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Masonería
(Francmasonería)

Dejando de lado diversas derivaciones imaginativas podemos trazar la palabra masón al francés maçon (en latín matio o machio), "un edificador de muros" o "un labrador de piedras" (cf. del alemán Steinmetz, de metzen, "cortar"; y del holandés vrijmetselaar).

El término compuesto Francmasón se da por primera vez en 1375 -- según un escrito, se da aun antes de 1155 [1] -- y, contradiciendo a Gould [2] se refiere principalmente a un masón (albañil) de gran habilidad, aunque más tarde también designó a aquel que disfrutaba de la libertad, o del privilegio de ser miembro de una cofradía del gremio. [3] El primer significado normalmente deriva de libre albañil labrador de piedra, que era un albañil que esculpe con hacha o construye con piedra (ornamental) labrada en oposición a un albañil tosco (piedra no labrada). [4] Esta deducción, aunque concuerde con el significado del término, pareció inaceptable a algunos eruditos. Así que Speth propuso interpretar la palabra francmasones como referente a aquellos masones que reivindicaban la exención de la autoridad de las cofradías locales en las ciudades donde temporalmente se establecían. [5] De acuerdo con esta sugerencia el "Nuevo Diccionario Inglés de la Sociedad Filológica" (Oxford, 1898) favorisa la interpretación de francmasones como artesanos expertos, emancipados, según la práctica medieval, de las restricciones y del control de las cofradías locales, de tal manera que podían viajar y prestar servicios, dondequiera que cualquier gran edificio (catedral, etc.) estuviera siendo construido. Estos francmasones formaron un gremio universal para ellos mismos, con un sistema de señas secretas y contraseñas por las que un artesano, que había sido admitido por haber demostrado la competencia de su arte, podía ser reconocido. A la decadencia de la arquitectura gótica este gremio fusionó con las cofradías de masones. [6]

Ulteriormente W. Begemann [7] combatió la opinión de Speth [8] como completamente hipotética, diciendo que el termino francmasón designó originalmente a masones particularmente hábiles que trabajaban la piedra labrada, que eran necesarios durante la época de la más espléndida evolución de la arquitectura gótica, y nada más. En la ley inglesa la palabra francmasón es mencionada por primera vez en 1495, mientras que "Frank-mason" se encuentra ya en una Acta de 1444-1445. [9] Más tarde, francmasón y masón se utilizaron como términos equivalentes. El significado moderno de Francmasonería con el que, desde aproximadamente 1750, la palabra ha sido universalmente y exclusivamente conocida, data solamente de la constitución de la Gran Logia de Inglaterra en 1717. En esta acepción, y según los rituales oficiales del gremio inglés, escocés, americano, etc., la Francmasonería es más generalmente definida como: "Un peculiar [algunos dicen "particular" o "bello"] sistema de moralidad disimulado en alegorías e ilustrado por símbolos". Mackey [10] declara que la mejor definición de Francmasonería es: "Una ciencia comprometida en la búsqueda de la verdad divina". La enciclopedia alemana de Francmasonería, "Handbuch" [11] define Francmasonería como "la actividad de hombres estrechamente unidos que, empleando formas simbólicas tomadas principalmente del oficio de albañil y del trabajo de arquitectura, trabajan por el bienestar de la humanidad, esforzándose moralmente para ennoblecerse ellos mismos y a los demás y así crear una liga universal de humanidad [Menschheitsbund], que ellos aspiran a exhibir aun ahora en pequeña escala". Las tres ediciones que este "Handbuch" (Manual Universal de Francmasonería) ha tenido desde 1822 han sido declaradas por críticos Masones anglófonos como la más valiosa y mejor Enciclopedia Masónica nunca publicada. [12]

II. ORIGEN E HISTORIA TEMPRANA

Antes de entrar en ésta y en las siguientes divisiones de nuestro tema es necesario establecer como premisa que la naturaleza misma de la Francmasonería como una sociedad secreta hace difícil el tener certeza aun de sus documentos y autoridades reputados, y por consiguiente hemos consultado sólo aquellos que son reconocidos y recomendados por miembros responsables de la sociedad, como declaramos en la bibliografía añadida a este artículo. "Es el oprobio de la Francmasonería", dice Mackey [13]

que su historia nunca se haya escrito con un espíritu de verdad crítica; que la credulidad. . . ha sido la fundación sobre la que se han establecido todas las investigaciones masónicas históricas,. . . que los eslabones perdidos de una cadena de evidencia han sido suministrados con frecuencia por invenciones gratuitas y que se han sostenido, descuidadamente, declaraciones de enorme importancia por el testimonio de documentos cuya autenticidad no ha sido demostrada.

"La parte histórica de archivos antiguos", añade él [14]

escritos por Anderson, Preston, Smith, Calcott y otros escritores de esa generación, fue poco más que una colección de fábulas tan absurdas que provocan la sonrisa del lector.

Los gérmenes de casi todas estas teorías fantásticas están contenidos en "Las Constituciones de los Francmasones" de Anderson (1723, 1738) que hacen a la Francmasonería coexistente con la geometría y con las artes basadas en ella; sugiere que Dios, el Gran Arquitecto, fundó la Francmasonería, y que esta tuvo por patrones a Adán, los Patriarcas, los reyes y filósofos de antaño. Incluso Jesucristo es incluido en la lista como Gran Maestro de la Iglesia Cristiana. La Masonería es creditada con la construcción del Arca de Noé, la Torre de Babel, las Pirámides, y el Templo de Salomón. Autores ulteriores localizan el origen de la Masonería en los misterios egipcios, Dionisiacos, de Eleusis, Mitraico, y Druídico; en sectas y escuelas tales como las de los Pitagóricos, Esenios, Caldeos, las del Zoroastrismo, y las del Agnosticismo; en las sociedades Evangélicas que precedieron la Reforma; en las órdenes de caballería (Juanistas, Templarios); entre los alquimistas, Rosacruces, y Cabalistas; en sociedades secretas chinas y árabes. Se afirma además que Pitágoras fundó la institución Druídica y por lo tanto que la Masonería probablemente existía en Inglaterra 500 años antes de la Era Cristiana. Algunos autores, considerando descubrimientos geológicos como emblemas Masónicos, hacen remontar la Masonería al Período Mioceno (?) [15] mientras que otros pretenden que la ciencia Masónica "existía antes de la creación de este globo, diseminada entre los muchos sistemas con los que el gran imperio del espacio universal esta provisto". [16]

No es entonces difícil imaginar que el intentar demostrar la antigüedad de la Francmasonería con evidencia proporcionada por tales monumentos del pasado como las Pirámides y el Obelisco (llevado a Nueva York en 1879) deberían haber dado por resultado una vasta literatura acerca de estos objetos. [17] Aunque muchos masones inteligentes estiman estas reivindicaciones como sin fundamento, la mayoría del gremio [18] todavía acepta la declaración contenida en el "Cargo" después de la iniciación: "Antigua sin ninguna duda es, habiendo subsistido desde tiempo inmemorial. En cada era monarcas [rituales americanos: "los más grandes y mejores hombres de todos los tiempos"] han sido promotores del arte, no han creído derogatorio a su dignidad el cambiar el cetro por la paleta, han participado de nuestros misterios y se han reunido nuestras asambleas". [19] es verdad que en tiempos antiguos, caballeros que no eran ni masones operativos ni arquitectos, los así llamados masones geomáticos [20] se reunían con los masones operativos, o dogmáticos, en sus logias, observaban las ceremonias de admisión, y conocían sus señas de reconocimiento. Pero esta Masonería no es de ninguna manera la Masonería "especulativa" de los tiempos modernos, i.e., un método sistemático de enseñanza de la moralidad por medio de tales principios de símbolos según los principios de la Francmasonería moderna después de 1723. Tal como las mejores autoridades alemanas lo admiten [21] la Masonería especulativa empezó con la fundación de la Gran Logia de Inglaterra, el 24 de junio de 1717, y su organización esencial se completó en 1722 con la adopción del nuevo "Libro de Constituciones" y de los tres grados: aprendiz, compañero, maestro. Todas las más competentes y más concienzudas investigaciones por expertos historiadores Masónicos demuestran que, en 1717, las antiguas logias habían casi dejado de existir. Las nuevas logias empezaron como sociedades conviviales, y su distintivo espíritu Masónico solo se desarrolló poco a poco. Este espíritu, en fin, tal como se exhibió en las nuevas constituciones estuvo en contradicción con aquel que animaba a los primeros masones. Estos hechos demuestran que la Masonería moderna no es, como Gould [22] Hughan [23] y Mackey [24] pretenden, una renovación del antiguo sistema, sino que es un nuevo orden de ninguna manera más antiguo que el primer cuarto del siglo XVIII.

III. PRINCIPIOS FUNDAMENTALES Y ESPIRITU

Ha habido muchas controversias entre masones acerca de los puntos esenciales de la Masonería. Masones anglófonos los llaman "linderos", un término tomado del Deuteronomio 19:14, que significa "los límites de la libertad Masónica", o los límites inalterables dentro de los que todo albañil tiene que confinarse a sí mismo. Mackey [25] no estipula menos de veinticinco linderos. El mismo número es adoptado por Whitehead [26] "como la medula de las investigaciones de los autores masones más hábiles". Los principales de ellos son [27]

  • el método de reconocimiento por señas secretas, palabras, apretones de manos, pasos, etc.;
  • los tres grados incluso el Arco Real;
  • la leyenda de Hiram del tercer grado;
  • el correcto "tejado" de la logia contra "lluvia" y "nieve", i.e., contra hombres y mujeres "cowans", o sea los que escuchan escondidos, i.e., intrusos profanos;
  • el derecho que cada Masón regualr tiene de visitar cada logia regular en el mundo;
  • la creencia en la existencia de Dios y en la vida futura;
  • el Volumen de la Ley Sagrada;
  • la igualdad de los masones en la logia;
  • el secreto;
  • el método simbólico de enseñanza;
  • la inviolabilidad de los linderos.

