Monje y místico, nació en Colonia en 1150 y murió
en Hoven el 7 de abril de 1241. De acuerdo con la biografía de
Razo Bonvisinus, contemporáneo y Prior de Steinfeld (Acta SS.,
7 de abril, I, 679), Hermann fue hijo de padres pobres que con anterioridad
habían sido ricos. A la edad de siete años principió
a asistir a la escuela, manifestando una particular devoción
a la Santísima
Virgen, característica por la cual fue reconocido
el resto de su vida. A cualquier momento disponible se le podía
encontrar en la iglesia de Santa María en el Capitol, en donde
permanecía hincado y con actitud de niño ante una imagen
de la Virgen.
Se dice que un día ofreció una manzana que había
reservado de su propia comida, al Santo Niño, quien la aceptó.
Otra leyenda indica que en una ocasión cuando estaba resfriado
y llegó a la iglesia descalzo, la Virgen le proveyó
de calzado. A la edad de doce años entró en el Monasterio
de Norbertine o de los Premonstratesianos en Steinfeld. Hizo sus estudios
en los Países Bajos, y a su retorno se le asignó un
puesto en la refectoría y luego en la sacristía.
Luego de que había sido ordenado sacerdote, fue notoria la
reverencia con la cual ofrecía los santos sacrificios. Fue
reconocido por su manera gentil de trato y su afabilidad, humildad,
y sus extraordinarias mortificaciones, pero muy especialmente, por
su devoción a la Madre de Dios, ante cuyo altar se mantenía
en postración en visiones de éxtasis, y en cuyo honor
llegó a componer varias oraciones e himnos. María a
cambio, le mostró su predilección, llamándosele
su capellán, y confirmándole el nombre de Joseph, el
cual le había sido dado por sus hermanos de
religión.
Hermann fue enviado en varias ocasiones a realizar deberes pastorales
y frecuentemente fue requerido en la reparación de relojes.
Tuvo a su cargo el bienestar espiritual de las monjas cistercianas
en Hoven, cerca de Zulpich. Aquí fue donde murió y fue
enterrado en una celda. Posteriormente su cuerpo fue trasladado a
Steinfeld en donde hoy día puede verse su tumba de mármol
así como un gran cuadro del religioso. Parte de sus reliquias
se encuentran en Colonia y en Antwerp.
Se le representa en las pinturas hincado ante la Virgen María
ofreciendo una manzana al Niño Dios. El proceso de su canonización
principió en 1626 a requerimiento del Arzobispo Fernando de
Colonia y del Emperador Fernando II, pero los trámites fueron
interrumpidos. Su fiesta, sin embargo, es celebrada el 7 de abril
con el nombre de Bendito Hermann y se encuentra en el Martirologio
Romano de los Premonstratesianos. Se celebra también el traslado
de sus reliquias el 24 de mayo.
Entre sus trabajos se incluyen "Comentarios sobre el Cantar de los
Cantares" el cual está perdido,
"Opuscula" (nueva edición, Namur, 1899), el que contiene "Acciones
de Duodecim Gratiarum"; "Jubilus seu Hymnus de SS undecim millibus
Virginibus"; "Oratio ad Dominum nostrum Jesum Christum", el cual fue
tomado hasta cierto punto del "Cantar de los Cantares", "Alia Oratio",
"Precula de Quinque Gaudiis B. Mariae V." No obstante, no se tiene
plena certeza de que los últimos tres trabajos mencionados
son de Hermann, pero generalmente se le atribuyen a él.
Nota del traductor: Hermann Joseph fue canonizado por el
Papa Pío XII en 1958.
TIMMERMANS, Vie du b. Herman Joseph (Lille and Paris,
1900); KAULEN, Legende von dem sel. Hermann Joseph (Mainz, 1880);
MICHAEL, Geschichte des deutsch. Volkes, III,211; POSL, Leben des
sel. Hermann Joseph (Ratisbon, 1862); DEISSEL, Gesch. der Verehr.
Mariens
in Deutschl. (Freiburg im Br., 1909); GOOVAERTS, Ecriv. de l'Ordre
de Premontre (Brussels, 1899).
FRANCIS MERSHMAN
Transcrito por Herman F. Holbrook
Traducido por Giovanni E. Reyes.