Una sede Episcopal en la parte de Mesopotamia que antes era conocida
como Osroene. Se desconoce el nombre bajo el cual aparece Edessa en la
escritura cuneiforme, el nombre origina era Osroe, una forma armenia de
Cosroes. En la actualidad, y luego de varias modificaciones, se le conoce
como Orfa o Urfa. Cuando en el año 303 antes de Cristo el sirio
Ourhoi reconstruyó la ciudad, le dio el nombre de Edessa, en memoria
de la antigua capital de Macedonia, con nombre similar (ahora Vodena).
Bajo el mandato de Antioqus IV (175-164 antes de Cristo) el nombre fue
llamado Antioquia por los colonialistas de Antioquia que se habían
establecido allí.
Edessa llegó a ser la capital del reino de Osroene, bajo el mandato
de la dinastía Abgar. Este reino fue establecido por Nabataen o las tribus
arábicas del norte de Arabia y duró cuatro siglos (132 A.C. a
244 D.C.) llegando a tener 34 reyes. Estuvo al principio, más o menos,
bajo el protectorado de los partianos, luego los romanos, luego de los trajanos
(115 a 118), y del 216 a 244 formó parte de una provincia romana. El
lenguaje literario de las tribus que fue encontrado en el reino, fue el arameo,
que luego llegó a ser el siríaco.
Se desconoce la fecha de la introducción de la cristiandad en Edessa.
Se sabe, sin embargo, que la comunidad cristiana se compuso al principio de
población judía de la ciudad. De conformidad con la leyenda antigua
del rey Abgar V, Ushana, fue convertida por Addai, quien era uno de los setenta
y dos discípulos (véase ABGAR).
El primer soberano de Edessa en convertirse al cristianismo fue Abgar IX (c.
206). Bajo su mandato el cristianismo llegó a ser la religión
oficial del reino. Addai no fue uno de los setenta y dos discípulos que
la leyenda indica, ni uno de los apóstoles de Tadeo, tal y como Eusebio
lo indica (Hist. Eccl. IV, xiii) sino un misionero palestino que evangelizó
Mesopotamia aproximadamente en el Siglo II, y llegó a ser el primer Obispo
de Edessa (véase DOCTRINA DE ADDAL).
A él le sucedió Aggai, y luego Palut, quien fue ordenado cerca
del año 200 por Serafión de Antioquia. La Iglesia de Edessa, que
hasta ese entonces estaba bajo el mando de Jerusalén, llegó a
estar regida por Siria. Las relaciones antes indicadas entre Jerusalén
y Antioquia causaron importantes movimientos en Edessa; la ciudad se convirtió
en centro cultural de tales movimientos.
Desde el Siglo II, llegó a nosotros, la famosa traducción del
Viejo Testamento de traducción siríaca. Luego la compilación
de Tatian Diatessaron, que dataría del 172, y que utilizada hasta San
Rabbula, Obispo de Edessa (412-35) quien llegó a prohibir su uso. Entre
los discípulos distinguidos de Edessa, se debe mencionar a Bardesanes
(154-222) un compañero académico de Abgar IX, un pionero de la
poesía religiosa cristiana, cuyas enseñanzas fueron continuadas
por Harmonius y sus discípulos (véase BARDESANES y BARDESANITES).
Un consejo cristiano se celebró en Edessa a inicios de 197 (Euse., Hist.
Eccl., V, xxiii). En 201 la ciudad fue devastada por una gran inundación
y la iglesia cristiana fue destruida ("Chronicon Edessenum", ad. an.
201). En 232 la reliquias del Apóstol Santo Tomás fueron llevadas
desde la India; en esa ocasión fueron escritos los Actos Sirios.
Bajo el dominio romano muchos mártires sufrieron en Edessa: San Scharbil
y Barsamya, bajo Decius; San Gurja, Schamona, Habib y otros bajo Diocleciano.
Entre tanto, sacerdotes cristianos de Edessa evangelizaron la región
de Mesopotamia Oriental y Persia, y establecieron las primeras iglesias en el
reino de Sassanides. Atillatia, Obispo de Edessa, asistió al Concilio
de Nicea (325). El “Peregrinatio Silviae” (o Etheriae) (Ed. Gamurrini,
Roma, 1887, 62 y siguientes) da un recuento de los numerosos santuarios de Edessa,
aproximadamente para 388.