En verdad no hay ninguna autoridad en La Francmasonería para constituir tales linderos o leyes fundamentales "invariables". Estricta y judicialmente, incluso los "Antiguos Cargos", que, según las "Constituciones" de Anderson, contienen las leyes inalterables, tienen un carácter legal obligatorio únicamente si están incluidas en el "Libro de la Constitución" de cada Gran Logia. [28] Pero en práctica existen ciertas características que son universalmente consideradas como esenciales. Tales son los principios fundamentales descritos en el primero y sexto artículos de los "Antiguos Cargos" concernientes a la religión, en los textos de las dos primeras ediciones en ingles (1723 y 1738) de las "Constituciones" de Anderson. Estos textos, a pesar de diferir ligeramente, son idénticos en su significado esencial. El de 1723 es el texto original restaurado por la Gran Logia de Inglaterra en las ediciones de las "Constituciones", 1756-1813, e introducido más tarde en el "Libro de las Constituciones" de casi todas las otras Grandes Logias, es el más autorizado; pero el texto de 1738, que fue adoptado y usado por mucho tiempo por muchas Grandes Logias, es también de gran importancia por sí mismo y como una ilustración más amplia del texto de 1723.

En este último, el primer artículo de los "Antiguos Cargos" que contiene la ley fundamental y la esencia de La Francmasonería moderna dice (se da el texto precisamente como impreso en el original de 1723):

I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón esta obligado, por el ejercicio de su cargo, a obedecer la ley moral: y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo [letras góticas] ni un Libertino irreligioso [letras góticas]. Pero aunque en tiempos anteriores los masones de cada país debían pertenecer a la religión de ese país o nación, cualquiera que fuera, ahora se piensa que es más conveniente que sólo se les obligue a seguir aquella religión con la que todos los hombres estén de acuerdo, dejándoles sus Opiniones particulares a sí mismos: esto es, ser hombres buenos y verdaderos o Hombres de Honor y Honestidad, por cualesquiera Denominaciones o Convicciones con las que se distingan; por lo que la Masonería llega a ser el Centro de Unión y el medio de conciliar una Amistad verdadera entre personas que deberían haberse quedado a una perpetua distancia.

Bajo el Artículo VI, 2 (el comportamiento del Masón después de que la logia se ha cerrado y los hermanos no se han ido) se agregó:

Para conservar la paz y la armonía, ningún resentimiento privado ni riñas se deben traer al interior de la logia, mucho menos una reyerta cualquiera acerca de Religión o Naciones o Política Estatal, puesto que sólo somos, como masones, de la Religión Catholick, antes mencionada, somos también de todas las Naciones, Lenguas, Afinidades e Idiomas y estamos decididos en contra de toda Política [impreso en el original en letras góticas] puesto que hasta hoy nunca ha conducido al bienestar de la logia y nunca lo hará. Este mandato ha sido siempre estrictamente ordenado y observado; pero especialmente desde la Reforma en Gran Bretaña o del disentimiento y secesión de estas Naciones de la comunión de Roma.

En el texto de 1738 los mismos artículos dicen (las diferencias del de 1723 están en cursivas):

I. Acerca de Dios y la Religión. Un Masón esta obligado por el ejercicio de su cargo a observar la ley moral como un verdadero Noahida (hijo de Noé, el primer nombre de los Francmasones) y si entiende correctamente el oficio, nunca será un estúpido ateo ni un libertino irreligioso ni actuara en contra de su conciencia. En tiempos antiguos los masones Cristianos estaban encargados de cumplir con las costumbres cristianas de cada país donde viajaban o trabajaban; pero siendo que la Masonería se encuentra en todas las naciones, incluso de religiones diferentes, están ahora generalmente encargados de adherir a esa religión, en la que todos los hombres están de acuerdo, (dejando a cada Hermano su propia opinión particular), o sea, ser hombres buenos y verdaderos, hombres de honor y honestidad, sin importar los nombres, religiones o convicciones que los distingan; porque todos ellos están de acuerdo con los tres grandes artículos de Noé, bastante para mantener el cemento de la logia. Así la Masonería es el centro de su unión y la feliz manera de conciliar la verdadera amistad entre personas que de otra manera deberían haberse quedado a una perpetua distancia.

VI. 1. Comportamiento en la logia antes de cerrar: Ningún . . . resentimiento privado ni disputa sobre nación, familia, religión o política debe, por ningún motivo ni bajo ningún tono ni el pretexto que sea, ser traída dentro de las puertas de la logia; ya que como masones somos de la más antigua religión católica, antes mencionada, y de todas las naciones en la escuadra, el nivel y la plomada; y como nuestros predecesores de todos los tiempos estamos decidimos en contra de las disputas políticas, ya que son contrarias a la paz y al bienestar de la logia.

Para apreciar debidamente estos textos que describen la Francmasonería moderna "especulativa" es necesario compararlos con los requerimientos correspondientes de las Constituciones "Góticas" (Cristianas) que reglamentaban las antiguas logias de la Masonería "operativa" hasta y después de 1747. Estos requerimientos están uniformemente resumidos en las sencillas palabras: "El primer encargo es éste, que sean fieles a Dios y a la Santa Iglesia y no incurran en error o herejía". [29] El radical contraste entre los dos tipos es evidente. Aun cuando un Masón, de acuerdo a la Antigua Constitución, se encontraba, ante todo, obligado a ser fiel a Dios y a la Iglesia, evitando herejías, sus obligaciones "religiosas", según el nuevo texto, se reducían esencialmente a la observación de la "ley moral" resumida prácticamente en los principios de "honor y honestidad" en los que "todos los hombres están de acuerdo". Esta "religión universal de la Humanidad" que gradualmente elimina las accidentales divisiones de la humanidad debidas a opiniones particulares "o religiosas", y a los "prejuicios" nacionales y sociales, debe ser el vínculo de unión entre los hombres en la sociedad Masónica, concebida como el modelo de asociación humana en general. "Humanidad" es el término usado para designar al principio esencial de la Masonería. [30] Aparece en un discurso Masónico de 1747. [31] Otras consignas son "tolerancia", "no-sectarismo", "cosmopolita". El carácter cristiano de la sociedad bajo el régimen operativo de siglos pasados, dice Hughan [32] "se cambió por las reglas no-sectarias que debían incluir bajo su manto a los creyentes de todas las sectas, sin consideración por sus diferencias de color o región, con tal de que se observaran las sencillas condiciones de moralidad, edad madura y un voto aceptado". [33] En la Masonería Continental las mismas nociones son expresadas con las palabras "neutralidad", "laïcité", "Confessionslosigkeit", etc. En el texto de 1738 un énfasis particular se pone en la "libertad de conciencia" y se acentúa el carácter universal, no-cristiano de la Masonería. El Masón es llamado un "verdadero Noahida", i.e. un seguidor del sistema pre-cristiano y pre-mosaico de la humanidad indivisa. Los " 3 artículos de Noé" eran muy probablemente "los deberes para con Dios, para con el vecino y para consigo mismo" inculcados desde los tiempos más antiguos en el "Encargo a un Hermano recién recibido". Pueden también hacer referencia al "amor fraterno, auxilio y verdad", con la "religión" generalmente definida como el "gran cemento" de la fraternidad y llamada por Mackey [34] "la consigna de nuestra orden y la característica de nuestra profesión".

De los masones antiguos ya no se dice que estaban obligados a "ser de la religión" sino solamente a "cumplir con las costumbres cristianas de cada país". La designación de la así llamada religión "no sectaria" como la "antigua catholick" descubre el intento de contraponer esta religión de "Humanidad" a la Católica Romana como la única verdadera, genuina, y originalmente católica. Se da a entender también el carácter no sectario de la Masonería en la era escogida en la página del título: "En el año 5723 de la Masonería" y en la "Historia". Sobre la "Historia" Anderson mismo comenta en el prólogo (1738):

Sólo un Hermano experimentado, según la verdadera luz, puede hallar sin esfuerzo muchas convenientes alusiones en casi cada página de este libro las cuales "Cowans" y otros no iniciados (incluso entre masones) no pueden percibir.

Así, concluye Krause [35] la "Historia" de Anderson esta alegóricamente escrita en "lenguaje codificado". Por eso, lejos de ser "simples alusiones pueriles a secretos de poca importancia", la tendencia general de esta "Historia" es el exhibir el "no sectarismo" de la Masonería.

Dos puntos merecen mención especial: las declaraciones sobre los estilos de arquitectura "Augusto" y "Gótico" y la identificación de la Masonería con la geometría. El "Augusto", al que se alaba por encima de todos los otros estilos, se refiere al "Humanismo", mientras que el "Gótico" al que se culpa de ignorancia y estrechez de espíritu, se refiere a la ortodoxia cristiana y en particular a la católica romana. La identificación de la Masonería con la geometría pone de manifiesto el carácter naturalista de la anterior. Como la Sociedad Real, de la que una grande y muy influyente proporción de los primeros Francmasones eran miembros [36], la Masonería profesa el método geométrico empírico, o "positivista", de razonamiento y deducción en la investigación de la verdad. [37] En general parece ser que los fundadores de la Masonería pensaron seguir los mismos métodos para sus designios sociales que los que fueron escogidos por la Sociedad Real para sus investigaciones científicas. [38] "La Geometría como método se recomienda particularmente a la atención de los masones". "Bajo esta luz, la Geometría puede muy bien considerarse como una lógica natural; puesto que la verdad es siempre consistente, invariable y uniforme, todas las verdades se pueden investigar de la misma manera. Las definiciones morales y religiosas, los axiomas y las proposiciones tienen una regular y cierta dependencia los unos en los otros tal como cualquiera en física o matemáticas". "Permítanme recomendarles que persigan tal saber y cultiven tales preceptos de manera a afianzar el respeto Fraternal de esta sociedad y el honor de su futura promoción dentro de ella". [39] Es tan sólo por inconsistencia que algunas Grandes Logias de América del Norte insisten en creer en la inspiración Divina de la Biblia como una cualidad necesaria y que no pocos masones en América y Alemania declaran la Masonería esencialmente como una "institución cristiana". Según las Grandes Logias Alemanas, Cristo es solamente "el sabio y poderoso hombre puro" par excellence, el principal modelo y maestro de "Humanidad". [40] En el sistema sueco, practicado por la Gran Logia del País Alemán, se dice que Cristo enseñó, además de la doctrina cristiana exotérica destinada al pueblo y a la más torpe muchedumbre de sus discípulos, una doctrina esotérica para sus discípulos escogidos, tales como San Juan, en la que negó que El fuera Dios. [41] La Francmasonería, se dice, desciende de la sociedad secreta cristiana, en la que se propagó esta doctrina esotérica. Es evidente, sin embargo, que aun en éste sentido restringido de Cristianismo "no-sectario", La Francmasonería no es una institución cristiana, porque reconoce a muchos modelos y maestros pre-cristianos de "Humanidad". Todos los masones instruidos están de acuerdo en la importancia objetiva de este principio Masónico de "Humanidad", según el cual la creencia en dogmas es cuestión de importancia secundaria, e incluso es perjudicial para las leyes del amor y la tolerancia universales. La Francmasonería, por consiguiente, se opone no sólo al Catolicismo y al Cristianismo, sino también al sistema entero de verdad sobrenatural.

Las únicas divergencias serias entre masones sobre la interpretación de los textos de 1723 y 1738 se refieren a las palabras: "Y si entiende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo ni un Libertino irreligioso". La controversia acerca del significado de estas palabras ha sido particularmente aguda desde el 13 de septiembre de 1877, cuando el Gran Oriente de Francia borró el párrafo, introducido en 1854 en sus Constituciones, por el cual la existencia de Dios y la inmortalidad del alma eran declarados la base de La Francmasonería [42] y le dio al primer artículo de sus nuevas Constituciones el siguiente tenor: "La Francmasonería, una institución esencialmente filantrópica, filosófica (naturalista, adogmatica) y progresista, tiene como objetivo la búsqueda de la verdad, el estudio de la moralidad universal, de las ciencias y de las artes y la práctica de la beneficencia. Tiene como principios la absoluta libertad de conciencia y la solidaridad humana. No excluye a nadie a causa de sus creencias. Su divisa es Libertad, Igualdad, Fraternidad". El 10 de septiembre de 1878, el Gran Oriente, además, decretó expurgar de los Rituales y de los procedimientos de la logia todas las alusiones a dogmas religiosas tales como los símbolos del Gran Arquitecto, la Biblia, etc. Estas medidas atrajeron solemnes protestas de casi todos los órganos angloamericanos y alemanes y llevaron a la ruptura entre las Grandes Logias angloamericanas y el Gran Oriente de Francia. Puesto que muchos masones librepensadores en América y en Europa simpatizaron en esta disputa con los franceses, ocurrió una ruptura mundial. Bastante recientemente muchas Grandes Logias de los Estados Unidos se negaron a reconocer la Gran Logia de Suiza como un Cuerpo regular, porque guardaba relaciones amistosas con el ateo Gran Oriente de Francia. [43] Esta ruptura parece mostrar, que en el precedente párrafo de los "Antiguos Cargos" la creencia en un Dios personal es declarada como el más importante requisito previo y deber de un Masón y que la Masonería angloamericana, al menos, es un campeón inflexible de esta creencia en contraste con la impiedad de Masonería latina.

Pero en verdad toda Masonería esta llena de ambigüedad. Los textos de 1723 y 1738 de la ley fundamental acerca del Ateísmo son deliberadamente ambiguos. El ateísmo no es condenado de manera afirmativa, sino sólo suficientemente desaprobado para respetar las exigencias del momento, cuando un reconocimiento público del ateísmo habría sido fatal a la Masonería. No se dice que no se pueden admitir Ateos, o que ningún Masón puede ser un Ateo, sino sólo que si comprende correctamente el Arte, nunca será un estúpido Ateo, etc., i.e., que no sostendrá o profesara el Ateísmo de una manera tonta, con declaraciones, por ejemplo que choquen el sentimiento religioso y causen a la Masonería una mala reputación. Y aun tal estúpido Ateo no incurre en crítica más fuerte que la del simple hecho de que no comprende debidamente el Arte, un juicio meramente teórico sin ninguna sanción práctica. Tal desaprobación sirve más bien a alentar el positivismo moderno o el Ateísmo científico. Escasamente más serio es el rechazo del Ateísmo por las Grandes Logias británicas, americanas y algunas alemanas en su disputa con el Gran Oriente de Francia. Es verdad que la Gran Logia inglesa, en su comunicación trimestral del 6 de marzo de 1878 [44] aprobó cuatro resoluciones, en las que declara que el más importante lindero antiguo de la orden, es la creencia en el Gran Arquitecto del Universo, y se exige una declaración explícita de esta creencia de parte de los hermanos visitantes pertenecientes al Gran Oriente de Francia, como un requisito para entrar en las logias inglesas. Medidas similares fueron tomadas por las Grandes Logias irlandesas, escocesas, y norteamericanas . Pero esta creencia en un Gran Arquitecto es tan vaga y simbólica, que casi cada clase de Ateísmo e incluso el "estúpido" Ateísmo puede ser cubierto por ella. Además, las Grandes Logias británicas y americanas declaran que se satisfacen totalmente con tal incertitud, que es, de hecho, sólo una declaración verbal, sin mayor investigación sobre la naturaleza de esta creencia, y que no sueñan con declarar que la Francmasonería es una "iglesia", un "concilio", o un "sínodo". Por consiguiente se reconocen como masones incluso aquellos que con Spencer y otros filósofos Naturalistas de la época llaman a Dios el principio oculto todopoderoso que opera en la naturaleza, o, tal como los partidarios del "Handbuch" [45] sostienen que las dos columnas de la religión son "el sentimiento de la pequeñez del hombre en la inmensidad de espacio y tiempo", y "la convicción de que todo lo que es real tiene su origen en lo bueno y de que todo lo que ocurre debe ser para el bien".

Un Gran Orador americano Zabriskie (Arizona) el 13 de noviembre de 1889 promulgó que "miembros individuales pueden creer en muchos dioses, si su conciencia y discernimiento así les mandan". [46] Limousin [47] aprobado por masones alemanes [48] dice: "La mayoría de los hombres conciben a Dios, según las religiones exotéricas, como un hombre todopoderoso; otros conciben a Dios como la idea más elevada que un hombre puede formarse de acuerdo a las religiones esotéricas". Estos últimos son llamados Ateos según la noción exotérica de Dios rechazada por la ciencia, pero no son Ateos según la noción esotérica y verdadera de Dios. Al contrario, añaden otros [49] son menos Ateos que los miembro de una iglesia, de quienes sólo difieren por tener una idea más alta de Dios o de lo Divino. En este sentido Thevenot, Gran secretario del Gran Oriente de Francia, en una carta oficial a la Gran Logia de Escocia (30 de enero de 1878), declara: "La Masonería francesa no cree que existan Ateos en el sentido absoluto de la palabra" [50] y Pike mismo [51] reconoce:

Un hombre que tiene una concepción más alta de Dios que aquellos que lo rodean y que niega que la concepción de ellos sea Dios, será muy probablemente llamado Ateo por aquellos hombres que son en realidad mucho menos creyentes en Dios que él, etc.

Así que toda la polémica es meramente nominal y formal. Además, hay que notar que la cláusula que declara que la creencia en el Gran Arquitecto es un requisito de admisión fue introducida, en el texto de las Constituciones de la Gran Logia de Inglaterra, solamente en 1815 y este texto dice: "Un Masón por consiguiente esta particularmente obligado a nunca actuar en contra de los dictados de su conciencia", con lo que la Gran Logia de Inglaterra parece reconocer que la libertad de conciencia es el principio supremo de la Francmasonería y que predomina por encima de todos los demás en caso de conflicto. Se implica asimismo la misma supremacía de la libertad de conciencia en el carácter no-sectario, que los masones angloamericanos reconocen como la esencia más profunda de la Masonería. "Dos principios", dijo el Emperador alemán Federico III, en un discurso solemne a masones en Estrasburgo el 12 de septiembre de 1886, "caracterizan sobre todo nuestros propósitos, a saber, la libertad de conciencia y la tolerancia"; y el "Handbuch" [52] justamente hace notar que la libertad de conciencia y la tolerancia fueron por eso promulgadas como los cimientos de la Masonería por la más alta autoridad Masónica de Alemania.

Por tanto el Gran Oriente de Francia tiene razón sobre la esencia de la cuestión, según el punto de vista Masónico; pero se ha apartado de la tradición al suprimir símbolos y formulaciones simbólicas, las cuales, si se comprenden debidamente, de ninguna manera implican aserciones dogmáticas y no se pueden rechazar sin dañar la obra de la Masonería, ya que ésta necesita de formulas religiosas ambiguas adaptables a cada forma de creencia y a cada fase de desarrollo moral. Desde este punto de vista los símbolos del Gran Arquitecto del Universo y de la Biblia son verdaderamente de suma importancia para la Masonería. Así que, varias Grandes Logias que al principio habían imitado el radicalismo francés, finalmente guardaron esos símbolos. Un representante de la Gran Logia de Francia escribe en este sentido a Findel: "Estamos completamente de acuerdo con ustedes en considerar todos los dogmas, sean positivos o negativos, como radicalmente contradictorios con la Masonería, cuya enseñanza debe ser propagada sólo por símbolos. Y los símbolos pueden y deben ser explicados por cada quien según su propia comprensión; por eso sirven para mantener la concordia. Por eso nuestra Gran Logia, de manera facultativa, retiene el Símbolo del Gran Arquitecto del Universo, ya que cada quien puede concebirlo de acuerdo a sus convicciones personales. [A las logias se les permite el retener los símbolos, pero no hay ninguna obligación de hacerlo así, y muchas no lo hacen.] Excomulgarse los unos a los otros a causa de cuestiones metafísicas, nos parece a nosotros los masones la cosa más indigna que se puede hacer". [53] El órgano oficial de la Masonería italiana incluso recalca: "La fórmula del Gran Arquitecto, que se reprocha a la Masonería como ambigua y absurda, es la afirmación más liberal y justa del inmenso principio de la existencia y puede representar ya sea al (revolucionario) Dios de Mazzini como al Satanás de Giosue Carducci (en su famoso himno a Satanás); Dios, como fuente de amor, no de odio; Satanás, como el genio de lo bueno, no de lo malo". [54] En ambas interpretaciones es en realidad el principio de la Revolución que adora la Masonería italiana.

IV. PROPAGACION Y EVOLUCION DE LA MASONERÍA

Los miembros de la Gran Logia formada en 1717 por la unión de cuatro logias antiguas, fueron hasta 1721 pocos en número e inferiores en calidad. La entrada de varios miembros de la Sociedad Real y de la nobleza cambió la situación. Desde 1721 se han extendido a través de Europa. [55] Esta rápida propagación fue principalmente debida al espíritu de los tiempos que, cansado de las disputas religiosas, intranquilo bajo la autoridad eclesiástica y descontento con las condiciones sociales existentes, buscó la iluminación espiritual y el consuelo en los misterios antiguos y deseó, uniendo hombres de tendencias afines, reconstruir la sociedad sobre una base completamente humana. En esas circunstancias la Francmasonería con su vaguedad y elasticidad, pareció a muchos un excelente remedio. Para adaptarse a las necesidades de países y clases sociales diferentes, el sistema original (1717-23) fue sometido a modificaciones más o menos profundas. En 1717, contrariamente a Gould [56], solo una sencilla ceremonia de admisión o un grado parece haber estado en uso [57] en 1723 dos aparecen tal como lo reconoció la Gran Logia de Inglaterra: "Aprendiz Ingresado" y "Compañero del Gremio o Maestro". El sistema de tres grados, practicado primero alrededor de 1725, llegó a ser universal y oficial solamente después de 1730. [58] Los símbolos y formas rituales, tal como fueron practicados desde 1717 hasta la introducción de más grados después de 1738, junto con los "Antiguos Cargos" de 1723 o 1738, se consideran como la Francmasonería pura original. Un cuarto, el grado "Arco Real" [59] usado al menos desde 1740, es primeramente mencionado en 1743, y aunque ajeno al sistema de la Masonería pura y antigua [60] es muy característico de la Masonería anglosajona posterior. En 1751 una rival, la Gran Logia de Inglaterra, "según las Instituciones Antiguas" fue establecida y, por la actividad de su Gran secretario, Lawrence Dermott, pronto superó a la Gran Logia de 1717. Los miembros de esta Gran Logia son conocidos con la denominación de "Masones Antiguos". Se llaman también "Masones de York" por referencia, no a la efímera Gran Logia de toda Inglaterra en York, mencionada en 1726 y reavivada en 1761, sino a la supuesta primera Gran Logia de Inglaterra congregada en 926 en York. [61] Por fin, la Gran Logia Unida de Inglaterra, ganó el control adoptando en 1813 sus formas rituales.

En su espíritu religioso la Masonería anglosajona después de 1730 retrogradó indudablemente hacia una bíblica ortodoxia cristiana. [62] Este movimiento es atestado por la Cristianización de los rituales y por la popularidad de los trabajos de Hutchinson, Preston, y Oliver con los masones angloamericanos. Es debido principalmente al conservatismo de la sociedad anglófona en cuestiones religiosas, a la influencia de miembros eclesiásticos y a la institución de "capellanes de la Logia" mencionados en los archivos ingleses desde 1733. [63] La reforma provocada por los artículos de unión entre las dos Grandes Logias de Inglaterra (1 diciembre, 1813) consistió sobre todo en la restauración del carácter no-sectario, de acuerdo con el cual toda alusión a una religión particular (cristiana) se debe omitir en los procedimientos de la logia. Además, se decretó que "habrá la más perfecta unidad de obligación de disciplina, o funcionamiento. . . según los genuinos linderos, leyes y tradiciones. . . en todo el mundo masónico desde el día y fecha de la dicha unión (1 diciembre, 1813) hasta que el tiempo no sea más". [64] Tomando esta acción la Gran Logia Unida sobrestimo su autoridad. Su decreto fue respetado, hasta cierto punto, en los Estados Unidos, donde la Masonería, primero introducida hacia 1730, siguió en general las fases de evolución Masónica en la madre patria.

El título de Madre-Gran Logia de los Estados Unidos fue el objeto de una prolongada y apasionada polémica entre las Grandes Logias de Pennsylvania y Massachusetts. La opinión predominante actualmente es que, desde tiempo inmemorial, i.e., antes de las autorizaciones de la Gran Logia [65] existió en Filadelfia una logia regular con archivos fechados de 1731. [66] En 1734 Benjamín Franklin publicó una edición del "Libro de Constituciones" inglés. Los principales representantes de la Gran Logia moderna de Inglaterra en los Estados Unidos eran Coxe y Price. Los estatutos de varias logias fueron establecidos por la Gran Logia de Escocia. Después de 1758, sobre todo durante la Guerra de Independencia, 1773-83, la mayor parte de las logias pasaron a los "Ancianos". La unión de los dos sistemas en Inglaterra (1813) fue seguida por una unión similar en América. La forma real del rito americano desde entonces practicada se debe principalmente a Webb (1771-1819), y a Cross (1783-1861).

En Francia y Alemania, al principio, la Masonería fue practicada según el ritual inglés [67] pero la así llamada Masonería "escocesa" pronto apareció. Puesto que sólo los nobles eran entonces considerados admisibles en la buena sociedad como miembros totalmente calificados, la sociedad de caballeros Masónicos se interpretó como una sociedad de Gentilshommes, i.e., de nobles o por lo menos de hombres ennoblecidos o armados caballeros por la sola admisión en la orden, la cual según el antiguo ritual inglés todavía en uso, es "más honorable que el Vellón de Oro, o la Estrella o la Jarretera o cualquier otra Orden bajo el Sol". La pretendida asociación de la Masonería con las órdenes de caballeros guerreros y con las religiosas era mucho más aceptable que la idea de un desarrollo a partir de las cofradías de labradores de cantera. Así pues un discurso presentado por el Caballero escocés Ramsay delante de la Gran Logia de Francia en 1737 e introducido por Tierce en su primera edición francesa del "Libro de Constituciones" (1743) como un "discurso del Gran Maestro", marcó su época. [68] En ese discurso la Masonería fue datada desde "la intima asociación de la orden con los Caballeros de San Juan de Jerusalén" durante las Cruzadas; y se dijo que las "antiguas logias de Escocia" habían conservado la Masonería genuina, perdida por las inglesas. Poco después de 1750, sin embargo, y dado que la practica de ciencias ocultas fue atribuida a los Templarios, su sistema fue fácilmente adaptable a toda clase de propósito Rosacruz y a prácticas tales como la alquimia, la magia, la cábala, el espiritismo, y la necromancia. La supresión de la orden con la historia del Gran Maestro Jacques de Molay y su pretendido renacimiento en la Masonería, reproducido en la leyenda de Hiram, representando la caída y la resurrección del justo o la supresión y la restauración de los derechos naturales del hombre, se adaptaba admirablemente con ambos sistemas, cristiano y revolucionario, de los grados elevados. Los principales sistemas Templarios del siglo XVIII fueron el sistema de la "Estricta Observancia", organizado por el estafador Rosa y propagado por el entusiasta von Hundt; y el sistema sueco, constituido por los grados franceses y escoceses en Suecia.

En ambos sistemas se prometía obediencia a superiores desconocidos. Se supuso falsamente que la cabeza suprema de estos sistemas Templarios, que eran rivales entre si, fue el impostor Jacobino, Charles Edward, quien declaró en 1777, que nunca había sido un Masón. [69] Casi todas las logias de Alemania, Austria, Hungría, Polonia, y Rusia estuvieron, en la segunda mitad del siglo XVIII, envueltas en la disputa entre estos dos sistemas. En las logias de Francia y otros países [70] la admisión de mujeres a las reuniones de las logias ocasionaron una inmoralidad escandalosa. [71] El espíritu revolucionario se manifestó muy pronto en la Masonería francesa. Ya en 1746 en el libro "La Franc-Maçonnerie, écrasée", un experto ex-Masón, quien, siendo Masón, había visitado muchas logias en Francia e Inglaterra, y consultado encumbrados masones con cargos oficiales, describió como el verdadero programa Masón un programa que, según Boos, el historiador de La Francmasonería (pág. 192), en grado asombroso coincide con el programa de la gran Revolución francesa de 1789. En 1776 este espíritu revolucionario fue llevado a Alemania por Weisshaupt por medio de un sistema conspirador, que pronto se extendió por todo el país. [72] Charles Augustus de Saxe-Weimar, el Duque Ernest de Gotha, el Duque Ferdinand de Brunswick, Goethe, Herder, Pestalozzi, etc., son mencionados como miembros de esta orden de Illuminati. Muy pocos miembros, sin embargo, fueron iniciados en los más altos grados. Los Illuminati franceses incluían a Condorcet, el Duque de Orleans, Mirabeau y Sieyès. [73] Después del Congreso de Wilhelmsbade (1782) se hicieron reformas en Alemania y en Francia. Los principales reformadores alemanes, L. Schröder (Hamburg) e I.A. Fessler, trataron de restaurar la sencillez y pureza originales. El sistema de Schröder es de hecho practicado por la Gran Logia de Hamburgo, y un sistema modificado (Schröder-Fessler) por la Gran Logia Real York (Berlín) y la mayoría de las logias de la Gran Logia de Bayreuth y Dresden. Las Grandes Logias de Frankfort-on-the-Main y Darmstadt practican un ecléctico sistema basado en el ritual inglés. [74] Exceptuando a la Gran Logia York Real, que tiene "Orientaciones Internas" y una "Orientación más profunda" escocesas, las otras rechazan los altos grados. La más grande Gran Logia de Alemania, la Nacional (Berlín), practica un sistema escocés corregido (Observancia Estricta) de siete grados y el "Landes Grossloge" y sistema sueco de nueve grados. El mismo sistema es practicado por las Grandes Logias de Suecia, Noruega, y Dinamarca. Estos dos sistemas aun declaraban que la Masonería es una institución cristiana y, como la Gran Logia York Real, se negaban a iniciar judíos. Findel dice que la razón principal es para evitar que la Masonería sea dominada por gente cuyos fuertes apegos raciales son incompatibles con el carácter no-sectario de la institución. [75]

El principal sistema en los Estados Unidos (Charleston, Carolina del Sur) es el llamado Antiguo y Aceptado Rito escocés, organizado en 1801 sobre la base del Rito francés escocés de perfección, que fue establecida por el Consejo de los Emperadores de Este y Oeste (París, 1758). Este sistema, que se propagó por todo el mundo, puede considerarse como el tipo revolucionario de la Masonería Templaria francesa, que lucha por los derechos naturales del hombre en contra de los despotismos religiosos y políticos, simbolizados por la tiara papal y una corona real. Se esfuerza por ejercer una influencia preponderante sobre las otras organizaciones Masónicas, dondequiera que se establezca. Esta influencia le es garantizada por los sistemas Gran Oriente de los países latinos; se resiente aun en Gran Bretaña y Canadá, donde los jefes supremos de gremios de la Masonería son también, en general, miembros prominentes de los Consejos Supremos del Rito escocés. Había, en 1908, veintiséis Consejos Supremos universalmente reconocidos del Antiguo y Aceptado Rito escocés: EE.UU. de América: Jurisdicción del sur (Washington), establecida en 1801; Jurisdicción del norte (Boston), 1813; República Argentina (Buenos Aires), 1858; Bélgica (Bruselas), 1817; Brasil (Río de Janeiro), 1829; Chile (Santiago), 1870; Colon, para las Islas de la India Occidental (La Habana), 1879; Colombia (Cartagena); República Dominicana (S. Domingo); Inglaterra (Londres), 1845; Egipto (Cairo), 1878; Francia (París), 1804; Grecia (Atenas), 1872; Guatemala (para Centroamérica), 1870; Irlanda (Dublín), 1826; Italia (Florencia), 1858; México 1868); Paraguay (Asunción); Perú (Lima), 1830; Portugal (Lisboa), 1869; Escocia (Edinburgo), 1846; España (Madrid), 1811; Suiza (Lausana), 1873; Uruguay (Montevideo); Venezuela (Caracas). Consejos Supremos no universalmente reconocidos existían en Hungría, Luxemburgo, Nápoles, Palermo, Roma, Turquía. Los fundadores del rito, para darle un gran esplendor, inventaron la fábula de que Federico II, Rey de Prusia, fue su verdadero fundador, y esta fábula, bajo la autoridad de Pike y Mackey, se mantenía todavía como probable en la edición de la "Enciclopedia" de Mackey (1908). [76]

V. ORGANIZACION Y ESTADÍSTICAS


La característica distintiva de organización de la Masonería especulativa es el sistema de la Gran Logia fundado en 1717. Cada Gran Logia regular o Consejo Supremo en el sistema escocés, o Gran Oriente en el sistema mixto, constituye una organización soberana e independiente con poderes legislativo, judicial y ejecutivo. Se compone de las logias o organizaciones inferiores de su jurisdicción o de sus representantes reunidos de modo regular y de los grandes oficiales elegidos. Una logia debidamente constituida ejerce la misma autoridad, pero en una esfera más restringida. Los oficiales indispensables de una logia son el Maestro Adorador [77] el Guardián Mayor y Menor, y el Tejador. El maestro y los guardianes son normalmente auxiliados por dos diáconos y dos mayordomos para el trabajo ceremonial y social y por un tesorero y un secretario. Muchas logias tienen un Capellán para las ceremonias y discursos religiosos. Los mismos oficiales en mayores cantidades y con rimbombante títulos (Gran Maestro Muy Adorador, Soberano Gran Comandante, etc.) existen en las Grandes Logias. Como los gastos de los miembros son fuertes, sólo personas ricas pueden permitirse el pertenecer a la fraternidad. Se restringe además el número de candidatos por prescripciones con relación a sus cualidades morales, intelectuales, sociales y físicas, y por una reglamentación que exige la unanimidad de votos secretos para su admisión. Así que, contrariamente a su pretendida universalidad, La Francmasonería parece ser una sociedad muy exclusiva, tanto así que es una sociedad secreta, cerrada al mundo profano del común de los mortales. "La Francmasonería", dice la "Keystone" ("Piedra Angular") de Filadelfia [78]

"no tiene derecho a ser popular. Es una sociedad secreta. Es para los pocos, no para los muchos, para los escogidos, no para las masas."

En la práctica, en verdad, las prescripciones acerca de los dones intelectuales y morales no son rigurosamente obedecidas:

"Cantidad se admiten . . . cuyo único objetivo es hacer de su membresia un medio para promover su interés pecuniario". [79]

"Hay un numero considerable de nuevo, que aprecia La Francmasonería únicamente por las reuniones sociables que le son atribuidas."

"De nuevo he oído hombres que dicen abiertamente, que se habían afiliado para tener acceso a cierta clase de individuos, como asunto de negocios, y que fueron obligados a hacerlo porque cada quien así lo hacía. Además hay un gran numero que se afilian por curiosidad o tal vez, porque alguien en una posición por encima de ellos es masón."

"Muy semejante a esto es esa clase de individuos que desean una asociación simpática". [80]

"En la Masonería encuentran los medios de tener fácil acceso a una sociedad, que se les niega por convenciones sociales. Tienen riqueza pero ni el nacimiento ni la educación que les permitan ser elegibles para relaciones corteses y distinguidas."

"El negocio nunca esta ausente de sus palabras y actos."

"El cuerpo Masónico incluye un gran número de publicanos." [81]


De la regla Masónica -- amor fraterno, ayuda, y verdad -- son seguramente las dos primeras, especialmente tal como se entienden en el sentido de ayuda mutua en todas las emergencias de la vida, las principales razones de adhesión para la mayor parte de los candidatos. Esta asistencia mutua, simbolizada sobre todo por los cinco puntos de confraternidad y el "gran saludo en señal de desgracia" del tercer grado, es una de las características fundamentales de la Francmasonería. Por su juramento el Maestro Masón se compromete a mantener y sostener los cinco puntos de confraternidad de hecho así como de palabra, i.e., asistir a todo Maestro Masón en cada ocasión según sus facultades, y en especial cuando haga la señal de desgracia. En Duncan, "Ritual americano" (229), el Archi-Masón Real jura incluso:

Ayudaré a un compañero Archi-Masón Real, cuando lo vea metido en cualquier dificultad y tomaré su causa para liberarlo del problema tenga o no razón.


Es un hecho atestado por hombres experimentados de todos países que, dondequiera que la Masonería es influyente, los no-masones sufren en sus intereses por la preferencia sistemática que masones se dan el uno al otro en nombramientos a cargos y empleos. Incluso Bismarck [82] se quejó de los efectos de esta ayuda Masónica mutua, que es perjudicial asimismo para la igualdad cívica que para los intereses públicos. En libros y revistas Masones, los actos ilícitos y traicioneros, ejecutados para prestar esta ayuda mutua, son recomendados y alabados como una gloria de La Francmasonería. "Las mismas leyes inexorables de la guerra", dice el orador oficial del Gran Oriente de Francia, Lefèbvre d'Aumale [83] "tienen que doblegarse delante de La Francmasonería, lo que es quizás la demostración más notable de su poder. Una señal bastó para detener la matanza; los combatientes tiraron sus armas, se abrazaron el uno al otro fraternalmente y se volvieron enseguida amigos y Hermanos como sus juramentos lo prescriben", y el "Handbuch" [84] lo declara: "esta señal ha tenido efectos benéficos, particularmente en tiempos de guerra, cuando frecuentemente aplaca a los más acerbos enemigos, de manera que escuchan la voz del humanismo y se dan ayuda mutua en lugar de matarse el uno al otro". [85] Incluso la ampliamente propagada sospecha, de que a veces la justicia es frustrada y criminales Masones son salvados de un merecido castigo, no se puede estimar infundada. La dicha práctica de ayuda mutua es tan reprensible que los mismos autores Masones [86] la condenan severamente. "Si", dice el Hermano Marbach (23), "La Francmasonería pudiera verdaderamente ser una asociación, e incluso una secreta, de hombres de los más diversos rangos de la sociedad, ayudándose y promoviéndose el uno al otro, sería una asociación inicua, y los policías no tendrían deber más urgente que el exterminarla."

Otra característica de la ley Masónica es que "traición" y "rebelión" en contra de la autoridad civil son declaradas sólo como crímenes políticos, que no afectan la buena reputación de un Hermano más que la herejía, y no proporcionan ninguna razón para un juicio Masónico. [87] La importancia que la Masonería atribuye a este punto se manifiesta por el hecho de que se publica en el Artículo II de los "Antiguos Cargos", que define los deberes de un Francmasón con respecto a las autoridades Estatales y civiles. Comparado con el mandato correspondiente de las constituciones "góticas" de la masonería operativa, no es nada menos ambiguo que el Artículo I acerca de Dios y de la religión. Las antiguas Constituciones góticas cándidamente ordenaban: "Asimismo serás fiel vasallo del Rey sin traición ni mentira y que no conocerás traición sin enmendarla, si puedes, sino advertirás de ella al Rey o a su consejo". [88] El segundo artículo de La Francmasonería moderna especulativa (1723) dice:

De los magistrados civiles, supremos y subordinados. Un Masón es un pacífico sujeto de las Autoridades Civiles, dondequiera que reside o trabaja, y nunca tendrá nada que ver con Complots ni Conspiraciones en contra de la paz y el bienestar de la Nación, ni se comportara de manera indebida con los Magistrados subalternos; Porque la Masonería siempre ha sido perjudicada por la Guerra, el derramamiento de sangre y la Confusión, los antiguos Reyes y Príncipes han sido muy bien dispuestos a alentar a los masones, debido a su Pacifismo y Lealtad, con lo que prácticamente contestaron a las Criticas de sus adversarios y promovieron el Honor de la Fraternidad, que siempre floreció en Tiempos de Paz. De manera que si un Hermano pudiera Rebelarse en contra del Estado, su Rebelión no se debe aprobar, pero se le debe tener lastima como a un hombre infeliz; y, si no se le declara culpable de ningún otro Crimen, sin embargo, la fiel Hermandad tiene que y debe repudiar su Rebelión, y no debe tener resentimiento ni Razón de Envidias políticas hacia el Gobierno por el momento; no pueden expulsarlo de la Logia y su Relación a con ella es inabrogable.


