiento en pro de la comunidad
protestante no fue respondida de manera que continuo la agitación en las asociaciones
que el había formado.
Al respecto los Whigs, a quienes el había apoyado en 1832 no fueron
mejores que los Tories. O´Connell los denuncio como lo fundamental y brutal
de una situación sangrienta Aun con todo ello en 1835 O´Connell estableció
una alianza con ellos a fin de aceptar el Lichfield House Compact que lo mantuvo
en el cargo hasta 1841. Durante estos años Drummond realizo reformas en el ejecutivo
Irlandés y tomó ciertas medidas tales como las leyes de la pobreza y las reformas municipales
las cuales se concretaron en leyes que fueron aprobadas.
Pero el asunto Repeal fue dejado de lado hasta que Peel retornara
al poder esto provocó que O´Connell estableciera la Asociación Repela su proceso
fue lento hasta que en 1842 obtuvo el apoyo del periódico Nación. En solamente
un año se lograron grandes avances y en 1843 O´Connell realizó una serie de reuniones
muchas de las cuales contaron con la asistencia de cientos de miles de personas.
La última de estas reuniones se celebró en Clontarf en Octubre.
Peel denunció tal reunión y persiguió a O´Connell y en 1844 lo capturo
y lo hizo prisionero. En una apelación ante la Cámara de los Lores se estableció
por parte de la Corte Irlandesa revertir la determinación y O´Connell fue puesto
en libertad. Su salud había sufrido mucho y por
tanto el tenia carencia de energía y vigor en sus movimientos en cambio
de la condición de Repeal al federalismo y luego nuevamente al Repeal.
O´Connell llegó a establecer relaciones fuertes con los líderes jóvenes.
Luego se hizo presente una terrible calamidad de la hambruna. La última
aparición de O´Connell en el parlamento fue en 1847 donde el de una manera muy
dramática pidió que su pueblo fuera salvado de perecer. Luego estuvo seriamente
enfermo y los doctores le ordenaron que debía vivir en un clima más calido a fin
de recuperarse.
O´Connell sintió que estaba muriendo y deseaba morir en Roma pero
no pudo ir más allá de Génova. De conformidad con su deseo, su corazón fue llevado
a Roma y su cuerpo a Irlanda. Su funeral tuvo una concurrencia de enormes dimensiones
y desde su muerte una esplendida estatua fue erigida en su memoria en Dublín y
una torre fue colocada sobre sus restos en Glasnevin.
O´Connell estuvo casado con
su prima May O´Connell y tuvieron cuatro hijas y cuatro varones. Todos ellos con
el tiempo llegaron a ser miembros del parlamento.
John O´Connell fue el tercero de los hijos de Daniel O´Connell nació
en Dublín el 24 de diciembre de 1810 y murió en Kingstown, Col. Dublín el 24 e
mayo de 1858. Egresado de Youghal (1832),
Ahlone (1837) y Kilkenny (1841-47). Como
político no tuvo suficiente tacto y llego a estar en conflicto con el partido
Joven Irlandés.
Como escritor su diccionario Repeal (1845) mostró un trabajo literario
y de mucho poder polémico. En 1846 publico una selección de los discursos de su
padre con un prefacio a su memoria.
Sus "Recollections and Experiences during a Parliamentary Career
from 1833 to 1848" fueron publicadas en dos volúmenes (1849). Como un Whig,
y también como un capitán de la milicia el no tuvo los favores de los constituyentes
de Limerick. Se retiro de la política en 1857 y acepto un puesto lucrativo de
carácter gubernamental.
FITZPATRICK,
O'Connell's Correspondence (London, 1888); HOUSTON, O'Connell's
Journal (London, 1906); DUNLOP, O'Connell (New York, 1900); MCDONAGH, Life of
O'Connell (London, 1903); O'NEILL DAUNT, Personal Recollections of O'Connell (London,
1848); CUSACK, Life and Times of O'Connell (London, 1872); CLONCURRY, Personal
Recollections (Dublin, 1849); DUFFY, Young Ireland (London, 1896); MITCHEL, History
of Ireland (London, 1869); FITZPATRICK, Dr. Doyle (Dublin, 1880); LECKY, Leaders
of Public Opinion (London, 1871); NEMOURS GODRE, O'Connell, sa vie, son uvre
(Paris, 1900); SHAW LEFEVRE, Peel and O'Connell (London, 1887); JOHN O'CONNELL.
Recollections (London, 1849); MADDEN, Ireland and its Rulers (London, 1844); COLCHESTER,
Diary (London, 1861); WYSE, History of the Catholic Association (London, 1829);
D'ALTON, History of Ireland (London, 1910).
E. A. D'ALTON.
Trascripción de Douglas J. Potter
Dedicado
al Inmaculado Corazón de la Santísima
Virgen Maria
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes