Edimburgo es la capital de Escocia, pero no es la ciudad
más grande, deriva su nombre del tiempo (alrededor A. D. 620) en que
la fortaleza del burgo de Edwin fue levantada en una espuela alta de
las montañas de Pentland dominando la primera de la Cuarta y establecida
en el dominio anglicano en la parte norte del reino del norte de los
umbrales. El castillo de Edimburgo fue una residencia real en el reino
de Malcolm Canmore, esposo de Santa Margarita quien murió en 1093. Alrededor
del castillo el pueblo creció y un poco mas bajo del colegio iglesia
de San Giles, predecesor de la iglesia presente llevando ese nombre,
fue erigida en el siglo doce. El hijo de Santa Margarita, el rey David
I, fundo la abadía de Holyrood, en el pie de la montaña del castillo.
1128, pero el pueblo de Edimburgo sor algunos siglos no extendió hasta
el cerro inclinado hacia el este del castillo. En la mitad del siglo
quince, Edimburgo se volvió la capital real de Escocia, eso es, el asiento
del Parlamento y el Gobierno así como la residencia de los reyes, y
la escena de muchos y los más importantes concilios provinciales que
regularon los negocios de la iglesia de Escocia. Jaime II, fue el primer
rey coronado en Edimburgo en lugar del Abad de Scone, y el y sus sucesores
confirieron muchos privilegios en la capital e hicieron todo en su poder
para desarrollar y aumentar su prosperidad. El crecimiento de la ciudad
gradualmente se extendió a los viejos muros, todo a lo largo del inclinado
cerro que se extendía desde el castillo hasta lo alto de Holyrrod
hasta el suelo. Y hacia el fin del siglo XIX, el nuevo pueblo
fue construido hacia el norte entre los extensos lagos (desde el filtro)
que se extendía bajo la montaña del castillo.
Durante los pasados 100 años, tuvo un incremento fuertemente
en población y riqueza, no tan rápido como otras ciudades que son grandes
centros de manufacturas y comercio. La belleza sin rival de esta situación y lo
social y otros adelantos que se ofrecieron como la capital del país, tan bien
como facilidades educativas remarcables, proporcionaron por sus muchas escuelas
equipadas espléndidamente y colegios, tuvieron siempre hecho atractivos
excepcionales como lugar de residencia. Literalmente el sabor y cultura fueron
largamente la característica especial de la sociedad de Edimburgo y aun posee
algunos de los encantos literarios que ganaron para la ciudad el titulo de la
Atenas Moderna en el segundo cuarto del siglo diecinueve, Cuando Scott,,
Wilson, Jeffrey Brougham y otros hicieron de famosos por su personalidad y
genio. Facilidades modernas de viajar y de intercomunicaciones fueron dadas
inevitablemente a Edimburgo como cada centro de población, en el reinado de
fuera de Londres, una cierta nota de provincialismo, pero todas juntas no
perdieron la dignidad y encanto propio de la capital. La población de
Edimburgo, es ahora (1908) 317,000 e incrementaron en mas de 100,000 en los
pasados treinta años, y es área total como cerca de 11000 acres. Regresan
cuatro miembros del parlamente y es gobernado por un concilio del pueblo de
cincuenta miembros precedido sobre el señor alcalde. Imprimiendo, elaborando
cerveza y destilando a lo largo del
tiempo ha sido y aun es la industria principal de la ciudad. Edimburgo es el asiento
de la suprema corte de justicia, que en su forma externa como en muchos puntos
esenciales difiere grandemente de la ley de Inglaterra. Los presidentes de las
cortes son señores de justicia en general y el señor de justicia eclesiásticas,
y los jueces propiamente llamados " Senadores del colegio de justicia"
disfrutan el titulo oficial de señor. La corte suprema ocupa la antigua casa
del parlamento escocés elevada en el siglo diecisiete su construcción y bajo el
mismo alojo esta la biblioteca de los abogados, una de las más extensas y validas
colecciones de libros y manuscritos en el reino.
Universidad de Edimburgo.