Así que la rebelión, según la Masonería especulativa moderna, es sólo desaprobada cuando se conspira contra la paz y el bienestar de la nación. La hermandad debe rechazar la rebelión, pero sólo para preservar a la fraternidad de problemas por parte de las autoridades civiles. Un hermano, por tanto, culpable de rebelión no puede ser expulsado de la logia; Por el contrario, sus compañeros masones están particularmente obligados a compadecerse de él en su infortunio cuando él (en prisión o frente a las cortes) tenga que sufrir de las consecuencias de su rebelión, y le darán fraternal ayuda tanto como puedan. La Francmasonería misma como organización es muy pacífica y leal, pero no desaprueba; al contrario, alaba aquellos hermanos que por amor de la libertad y del bienestar nacional complotan con buen éxito en contra de monarcas y otros gobernantes despóticos, aun cuando, como asociación de utilidad pública exija privilegios y protección de los reyes, príncipes, y otros altos dignatarios para el éxito de su obra pacífica. "La lealtad a la libertad", dice "la Crónica del Francmasón" [89] "pasa por encima de todas las otras consideraciones". La sabiduría de esta reglamentación, observa Mackey [90] "será evidente cuando consideremos que, si la traición o la rebelión fueran crímenes masones, casi cada masón en las Colonias Unidas, en 1776, habría sido sometido a expulsión y cada Logia a la confiscación de su autorización por las Grandes Logias de Inglaterra y Escocia, bajo cuya jurisdicción estaban en ese momento."

Un engañoso refrán es "Masón una vez, Masón siempre". Esto a menudo se interpreta como que "el vínculo Masónico es indisoluble, y que no hay ninguna remisión de sus consecuencias" [91] o "Obligaciones" [92] que ni siquiera la muerte puede cortar la unión de un Masón con la Francmasonería. [93] Pero indudablemente un Masón tiene el "derecho de demisionar" [94] y este derecho, cualquiera que sea la opinión de la jurisprudencia Masónica y según los derechos naturales e inalienables del hombre, se extiende hasta un retiro completo no sólo de la logia sino también de la hermandad. En la escala de penas Masónicas, la "expulsión" es la más grave. [95] Además de aquellos que han sido expulsados o que han renunciado hay muchos masones "no afiliados" que han cesado de ser miembros "activos" de una logia, pero, según la ley Masónica, la cual, por supuesto, no puede obligar más que de lo que esta autorizada por las reglas generales de la moralidad, quedan sujetos a la logia dentro de la jurisdicción de la cual ellos residen.

Sobre la unidad, las autoridades Masónicas unánimemente afirman que la Francmasonería en todo el mundo es una sola, y que todos los francmasones constituyen en realidad una sola logia; que las diferentes logias existen sólo por conveniencia, y que por consiguiente todo Masón regular tiene derecho a ser recibido en toda logia regular del mundo como un hermano, y, en caso de que esté en apuros, a que se le ayude. El buen entendimiento entre masones de diferentes países es favorecido por las relaciones personales y por la correspondencia, especialmente entre las oficinas de los grandes secretarios, y por los congresos internacionales [96] que llevaron al establecimiento, en 1903, de una oficina permanente internacional en Neuchâtel, Suiza. [97] No hay ninguna Gran Logia general o dirección de la Francmasonería, aunque varios intentos se han hecho en casi cada uno de los más grandes estados o países para establecer una. Disensiones incesantes entre sistemas y Cuerpos Masónicos son características de la Francmasonería en todos los países y épocas. Pero la unidad federal de la Francmasonería basta para demostrar una verdadera solidaridad entre masones y Cuerpos Masónicos en todo el mundo; De donde viene la acusación de complicidad en las maquinaciones que algunos de ellos tienen. Esta solidaridad es públicamente reconocida por autoridades Masónicas. Pike, por ejemplo, escribe [98]

Cuando el periódico en Londres que habla de la Francmasonería de la Gran Logia de Inglaterra, con menosprecio protestó que la Francmasonería inglesa era inocente de las acusaciones proferidas por la Bula Papal (Encycl. 1884) contra la Francmasonería, cuando declaró que la Francmasonería inglesa no tenía ninguna opinión política ni religiosa, y que ni en el menor grado simpatizaba con las permisivas opiniones ni con las extravagantes declaraciones de una fracción de la Francmasonería Continental, recibió muy justamente y de manera muy concluyente un jaque mate por los Organos Romanos con la respuesta, 'le es inútil protestar. Ustedes son francmasones y usted los reconocen como francmasones. Ustedes les dan aprobación, estímulo y apoyo y son responsables junto con ellos y no pueden evitar esa responsabilidad'.


Ya que estadísticas exactas no siempre se tienen y que los métodos de enumeración difieren en los diferentes países, las cantidades totales sólo pueden ser aproximadas. Por eso en la mayoría de las logias de los Estados Unidos sólo los Maestros (tercer grado) son contados, mientras que en otros países se suman los aprendices y los compañeros. Hay además muchos masones no afiliados (que han cesado de ser miembros de una logia) que no se incluyen. Se estima su número a dos tercios del de los masones activos. En Inglaterra un Masón puede actuar como miembro de varias logias. Confirmando nuestra declaración acerca de los miembros activos de los Cuerpos estrictamente Masónicos, que en calendarios y libros del año están registrados como tales, podemos, según fuentes recientes y fidedignas [99] estimar la situación actual de la Francmasonería como sigue (alrededor de 1900): Grandes Orientes, Grandes Logias, Consejos Supremos, y otros G. Cuerpos escoceses, 183; logias 26,500; masones, aproximadamente 2,000,000; el número de los Grandes Capítulos del Arco Real es: en los Estados Unidos 2968 capítulos subordinados, bajo un Gran Capítulo General; Inglaterra, 46 Grandes Capítulos con 1015 capítulos subordinados; Colonias inglesas y centros Masónicos extranjeros, 18 Grandes Capítulos con 150 capítulos subordinados. El censo de la masonería de gremio es como sigue:

Gran Bretaña y Colonias (excluyendo a Canadá): 4.670 logias; 262.651 miembros
Canadá: 727 logias; 60.728 miembros
Estados Unidos (Blanco): 12.916 logias; 1.203.159 miembros
Estados Unidos (de color): 1.300 logias; 28.000 miembros
Países latinos: 2.500 logias; 120.000 miembros
Otros países europeos: 771 logias; 90.700 miembros
Africa: 53 logias; 2.150 miembros
Total: 22.937 logias; 1.767.388 miembros

 

VI. TRABAJO INTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SIMBOLISMO MASONICO Y JURAMENTOS

"Del principio al fin", dice Pike [100] "la Masonería es trabajo". El "trabajo" Masónico, propiamente dicho, es el trabajo ritual interno secreto por el que los Masones se hacen y son educados para el trabajo externo, que es acción para el bienestar de la humanidad según los principios Masónicos. Los Masones son hechos por las tres ceremonias de iniciación (primer grado), pasaje (segundo grado), y crecimiento (tercer grado). Los símbolos exhibidos en estas ceremonias y explicados de acuerdo a los principios Masónicos y a las indicaciones verbales dadas en los rituales y en las conferencias de los tres grados, constituyen el manual de instrucción Masónica. La educación así empezada se completa por la vida total de la logia, en la que se aconseja a cada Masón el tomar una parte activa, asistiendo regularmente a las reuniones de la logia, aprovechando, según su habilidad, los medios que la Masonería le ofrece, perfeccionándose en conformidad con los ideales Masónicos, y contribuyendo a las discusiones de temas Masónicos y a un buen gobierno de la logia, que se representa como un modelo del gobierno de la sociedad en general. La logia debe ser un tipo del mundo [101] y los masones tienen la intención de tomar parte en la regeneración de la raza humana. [102] "El simbolismo de la Francmasonería", dice Pike en una carta a Gould del 2 de diciembre de 1888 [103] "es el alma misma de la Masonería." Y Boyd, el Gran Orador de Missouri, confirma: "es del principio al fin, símbolo, símbolo, símbolo". [104]

Las principales ventajas de este simbolismo, que no es particular a la Francmasonería sino que se refiere a los misterios y doctrinas de todas las edades y de todos los factores de la civilización, es el siguiente: (1) Siendo adaptable a todas las opiniones posibles, doctrinas, y gustos, atrae al candidato y fascina al iniciado. (2) conserva la unidad no-sectaria de la Francmasonería a pesar de diferencias profundas de religión, raza, sentimiento nacional, y tendencias individuales. (3) resume la sabiduría teórica y práctica de todas las edades y naciones en un idioma universalmente inteligible. (4) entrena al Masón a considerar las instituciones existentes, religiosas, políticas, y sociales, como fases pasajeras de la evolución humana y a descubrir por su propio estudio las reformas que se deben realizar en nombre del progreso Masónico, y los medios para realizarlas. (5) le enseña a ver en las doctrinas y dogmas predominantes tan sólo las concepciones subjetivas o los símbolos cambiantes de una verdad universal más profunda en el sentido de los ideales Masónicos. (6) permite a la Francmasonería disimular sus verdaderos propósitos de los profanos, e incluso de aquellos de entre los iniciados que son incapaces de apreciar esos objetivos, como la Masonería se propone. "La Masonería", dice Pike, " oculta celosamente sus secretos e intencionalmente lleva al error a los intérpretes presumidos". [105] "Parte de los Símbolos son mostrados . . . al Iniciado, pero es intencionalmente engañado con interpretaciones falsas". [106] "Los iniciados son pocos aunque muchos oyen el Thyrsus". [107] "El significado de los Símbolos no se descubre enseguida. Les damos sólo indicaciones generales. Debe descubrir el significado profundo y misterioso por sí mismo". [108] "es para cada uno de los Masones el descubrir el secreto de la Masonería por la reflexión en sus símbolos y por una sabia consideración de lo que es dicho y hecho en el trabajo". [109] "El grito universal en todo el mundo Masónico", dice Mackey [110] "es por la luz; nuestras logias de ahora en adelante serán escuelas, nuestra labor será estudiar, nuestro sueldo será aprender; los tipos y símbolos, los mitos y alegorías de la institución empiezan apenas a investigarse con referencia al significado fundamental y los Francmasones ahora comprenden completamente la tan frecuentemente citada definición, que la Masonería es una ciencia de moralidad oculta en alegorías e ilustrada por símbolos."