Cuando, en 363, Nisibis se cedió a los persas, San Efrem dejó
su nativo pueblo de Edessa, donde había fundado la famosa escuela de
persas. Esta escuela a la cual asistieron gran cantidad de jóvenes de
Persia, alcanzó su mayor desarrollo bajo el mando del Obispo Ibas, quien
fue famoso por la controversia de los Tres Capítulos. Esta escuela fue
observada muy de cerca por San Rabbula, amigo de San Cirilo de Alejandría,
con claras tendencias nestorianas. Este centro educativo fue temporalmente cerrado
en 457, y finalmente clausurado en 489, bajo orden del Emperador Zeno y el Obispo
Ciro, cuando los estudiantes y profesores de la Escuela de Edessa llegaron a
ser los fundadores y principales escritores de la Iglesia Nestoriana de Persia
(Labourt, Le christianisme dans l'empire perse, Paris, 1904, 130-141). El monofisitismo
prosperó en Edessa aún después de la conquista árabe.
Es suficiente mencionar aquí entre las últimas celebridades de
Edessa a Jacob Baradeus, el jefe real de los monofisitas sirios conocidos luego
como jacobinos; Stephen Bar Sudaïli, monje y panteísta, quien está
asociado en Palestina, a la última crisis del origenismo, en el Siglo
VI; Jacob, Obispo de Edessa, un prolífico escritor (murió en 708);
Teófilo, el Maronita, un astrónomo, quien tradujo en sirio los
versos de La Iliada y La Odisea de Homero; el anónimo autor de “Chronicon
Edessenum" (Crónica de Edessa) compilada en 540; el escritor de
la historia del “Hombre de Dios”, en el Siglo V, obra que dio lugar
a la leyenda de San Alexio. Los más viejos manuscritos sirios (A.D. 411
y 462) los que contienen los textos patrísticos griegos, de Edessa.
La ciudad fue reconstruida por el Emperador Justiniano y llamada de allí
en adelante Justianópolis (Evagrius, Hist. Eccl. IV, viii). En 609 Edessa
fue tomada por los persas y luego tomada por Heraclio, pero capturada nuevamente
por los árabes en 640. Bajo el mando bizantino, como metrópoli
de Osroene, tenía once sedes (Echos d'Orient, 1907, 145). Lequien (Oriens
christ., II, 953 sqq.) menciona treinta y cinco obispos en Edessa, y aún
se considera que para este tiempo, esta lista estaba incompleta.
La jerarquía griega parece haber desaparecido luego del Siglo XI. De
los obispos jacobitas, veintinueve son mencionados por Lequien (II, 1429 y siguientes)
muchos otros en la “Revue de l'Orient chrétien” (VI, 195),
algunos en "Zeitschrift der deutschen morgenländischen Gesellschaft"
(1899), 261 sqq. Más aún, se dice que los obispos nestorianos
habrían residido en Edessa desde principios del Siglo VI.
Los bizantinos frecuentemente trataron de retomar Edessa, especialmente bajo
Romanus Lacapenus, quien había obtenido de los habitantes, el "Holy
Mandylion", o antiguo retrato de Cristo, y solemnemente se transfirió
a Constantinopla el 16 de agosto de 944 (Rambaud, Constantin Porphyrogénète,
Paris, 1870, 105 sqq.). Para un recuento de más datos sobre esta venerable
y famosa imagen, que efectivamente estuvo en Edessa en 544, y de la cual hay
una copia Antigua en la biblioteca del Vaticano, fue llevada a Occidente por
los venecianos en 1207 (véase Weisliebersdorf, "Christus und Apostelbilder"
Freiburg, 1902) y Dobschütz, "Christusbilder" (Leipzig, 1899).
En 1031 Edessa fue dada a los griegos, por su gobernador árabe. Luego
fue retomada por los árabes y posteriormente por los griegos, los turcos
(1087), los cruzados (1099). Estos últimos establecieron el “condado”
de Edessa y mantuvieron el mando sobre la ciudad hasta 1144, cuando de nuevo
fue capturada por el turco Zengui y la mayoría de sus habitantes fueron
pasados a cuchillo, junto con el Arzobispo latino. Estos eventos han llegado
a ser conocidos por nosotros por medio de la Historia Armenia de Mateo, quien
había nacido en Edessa. Desde el Siglo XII, la ciudad fue sucesivamente
posesión de los Sultanes de Alepo, los mongoles, los mameluques, y finamente,
desde 1517, de los osmanlis.
Orfa es en la actualidad un importante centro comercial para cuero, algodón
y joyería. Las ruinas y muros de castillos árabes aún son
visibles. Uno de los lugares más curiosos es la Mezquita de Abraham,
que de conformidad con la leyenda musulmana, fue acuchillado en Orfa.
La población a principios del siglo XX era de 55,000 de los cuales 15,000
eran cristianos (solamente 800 católicos). Existen 3 parroquias católicas,
siríacas, armenias y latinas. La parroquia latina es dirigida por los
capuchinos, quienes también tienen una escuela. Monjas franciscanas dirigen
la escuela de niñas. Estas misiones dependen de la dirección de
Mardin. Existía también en Orfa, un obispo gregoriano, armenio
y jacobita.