(También llamado Armando, un nombre adoptado en sus escritos).
Místico alemán, nació en Constanza el 21 de Marzo probablemente
de 1295; murió en Ulm, el 25 de Enero de 1366; fue declarado Beato en
1831 por Gregorio XVI, quien fijó su festividad en la Orden de los Dominicos
el 2 de Marzo.
SU VIDA
Su padre perteneció a una noble familia de Berg; su madre, una santa
mujer de la cual él tomó su nombre, a una familia de Sus (o Süs).
A los trece años de edad ingresó al convento de los Dominicos
en Constanza, donde realizó estudios de preparatoria, filosofía
y teología. De 1324 a 1327 tomó un curso suplementario de teología
en el Estudio General de los Dominicos en Colonia, donde se sentó a los
pies de Johann Eckhart "el Maestro", y probablemente fue condiscípulo
de Tauler, ambos célebres místicos. De regreso a Constanza fue
nombrado para el oficio de lector, del cual parece haber sido removido varias
veces entre 1329 y 1334. En el último año comenzó su carrera
apostólica. Para 1343 fue elegido superior de un convento, probablemente
en Diessenhofen. Cinco años más tarde fue enviado de Constanza
a Ulm donde permaneció hasta su muerte.
La vida de Susso como místico comenzó a los dieciocho años,
cuando, rompiendo con sus malas costumbres de los cinco años anteriores,
se hizo a sí mismo "el Sirviente de la Eterna Sabiduría",
la cual él identificaba con la esencia Divina y, en una forma concreta,
con la persona de la Eterna Sabiduría hecha hombre. De ahí en
adelante, una ardiente amor por la Eterna Sabiduría dominaría
sus pensamientos y controlaría sus acciones. Tuvo frecuentes visiones
y éxtasis, practicó una severa austeridad (la que prudentemente
moderó en sus años maduros), y soportó con paciencia inusual
las aflicciones corporales, amargas persecuciones y dolorosas calumnias.
Se convirtió en el más destacado entre los Amigos de Dios en
el trabajo por el restablecimiento de la observancia religiosa en los claustros.
Su influencia fue especialmente fuerte en muchos conventos de mujeres, particularmente
en el convento de las Dominicas de Katherinenthal, una famosa escuela de misticismo
en los siglos XIII y XIV, y en el de Toss, donde vivía la mística
Elsbeth Stagel, quien tradujo algunos de sus trabajos en Latín al Alemán,
reunió y preservó la mayor parte de sus cartas existentes, y consiguió
de él la historia de su vida, la cual después él mismo
desarrolló y publicó.
En muchas partes era muy estimado como predicador, y fue escuchado en ciudades
y pueblos de Suavia, Suiza, Alsacia y los Países Bajos. Sin embargo,
su apostolado no era con las masas, sino con individuos de todas las clases,
quienes le buscaban por su personalidad singularmente atractiva, y para los
cuales él se convirtió en el director personal de su vida espiritual.
A menudo se ha dicho incorrectamente que él estableció entre
los Amigos de Dios una sociedad llamada la Hermandad de la Eterna Sabiduría.
La así llamada Regla de la Hermandad de la Eterna Sabiduría no
es sino una traducción libre de un capítulo de su "Horologium
Sapientiae", y no hizo su aparición hasta el siglo XV.
SUS ESCRITOS
El primer escrito que salió de la pluma de Susso fue "Büchlein
der Wahrheit", el cual redactó mientras estudiaba en Colonia. Su
doctrina fue criticada desfavorablemente en algunos círculos - muy probablemente
a causa de la relación tan estrecha de su autor con Eckhart, quien había
sido llamado para explicar o retractarse de ciertas proposiciones - pero se
encontró que era completamente ortodoxa. Como en este, en sus otros escritos
Susso, aunque revelaba la influencia de Eckhart, siempre evitó caer en
los errores del "Maestro". En realidad, el libro fue escrito en parte
contra las enseñanzas panteístas de los Beghards, y contra las
enseñanzas libertinas de los Brethren del Espíritu Libre. El Padre
Denifle lo considera como el "libro pequeño" más complejo
entre los escritos de los místicos alemanes.
Mientras en este libro Susso se expresa como un contemplativo intelectual,
en su siguiente "Das Büchlein der ewigen Weisheit", publicado
a principios de 1328, es eminentemente práctico y habla de su rebosante
corazón a "hombres comunes que aún tienen imperfecciones
por cancelar". Bihlmeyer acepta el juicio de Denifle de que es "el
más bello fruto del misticismo Alemán", y lo pone a la par
de las "Homilías" de San Bernardo, y de la "Imitación
de Cristo" de Tomás de Kempis. En la segunda mitad del siglo XIV
y en el siglo XV no hubo otro libro de meditación más leído
en lengua alemana.
En 1334 Susso tradujo esta obra al Latín, pero aumentando considerablemente
sus contenidos, haciendo de este un libro casi completamente nuevo al que dio
el nombre de "Horologium Sapientiae". Aún más elevado
que el original, con un lenguaje acabado, rico en imágenes, ritmo y movimiento,
se convirtió en un libro favorito en los claustros a finales de la Edad
Media, no solo en Alemania, sino en los Países Bajos, Francia, Italia
e Inglaterra.
A este mismo periodo de actividad literaria de Susso podría pertenecer
"Das Minnebüchlein" pero su autenticidad es dudosa.
Luego de retirarse a Ulm, Susso escribió la historia de su vida
interior ("Vita" o "Leben Seuses"), revisó
el "Büchlein der Wahrheit", y el "Büchlein der
ewigen Weisheit", con los cuales, y junto con once de sus cartas
(el "Briefbüchlein") y un prólogo, formó
un libro conocido como el "Exemplar Seuses".
Además de los escritos mencionados anteriormente, tenemos también
cinco sermones de Susso y una colección de veintiocho de sus cartas (Grosses
Briefbuch), las cuales se pueden encontrar en la edición de Bihlmeyer.
Susso es llamado por Wackernagel y otros un "Un poeta de amor en prosa
y en el orden espiritual." El amor mutuo entre Dios y el hombre, el cual
es su tema principal, le da calidez y color a su estilo. Aprovechó al
máximo la flexibilidad del idioma alemán con una rara habilidad,
y contribuyó en mucho a la formación de la bella prosa germana,
especialmente matizando con nuevos significados palabras empleadas para describir
sensaciones interiores. Su bagaje intelectual fue característico de los
escolásticos de su época. En su doctrina jamás hubo el
menor rastro de tendencias no ortodoxas.
Durante siglos ejerció gran influencia sobre escritores espirituales.
Entre sus lectores y admiradores estuvieron Tomás de Kempis y el Beato
Pedro Canisio.
A.L. McMAHON
Transcrito por HCC
Traducido por Salvador Gómez Contreras