Los símbolos Masónicos pueden y son interpretados en sentidos diferentes. Eclesiásticos ortodoxos anglicanos trataron todo el simbolismo del Antiguo y Nuevo Testamentos en relación con el simbolismo del Templo de Salomón como un simbolismo Masónico y a la Masonería como a la "sirvienta de la religión" [111] que, "en casi todas partes de cada grado se refiere distinta y plenamente a un Salvador crucificado". [112] Muchos autores Masónicos en los países latinos [113], y algunos de los principales autores angloamericanos [114], declaran que el simbolismo Masónico en su original y apropiado sentido se refiere sobre todo al culto solar y fálico de los antiguos misterios, sobre todo los egipcios. [115] "es en los símbolos antiguos y su significado oculto", dice Pike [116] "que los verdaderos secretos de la Francmasonería consisten. Éstos deben revelar su naturaleza y propósitos verdaderos". En conformidad con esta regla de interpretación, la letra G en el símbolo de Gloria (Estrella Resplandeciente) o la Gamma griega (cuadrado), resumiendo a toda la Masonería es normalmente explicada con el significado de "generación"; la letra inicial del tetragramaton (Yahweh) y el nombre completo se explican como un principio macho o macho-hembra. [117] Con el mismo sentido, según la antigua interpretación, se explican las dos columnas Boaz y Jachin; la Rosacuz (una cruz con una rosa en el centro); el punto dentro del círculo; el "vesica piscis", el bien conocido símbolo del Salvador; el triple Tau; Sol y Luna; Hiram y Cristo (Osiris); el ataúd; la Cámara Media y aun el Sancta Sanctorum, como adyta o las más santas partes de cada templo, normalmente contenían horribles objetos de culto fálico. [118]

Puesto que los masones, incluso en sus conferencias oficiales y rituales, generalmente reivindican un origen egipcio del simbolismo Masónico y una íntima "afinidad" de "los usos y costumbres Masónicos con aquellos de los Antiguos Egipcios" [119] tales interpretaciones se han de considerar oficialmente autorizadas. Pike dice, además, que "casi cada uno de los símbolos Masónico antiguos" tiene "cuatro significados distintos, como si uno estuviera dentro del otro, el significado moral, político, filosófico y espiritual". [120] Desde el punto de vista político Pike, con muchos otro Masones Escoceses angloamericanos, interpreta todo simbolismo Masónico en el sentido de una lucha sistemática contra toda clase de "despotismo" político y religioso. Hiram, Cristo, Molay se ven tan sólo como representantes de la "Humanidad" los "Apóstoles de Libertad, Igualdad, Fraternidad". [121] La Cruz (un cuadrado doble o cuádruple) no es "ningún símbolo específicamente cristiano", "para todos nosotros es un emblema de la Naturaleza y de la vida Eterna; de ellos sólo deje que cada quien diga por sí mismo". [122] La Cruz X (Cristo) fue el Signo de la Sabiduría Creadora o Logos, el Hijo de Dios. Mithraism marco a sus soldados en la frente con una cruz, etc. [123] I.N.R.I., la inscripción en la Cruz, Masónicamente dice: "Igne Natura Renovatur Integra". La regeneración de la naturaleza por la influencia del sol simboliza la regeneración espiritual de la humanidad por el fuego sagrado (verdad y amor) de la Masonería, como una institución completamente naturalista. [124] "El primer asesino de Hiram es la Realeza que es el ejemplo típico de la tiranía", golpeando "con su regla de hierro a la garganta de Hiram y haciendo de la libertad de palabra una traición". El segundo asesino es el Pontificado (Papado) "apuntando el cuadrado de acero al corazón de la víctima". [125] Cristo agonizando en el Calvario es para la Masonería "el más grande entre los apóstoles de la Humanidad, desafiando el despotismo romano y el fanatismo e intolerancia del sacerdocio". [126] Bajo el símbolo de la Cruz, "las legiones de la libertad marcharán a la victoria". [127]

El Kadosh (decimotercer grado), pisoteando la tiara papal y la corona real, se destina a desahogar una justa venganza en estos "grandes criminales" por el asesinato de Molay [128] y "como el apóstol de la verdad y de los derechos del hombre" [129] librar a la humanidad "de la esclavitud del Despotismo y de la Tiranía espiritual". [130] "En la mayoría de los rituales de este grado todo respira venganza" en contra del "Despotismo" religioso y político. [131] Por eso se dice que los símbolos Masónicos "resplandecen de ideas, que deben penetrar el alma de cada Masón y ser claramente reflejados en su carácter y comportamiento, hasta que llegue a ser una columna de fortaleza para la fraternidad". [132] "no hay ni una iota del Ritual Masónico", agrega la "Voice" de Chicago, "que este vacío de significado". [133] Estas interpretaciones, es verdad, no han sido adoptadas oficialmente por los ritos angloamericanos del gremio; pero aparecen como totalmente autorizados, aunque no los únicos autorizaron ni siquiera por su sistema ni por los dos primeros artículos de los "Antiguos Cargos" (1723), que contienen la ley fundamental de la Francmasonería. Acerca del carácter no-sectario de la masonería y de su simbolismo, Pike justamente comenta: "La Masonería no propaga ninguna creencia, excepto la suya propia muy sencilla y sublime enseñada por la Naturaleza y la Razón. Nunca ha habido una falsa Religión en el mundo. La única revelación universal permanente esta escrita en la Naturaleza visible y es explicada por la Razón y completada por las sabias analogías de la fe. No hay mas que una religión verdadera, un dogma, una creencia legítima". [134] Por consiguiente, también, la Biblia como un símbolo Masónico, se interpreta como un símbolo del Libro de la Naturaleza o del Código de la razón y conciencia humanas, mientras que los dogmas, cristianos y otros, no tienen para la Francmasonería sino la importancia de símbolos cambiantes que cubren la única verdad permanente, de la que las "Ciencia" y "Artes" Masónicos son una "revelación progresiva", y su aplicación. [135]

Se debe notar, que la gran mayoría de los Masones están lejos de ser "iniciados" y "se arrastran en la oscuridad egipcia". [136] "La masonería de los grados más altos", dice Pike [137] "enseña las grandes verdades de la ciencia intelectual; pero acerca de estos, así como de los rudimentos y primeros principios, la masonería Azul es completamente ignorante. Sus dramas parecen tener la intención de enseñar la resurrección del cuerpo". "La pretendida posesión de secretos misteriosos, ha permitido a la masonería Azul de contar sus iniciados por decenas de millares. Nunca fue ninguna pretensión a la posesión de conocimientos misterioso tan sin fundamento y tan absurda como la de los Grados del Capítulo del Arco Azul y Real". [138] "La parodia de Cristiandad de la Masonería Azul la hizo simplemente una emasculada e impotente sociedad con grandes y resonantes pretensiones y escasos resultados. Y, aún así, sus multitudes adhieren a ella, porque la iniciación es una necesidad del Alma Humana; y porque instintivamente anhela la unión de los muchos bajo el mando de una única voluntad, en cosas espirituales así como en cosas temporales, por una Jerarquía y un Monarca". [139] "Debe el Adepto entender el significado de los Símbolos [140] y Oliver declara: "Hermanos, de rango y cargo elevados, desconocen a menudo los principios elementales de la ciencia". [141] Masones, "pueden haber sido Maestros de la Cátedra por cincuenta años y aun no haber aprendido el secreto de la Hermandad. Este secreto es, en su propia naturaleza, invulnerable; para el Masón que ha llegado a conocerlo, que sólo podía haberlo supuesto y ciertamente no haberlo recibido de nadie; lo ha descubierto, porque ha estado en la logia, marcado, aprendido e interiormente digerido. Cuando llega al descubrimiento, él incuestionablemente, lo guarda para sí mismo, sin comunicarlo ni aun a su Hermano más íntimo, porque, si esta persona no tiene la capacidad para descubrirlo por si mismo, querría asimismo la capacidad para utilizarlo, si lo recibiera verbalmente. Por esta razón será para siempre un secreto". [142]

En vista del hecho de que los secretos de la Masonería son desconocidos de la mayoría de los masones, los juramentos de secreto tomados sobre la Biblia son de lo más sorprendente e injustificable. El juramento, por ejemplo, del primer grado es como sigue: "Yo, en la presencia del Gran Arquitecto del Universo, . . . por la presente y sobre esto solemne y sinceramente juro, que esconderé siempre, encubriré y nunca revelare ninguna parte o partes, ningún punto o puntos de los secretos o misterios de o pertenecientes a los Libres y Aceptados Masones en la Masonería que se me hubieran dado a conocer hasta este momento, que se me den a conocer ahora o que puedan en cualquier momento futuro serme comunicados" etc. "Estos varios puntos que solemnemente juro observar bajo pena, no menor, de que me corten la garganta y la lengua de raíz y de que mi cuerpo sea enterrado en las arenas del mar", "o el castigo aun más eficaz de ser estigmatizado como un individuo deliberadamente perjuro, vacío de todo valor moral". "Así que Dios me ayude", etc. Juramentos semejantes, excepto con castigos aun más severos, se toman en los grados superiores. Los contenidos fundamentales de las promesas son según Pike: decimoctavo grado: "Me comprometo y garantizo que sostendré siempre, que corresponde a la Masonería el enseñar las grandes verdades no-sectarias, que no pertenecen exclusivamente a ninguna religión y reconozco que no tengo el mas mínimo derecho para exigir de otros que acepten ninguna interpretación particular de los símbolos Masónicos, que I les atribuya en virtud de mis creencias personales. Me obligo y solemnemente garantizo que respetare y sostendré por todos los medios y bajo cualquier circunstancia la Libertad de Expresión, la Libertad de Pensamiento y la Libertad de Conciencia en temas religiosos y políticos". [143] Trigésimo Grado: A.-- "Yo solemnemente y libremente juro obediencia a todas las leyes y reglamentos de la Orden, cuya creencia será mi creencia, prometo obediencia a todos mis superiores regulares. . . . Me comprometo a dedicarme, alma y cuerpo, a la protección de la inocencia, a la defensa del derecho, a la derrota de la tiranía y al castigo de toda infracción contra la ley de la Humanidad y los derechos del Hombre. . . nunca, ni por interés ni por miedo, ni aun para salvar mi existencia, ni me someteré ni sufriré ningún despotismo material, que pudiera esclavizar u oprimir a la humanidad por la usurpación o el abuso del poder. Juro nunca someterme ni tolerar ningún Despotismo intelectual, que pretenda encadenar o trabar el libre pensamiento, etc." B. "Yo solemnemente juro consagrar mi vida a los fines de la Orden de los Caballeros Kadosh, y cooperar lo mas eficazmente por todos los medios prescritos por las autoridades constituidas de la orden para alcanzarlos. Yo solemnemente juro y dedico a estos fines, mis palabras, mi energía, mi fuerza, mi influencia, mi inteligencia y mi vida. Yo juro considerarme en adelante y para siempre como el Apóstol de la Verdad y de los derechos del hombre". C. "Yo me consagrare al máximo a traer el debido castigo sobre los opresores, los usurpadores y los perversos; Me comprometo a nunca perjudicar a un Caballero Kadosh, sea por palabra o por hecho. . .; juro que si lo encuentro como enemigo en el campo de batalla, salvaré su vida, cuando me haga el Signo de Auxilio, y lo libraré de prisión y cautiverio por tierra o por agua, aun al riesgo de mi propia vida o de mi propia libertad. Me comprometo a defender el derecho y la verdad aun por la fuerza y la violencia, si necesario y si debidamente ordenado por mis superiores regulares". D. "Me comprometo a obedecer sin titubeo cualquier orden que sea de mis Superiores regulares en la Orden". [144]

