(Griego Enoch)
Es el nombre del hijo de Caín (Gén 4, 17-18), el de
un sobrino de Abraham (Gén 24, 4), del primogénito de
Rubén (Gén 46, 9), y del hijo de Jared y padre de Matusalén
(Gén 5, 18). El último llamado patriarca es él
más ilustre portador del nombre. En tiempos del nacimiento
de Matusalén, Enoc tenía sesenta y cinco años
de edad, "Fueron todos los días de la vida de Enoc trescientos
sesenta y cinco años," (Gén 5, 23). Contrario a
la expresión "y murió" utilizada en los perfiles
de los demás patriarcas, el texto dice de Enoc: "y anduvo
constantemente en la presencia de Dios,
y desapareció, pues se lo llevó Dios."
(Gén 5, 24). El inspirado autor de la epístola a los
Hebreos añade; "Por la fe fue tasladado Enoc sin pasar
por la muerte" (Heb 11, 5). En el libro del Eclesiástico
44, 16 y 49, 16 se expone la misma verdad del patriarca. En la epístola
de San Judas versículos 14 y15), nos muestran a Enoc como un
profeta, anunciando el juicio de Dios
sobre los pecadores impíos. Algunos escritores han supuesto
que San Judas citara tales palabras del así titulado apócrifo
Libro de Enoc (ver APÓCRIFOS); pero, ya que no se circunscriben
dentro de su contexto (Etiópico), es más razonable asumir
que fueron interpuestos dentro del apócrifo del texto de San
Judas. El apóstol debió de haber tomado las palabras
de la tradición judaica.
HAGEN, Lexicon Biblicum (Paris, 1907), II, 485 sq.;
CHASE, Dictionary of the Bible (New York, 1900), I, 705.
A.J. MAAS
Transcrito por Don Ross
Traducido por Anónimo de Borinquen