Obispo de Samosata (actualmente Samsat) en Siria; fecha de nacimiento
desconocida: murió en 379 o 380. La historia no lo menciona
antes del año 361, cuando como obispo de Samosata, tomó
parte en a consagración de San Melecio, el recién elegido
Patriarca de Antioquía. Por aquella época la Iglesia
de Oriente estaba remecida por el arrianismo y sus herejías
asociadas. La mayoría de las sedes episcopales estaban ocupadas
por los obispos arrianos, y el mismo Melecio fue elegido Patriarca
de Antioquía sólo porque los arrianos creyeron que él
apoyaba esta herejía. Tillemont y algunos otros historiadores
incluso mantenían que en aquella época Eusebio se inclinaba
por el arrianismo. Sea lo que haya sido respecto de la fe de Eusebio
previamente, lo cierto es que en el sínodo sostenido en Antioquía
en 363 la fórmula nicena, que expresamente menciona el homoousios,
fue aceptada, y el documento fue firmado por Eusebio y otros 24 obispos.
Cuando los arrianos descubrieron que Melecio sostenía la doctrina
del Concilio de Nicea, declararon
su elección inválida e intentaron obtener de Eusebio las
actas sinodales que le habían sido confiadas y que probaban la
legitimidad de la elección. El Emperador Constancio, que apoyaba
a los arrianos, ordenó a Eusebio entregar el documento, pero
sin éxito. Thereupon Constantius amenazó a Eusebio con
la pérdida de su mano derecha, pero el obispo calmadamente presentó
ambas manos al portador del mensaje y le dijo: "Córtalas a ambas.
No entregaré el documento por el cual la injusticia de los arrianos
puede ser demostrada". El Emperador se impresionó por la constancia
de Eusebio y dejó el documento en su posesión.
Fue fundamentalmente por los esfuerzos concertados de San Eusebio
y San Gregorio Nazianzeno que, en 370, San Basilio fue elegido Arzobispo
de Cesarea de Filipo en Capadocia. A esta época se remonta
también la tierna amistad entre San Eusebio y éste último,
que es atestiguada por cartas escritas por San Basilio al Obispo de
Samosata. Eusebio desplegó su gran actividad durante la persecución
de los católicos del emperador Valens. Disfrazado de oficial
militar, visitó las iglesias perseguidas de Siria, Fenicia
y Palestina, exhortando a los católicos afligidos a permanecer
fieles a su fe, ordenando sacerdotes fieles donde era necesario, y
asistiendo de muchas otras formas a los obispos católicos en
el difícil ejercicio de sus tareas durante estos tiempos difíciles.
Fue a raíz de este incansable celo de Eusebio que San Gregorio
Nazianzeno lo llamó "columna de la Iglesia", "don de Dios",
"regla de la fe", etc., (Migne, P.G., XXI, 57) Enfurecidos por el
gran éxito de Eusebio, los arrianos convencieron al Emperador
Valens de desterrarlo a Tracia. Tras la muerte de Valens en 378, fue
autorizado para retornar a su sede. En su regreso de Tracia a Samosata
fue fundamental en el nombramiento de numerosos obispos fieles, entre
ellos Acacio de Beroea, Teodoto de Hierapolis, Isidore de Cyrrhus,
y Eulogio de Edessa. Habiendo retornado a su sede, reasumió
su antigua actividad contra los arrianos, tanto en su diócesis
como en las iglesias vecinas. Cuando tomaba parte en la consagración
del obispo Maris, en el pequeño pueblo de Dolicha, cerca de
Samosata, una mujer arriana lo golpeó con un ladrillo que arrojó
desde el techo de su casa. Murió a consecuencia de las heridas
pocos días después. Los griegos lo honran como mártir
el 21de junio, los latinos el 22.
BUTLER Lives of the Saints, 21 June; BARING-GOULD,
Lives of the Saints, 21 June; REYNOLDS in Dict. Of Christ.
Biogr., II 369-372; Acta SS., June, V, 204-208; TILLEMONT,
Mémoires pour servir á l'histoire ecclésiastique
des six premiers siècles (Paris 1693-1712), VIII, 310-336;
LE QUIEN, Oriens Christianus (Paris, 1740), II, 933 sqq.; BEJAN,
Acta martyrum et sanctorum in Syriac (Paris, 1890-7), VI, 355
sqq.
MICHAEL OTT
Transcrito por C.A. Montgomery
Traducido por O.A.