VII. TRABAJO EXTERNO DE LA FRANCMASONERIA:
SUS REALIZACIONES, INTENCIONES Y MÉTODOS

El trabajo externo de la Francmasonería, aunque uniforme en su carácter fundamental y sus líneas generales, varía considerablemente en diferentes países y con distintos símbolos Masónicos. Propósitos "Caritativos" o "filantrópicos" son perseguidos principalmente por las Masonerías inglesa, alemana y americana, mientras que, prácticamente al menos, estos son descuidados por los Masones en los países latinos, que están absortos en actividad política. Pero aun en Inglaterra, donde se gastan, relativamente, las más grandes cantidades para propósitos caritativos, la filantropía Masónica no parece ser inspirada por muy altos ideales de generosidad y desinterés, por lo menos con respecto a la gran mayoría de los hermanos; las contribuciones principales son hechas por unos cuantos hermanos muy ricos y el resto por los acomodados. Por otra parte, en todos los países son casi exclusivamente masones y sus familias quienes se aprovechan de la caridad Masónica. La beneficencia Masónica hacia el mundo "profano" es poco más que figurativa, consistiendo en la propagación y aplicación de los principios Masónicos por los que los Masones fingen promover el bienestar de la humanidad; y si los Masones, particularmente en los países Católicos, de vez en cuando se dedican a trabajos caritativos como ordinariamente se entiende, su objetivo es ganar simpatía y así hacer avanzar sus verdaderos propósitos. En América del Norte, sobre todo en los Estados Unidos, un aspecto característico del trabajo externo es la propensión a exhibirse en la construcción de suntuosos "templos" Masónicos, en procesiones Masónicas, en la pose de primeras piedras y la dedicación de edificios públicos y aun de iglesias cristianas. Esta tendencia ha sido frecuentemente censurada por escritores Masónicos. "¡La masonería de este continente se ha vuelto loca yendo en pos del alto ranguismo y de los altos títulos. Les decimos a los hermanos, que si no le ponen más atención al simbolismo puro, simple, bello de la logia y menos al oropel, perifollos, fuego y plumas del Ritualismo y Templarismo escoceses, el Gremio será sacudido hasta sus mismas fundaciones!" "Que suene la alarma". [145] "Muchos masones han pasado por la ceremonia sin ninguna inspiración; pero, en los desfiles públicos de las logias (incluso en Inglaterra) se encuentran generalmente en la primera línea y en los banquetes Masónicos no pueden ser igualados ni superados". [146]

Pero el objetivo verdadero de ambos trabajos, interno y externo, es la propagación y aplicación de los principios Masónicos. El verdadera método Masónico es, que la logia es el terreno común en el que hombres de diferentes religiones y opiniones políticas, con tal de que acepten los principios generales Masónicos, se pueden reunir; por tanto, no interfiere, directa ni activamente, con la política de los partidos, pero excluye las discusiones políticas y religiosas de las reuniones, dejando a cada Masón aplicar los principios a los problemas de cada día. Pero este método es abiertamente repudiado por la Masonería contemporánea en los países latinos y por muchos Consejos Supremos del Antiguo y Aceptado sistema escocés, por la Gran Logia de Hungría; el Gran Orienta de Bélgica, etc. fue y es prácticamente rechazado también por la masonería alemana e incluso por la americana y la inglesa. Por eso las logias Masónicas americanas, por lo menos, y abiertamente, así lo reivindican algunos de los principales autores Masónicos, jugaron un papel preponderante en el movimiento de independencia, las logias de los "Ancianos", en general, promovieron este movimiento y las de los "modernos" se pusieron del lado de la Gran Bretaña. [147] según la "Revista Masónica" la Francmasonería fue instrumental en la formación de la Unión Americana (1776), reivindicando cincuenta y dos [148] o incluso cincuenta y cinco [149] de los cincuenta y seis "signatarios de la Declaración de Independencia como miembros de la Orden". Otras publicaciones periódicas Masónicas, sin embargo, reivindican que sólo seis de los signatarios [150] y sólo nueve de los presidentes de los Estados Unidos eran francmasones. [151] En la Revolución francesa (1789) y en los movimientos revolucionarios posteriores en Francia, Italia, España, Portugal, América Central y del Sur, Cuerpos Masónicos, se dice, tomaron una parte más o menos activa, como lo declaran prominentes representantes de las Grandes Logias en los diferentes países y en muchos casos por historiadores imparciales "profanos". [152] En Rusia también la Francmasonería, finalmente, llegó a ser una "conspiración política" de asociaciones organizadas Masónicamente que cubrieron el terreno.

Incluso con respecto a la más reciente Revolución Turca, parece cierto que el Nuevo partido turco, que hizo y dirigió la Revolución, fue guiado por masones, y que la masonería, sobre todo los Grandes Orientes de Italia y Francia, tuvieron un papel preponderante en esta Revolución. [153] Dirigiendo estas obras, la Francmasonería propaga principios que, lógicamente desarrollados, como se muestra antes, son esencialmente revolucionarios y sirven de base para todo tipo de movimientos revolucionarios. Dirigiendo a los Masones a descubrir por si mismos reformas prácticas en conformidad con los ideales Masónicos y a trabajar para su realización, fomenta en sus miembros, y a través de ellos en la sociedad en general, el espíritu de innovación. Como una asociación aparentemente inofensiva y aun caritativa, pero que es en realidad, por su secreto y ambiguo simbolismo, sujeta a las más diversas influencias, proporciona en tiempos críticos un refugio para la conspiración, y aun cuando sus logias no se transformen ellas mismas en clubes de complots, los Masones son entrenados y alentados a encontrar asociaciones nuevas para tales propósitos o a utilizar asociaciones existentes. Por eso, la Francmasonería en el siglo XVIII, como un aliado poderoso de la infidelidad, preparó la Revolución francesa. Se selló la alianza de la Francmasonería con la filosofía, públicamente, por la iniciación solemne de Voltaire, jefe de estos filósofos, el 7 de febrero de 1778, y su recepción de la túnica Masónica del famoso materialista Hermano Helvetius. [154] Antes de la Revolución, nacieron varias sociedades conspiradoras relacionadas con la Francmasonería de la que se apropiaron sus formas y métodos; Illuminati, clubes de Jacobinos, etc. Un número relativamente importante de los principales revolucionarios fueron miembros de logias Masónicas, entrenados por la vida en la logia para sus carreras políticas. Incluso el programa de la Revolución expresado en los "derechos del hombre" fue, como antes se muestra, tomado de los principios Masónicos, y su divisa: "Libertad, Igualdad, Fraternidad" es la divisa misma de la Francmasonería. De la misma manera, la Francmasonería, junto con los Carbonari, cooperaron en el movimiento revolucionario italiano del siglo XIX. Casi todos los jefes prominentes y entre ellos Mazzini y Garibaldi, son ensalzados por la Masonería como sus miembros más distinguidos. En Alemania y Austria la Francmasonería, durante el siglo XVIII fue un poderoso aliado del partido llamado de "Las Luces" (Aufklaerung), y del Josefinismo; durante el siglo XIX de los partidos pseudo-Liberal y anticlerical.

Para apreciar debidamente la actividad de la Francmasonería en Alemania, Suecia, Dinamarca e Inglaterra, y en Francia bajo el régimen Napoleónico, no se deben descuidar las relaciones especiales entre la Francmasonería y las dinastías reinantes. En Alemania dos terceras partes de los masones eron miembros de las antiguas Grandes Logias Prusianas bajo el protectorado de un miembro de la Dinastía Real, lo que implica un control severo de toda actividad de la logia en conformidad con los objetivos del Gobierno. Así que los francmasones alemanas son difícilmente capaces de una actividad independiente. Pero ellos indudablemente fomentaron el movimiento por el que Prusia gradualmente llegó a ser el principal estado de Alemania, considerado por ellos como el "representante y el protector de la evolución moderna" en contra del "Ultramontanismo", la "intolerancia", y las "usurpaciones Papales". También promovieron el "Kulturkampf". El famoso jurisconsulto Masón, Gran Maestro Bluntschli, fue uno de los principales agitadores en este conflicto; también inspiró la "Kulturkampf" suiza. Por su instigación, la asamblea de la "Federación de las Grandes Logias alemanas", con el objeto de aumentar la actividad de la logia en el sentido de la "Kulturkampf", declaró, el 24 de mayo de 1874: "es un deber profesional para las logias, el cuidar que los hermanos lleguen a ser totalmente conscientes de las relaciones de la Francmasonería con la esfera ética de la vida y con los propósitos culturales. Los Francmasones están obligados a realizar los principios de la Francmasonería en la vida práctica y a defender las fundaciones éticas de la sociedad humana, siempre que sean atacados. La Federación de las Grandes Logias alemanas facilitará, que cada año se propongan a todas las logias cuestiones de actualidad para discusión y acción uniforme". [155] Los Francmasones alemanes harán incansables esfuerzos para ejercer una firme influencia en la vida general de la nación, siguiendo los principios Masónicos, manteniendo así una perpetua y silenciosa "Kulturkampf". Los medios principales que emplearan serán las bibliotecas populares, conferencias, la afiliación de asociaciones e instituciones