La universidad de Edimburgo, la única de las cuatro
universidades escocesas no fundada en los tiempos católicos, fue establecida en
1582, por carácter real, garantizado por Jaime VI, y fue aceleradamente
enriquecida por muchos benefactores de prominentes ciudadanos. Sus edificios
ocupan el sitio del colegio anciano de la Iglesia de Santa Maria en los campos,
o los campos de Kirk, (bien conocidos como la escena de los asesinados misteriosos
del Señor Darnley) y en recientes años ha sido grandemente extendida y
embellecida. La universidad comprende las facultades usualmente de divinidad,
ley, medicina y artes y ha producido muchos hombres eminentes. La escuela de
medicina de Edimburgo, fue la de más amplia reputación y atrajo estudiantes de
todas partes del imperio, como muchos extranjeros. Los tests religiosos no
previenen a los católicos del disfrute de todos los beneficios de la educación
universitaria en Edimburgo. Pero el numero de católicos frecuentemente, las
escuelas son pequeñas remarcablemente. El numero total de estudiantes
frecuentemente la universidad es entre tres y cuatro mil.
Historia Eclesiástica.
Edimburgo es naturalmente muy envuelta en la historia
eclesiástica con el país entero. En los tempranos siglos de su existencia,
perteneciendo como fue al Reinado del Norte de los umbrales, Edimburgo fue
incluido en la Diócesis de Lindisfarne, como encontramos la lista de iglesias
pertenecientes a esa santa compilación de San Simón de Durham en 854. La
temprana conexión de la ciudad con Lindisfarne, es mostrada por la dedicación a
San Cutberto por su iglesia antigua, fundada probablemente en el siglo nueve.
La iglesia de San Cutberto, fue presentada a la nueva establecida Abadía de
Holyrrod por el rey David. Fue la más rica iglesia en Edimburgo y posee algunas
capillas extrínsecas, como San Ninian, San Roque y San Juan Bautista. Cuando el
sistema diocesano vino totalmente establecido en Escocia bajo Malcolm y
Margarita y sus hijos. Edimburgo fue incluido de la Diócesis metropolitana de
San Andrés y continuo siendo así hasta la supresión de la jerarquía antigua en
el siglo dieciséis. El arzobispo de la Sede, tan bien como residencia
episcopal, fue en el curso de la ciudad principal de San Andrés entre el
primero y el cuarto, y ahí no hubo construcción conocida como una catedral en
Edimburgo antes de 1634, cuando la nueva diócesis anglicana de Edimburgo fue
formada fuera del viejo archidiaconado de Lothian y Forbes se convirtió en el primer
ocupante de la Sede. El viejo iglesia colegio de San Giles, fue en este tiempo
y durante el revivir del episcopalismo en Escocia, usado como catedral de
obispos protestantes. Con miras a que la Iglesia Católica, Edimburgo, fue el cuartel general de
vicarios apostólicos del distrito del este de Escocia desde el tiempo de la
fundación del vicariato en 1828, cuando la iglesia ahora conocida como La
Catedral católica de Santa Maria, fue en existencia por algunos quince años. No
tiene interés arquitectónico, pero un espacioso cancel fue agregado y otras
mejoras llevadas a cabo en 1891. una catedral para el cuerpo episcopal (cuyos
obispos residen en Edimburgo) Fue erigido alrededor de 1878 con un costo de
$500,000.00 de fondos dejados por dos damas caritativas. Es la construcción
gótica de mucha dignidad y por lejos fina construcción eclesiástica, tampoco
vieja o moderna, ahora existente en Edimburgo. Los presbiterianos tienen ahora
algunas iglesias bellas, pero la gran vieja iglesia de San Giles, ahora en sus
manos, ha sido esperadamente vulgarizada por el restaurador. Una nueva iglesia
construida por los Irvingitas es adornada con algunos finos murales pintados.
Las siete iglesias católicas que ( a un lado de la catedral)
proveen las necesidades de la población católica de Edimburgo no son de particular merito arquitectónico,
las de mas importante interés han sido últimamente erigidas San Pedro, que es
la mas temprana del estilo bizantino y formas con su presbiteriado, un pequeño
grupo de mucha originalidad y encanto. El arzobispado católico de San Andrés y
Edimburgo (el cuarto que ha llevado el oficio en treinta años) reside en
Edimburgo y tiene un asiento episcopal en la Catedral de Santa Maria. San
Andrés (cuyo titulo de Edimburgo fue agregado a la restauración de la jerarquía
en 1878) posee una iglesia católica pequeña. Pero la población católica de la
primera ciudad es estimada en numero acerca de 20,000. En el reino de la reina
Ana (1702-14) una lista fue enviada en el concilio privado del "Padres papistas
y sus hijos en varios distritos de Escocia" dado el numero de católicos en
Edimburgo como 160, incluyendo al duque y duquesa de Gordon con su familia y
ama de llaves y algunos otros nobles de la familia. La mayoría de los católicos
de Edimburgo al día son de las clases más pobres y origen irlandés, pero la
pasada década testifico un considerable numero de conversiones entre el mas
bullicio de los no habitantes de la ciudad. Desde el gran anticatólico tumulto
de 1779 cuando las capillas y casas pertenecían al cuerpo insignificante de
católicos fueron quemadas por los alborotadores, el espíritu de tolerancia fue
haciendo progreso en Escocia capital, como en todas las partes del reino. Los
católicos generalmente respetados y pudieron crecer a altas posiciones de
verdad en lo comercial, legal y mundo municipal.
Algunas remembranzas a ser dichas de las casas religiosas
que han florecido en Edimburgo en los viejos y tiempos modernos. El principal y
opulento monasterio en días formales fue la Abadía de Holyrood, fundada por
David I para los cánones agustinianos, quienes fueron traídos de San Andrés.
Los monjes negros o monasterio dominico fue fundado por Alejandro II en 1230 en
un sitio ahora ocupado por un hospital. Los
monjes grises o iglesia franciscana ( de la rama de la orden de
observantes) estuvo en el Grassmarket hasta que fue destruido por el fuego en
1845. Los monjes blancos o carmelitas no se asentaron en Edimburgo hasta 1518.
Sus casas en el lado verde, cerca de la montaña de Calton, fueron transformadas
por la disolución en hospitales para leprosos. Entre la casa Carmelita, Cercana
a Leith estuvo la preceptoría de San Antonio, la única casa de la orden en
Escocia. Las iglesias colegiales en y alrededor de Edimburgo incluyeron a San
Giles y Los campos de Santa Maria ( ya mencionadas) La iglesia de la Trinidad,
Restalrig, Corstorphine, Creihton y Dalkeith. La iglesia de la Trinidad, una de
las más exquisitas construcciones góticas en Escocia, fue destruida en el siglo
diecinueve por un deplorable acto de vandalismo, que hizo espacio para nuevos
trabajos de ferrocarriles. Ninguno de los benedictinos ni monjes cistercianos,
que tuvieron numerosas casas en Escocia, fueron establecidas en Edimburgo. Los
cistercianos o monjes benedictinos sin embargo poseyeron el convento de Santa
Maria en el sendero (o senda) cerca de los hospitales, donde las hermanas
atendían a los enfermos. Los monjes dominicos tuvieron también un convento
(llamado Sienes o Shenes de Santa Catalina de Siena) en las orillas de la
ciudad. Numerosos hospitales en la iglesia católica comprendieron Santa Maria
Magdalena en Cowgate, fundado en 1503 ( la capilla recuerda y ahora es usada
como misión medica) San Leonardo al pie de Salisbury Crags, Santa Maria en Leith Wynd por doce mendigos (convertida en
casa de trabajo por los magistrados de Edimburgo en 1619) Santo Tomas cercano a
la puerta de agua fundada en 1541 por el Abad C Richton de Holyrood por siete
hombres de caridad en vestidos rojos, y El hospital Ballantyne fundado por
Robert Ballentyne o Bellenden, Abad de Holyrood. Las dos ordenes religiosas de
hombres ahora trabajando en Edimburgo y su puerto de Leith son los jesuitas y
los oblatos de Maria Inmaculada. Los formadores sirven a una de las mas grandes iglesia en la ciudad y los últimos tienen una casa en Leith. Hay
ocho conventos de las Hermanas de la Caridad, pequeñas Hermanas de los Pobres,
Hermanas del Sagrado Corazón, Pobres Clarisas, Orden de Maria Reparatriz,
ayudadoras de las santas almas, y Hermanas de la Inmaculada Concepción, las
otras instituciones católicas de la ciudad incluyen a niños de refugios,
orfanatos para niños y niñas, casas de trabajo para niños, casas para niños
destituidos, dispensarios y casas para penitentes.
Maitland Historia de Edimburgo 1754. Andrson. Historia de
Edimburgo, (Edimburgo 1856)
D.
O. Hunter Blair.
Transcrito por W. G. Kofron
Con gracias a Fr. John
Hilkert, Akron, Ohio.
Traduccion
Patricia Reyes