(Del griego eu, bien, y thanatos, muerte), muerte fácil,
indolora. Esto es considerado aquí en cuanto a la que puede
ser artificialmente proporcionada por el uso de anestésicos.
Cuando éstos últimos son de carácter tal que
privan al que sufre del uso de razón, su efecto en esta suprema
hora de la vida humana no es vista con aprobación por la enseñanza
recibida de la Iglesia Católica. La razón de esta actitud
es que esta práctica quita al hombre de la capacidad de actuar
meritoriamente en un momento en el cual su competencia es de lo más
necesaria y su producto está investido con finalidad. Es igualmente
obvio que este espacio es inmensamente valioso para el pecador que
aún tiene que reconciliarse con su Dios ofendido.
Un motivo adicional asignado a esta doctrina está en las premisas
de que, si no de manera formal pero sí equivalente en todos
los casos, la administración de drogas de la naturaleza especificada
acorta la vida del paciente. Por ello en tanto la persona afectada
no haya hecho aún una preparación adecuada para morir,
siempre es gravemente ilícito inducir a una condición
de insensibilidad. Lo más que puede permitirse a aquellos que
tienen la responsabilidad en el caso es tomar una actitud pasiva siempre
y cuando se tenga la certeza de que el alma que va a partir se ha
preparado abundantemente para la gran llamada. Esto es especialmente
cierto si existe fundamento, a partir de la continua posesión
de facultades de la persona moribunda, para sospechar la reincidencia
en el pecado. Sin embargo, en ninguna contingencia puede darse una
ratificación positiva a algún medio cuya intención
sea que alguien muera en un estado de inconsciencia. Lo que ha sido
dicho se aplica con el mismo vigor y por las mismas razones a los
casos de aquellos que deben sufrir la pena capital por el proceso
de la ley.
GENICOT, Theologiae Moralis Institutiones (Lovaina,
1898); LEHMKUHL, Theologia Moralis (Freiburg, 1887); BALLERINE, Opus
Theologicum Morale (Prato, 1898).
JOSEPH F. DELANY
Trascrito por Thomas M. Barrett
Traducido por Lucía Lessan
Dedicado a la santidad de la vida desde la concepción hasta
la muerte natural