Murió en 1540.
No se sabe cuándo llegó a México ni si acompañó a Hernán Cortés en
su primera expedición a California. Las
opiniones de las personas más autorizadas están divididas acerca de
estos interrogantes. Diaz del Castillo cuenta que durante la ausencia
de Cortés, su esposa, Doña Juana de Zuñiga (Juñeja), le envió cartas
a través de Ulloa, rogándole que retornara. Ulloa, encargado de dos
naves cargadas con provisiones, alcanzó a Cortés cuando éste estaba
gravemente falto de éstas, y retornó a México en 1537. Al poco tiempo
Ulloa lo siguió. Ávido de nuevos descubrimientos, Cortés emprendió
una expedición costeada por él mismo en 1538, despachó una flota de
tres embarcaciones bajo el mando de Francisco de Ulloa. Según Clavigero, Ulloa navegó a lo largo de las costas de
la península de California hasta que fue obligado a retornar a Nueva
España a causa de la falta de provisiones, en 1540, donde, según Díaz
del Castillo, fue apuñalado por un soldado y murió. Otros historiadores
relatan, sin embargo, que de las tres embarcaciones con las que navegó
desde el puerto de Acapulco, el "Santo Tomás" fue abandonado
pronto; el "Santa Águeda" fue obligado a buscar un puerto
en Manzanillo para reparar daños, y al poco tiempo fue conducido por
una tempestad a las playas de Culiacán, donde se unió la "Trinidad",
retornando al poco tiempo causando el descontento de los miembros
de la expedición, y la nave "Trinidad", bajo el mando de
Ulloa, fue abandonada, sin haberse encontrado rastros de ésta.
CAMILLUS CRIVELLI
Transcrito por Carol Kerstner
Traducido por Ricardo Pablo Salvador