Fundador de la vida anacorética en Palestina; nació en Tabita,
al sur de Gaza en Palestina [hoy Israel] alrededor del año 291. Murió
en la isla de Chipre alrededor del 371. La principal fuente de información
sobre la vida de este santo la constituye una biografía escrita por San
Jerónimo (P. L. XXIII, 29-54). En la introducción, Jerónimo
menciona una carta de San Epifanio, Arzobispo de Salamis, que se ocupa de la
vida de Hilarión a quien Epifanio conoció en persona durante los
últimos años de vida del ermitaño. La carta se ha perdido.
Papadopulous-Kerameus ha editado una vida recién descubierta. (Analekta
Ieroslymikes Stachyologias, V, 1898). Sozomen, un historiador eclesiástico,
narra algunas circunstancias especiales relacionadas con Hilarión, extraídas
de tradiciones orales preservadas por los discípulos de este último.
Sozomen también incluyó tradiciones orales preservadas por su
abuelo y por otro pariente que Hilarión convirtió al cristianismo
(Hist. Eccl., V. xv).
Hilarión fue hijo de padres paganos. Su fecha natal la confirma Jerónimo
(Vita, c. xxv) quien indica que Hilarión tenía 65 años
de edad a la muerte de Antonio (356). De niño, los padres de Hilarión
lo enviaron a Alejandría [en Egipto] para educarse en las escuelas de
esa ciudad. Aquí se hizo cristiano a la edad de 15 años, y atraído
por el renombrado anacoreta San Antonio, Hilarión se retiró al
desierto. Después de dos meses de haber compartido con el gran "Padre
de los Anacoretas," Hilarión decidió dedicarse él
mismo a la vida ascética eremítica. Regresó a su casa,
repartió su fortuna entre los pobres, y se retiró a una pequeña
choza en el desierto de Majuma, cerca de Gaza, en donde vivió una vida
similar a la de San Antonio.
Su vestimenta consistía de una camisa de pelo, una prenda superior hecha
de piel y una capa corta como las que usaban los pastores [del lugar]. Ayunaba
rigurosamente y no participaba de su frugal comida hasta después del
ocaso. Para mantenerse, trabajaba tejiendo canastas. Dedicaba la mayor parte
de su tiempo a ejercicios religiosos. Su fama se esparció por el lugar
debido a las curas milagrosas y exorcismos que efectuaba y ya para el año
329 contaba con numerosos discípulos. Convirtió a muchos paganos
y tanta era la gente que venía a pedirle ayuda y consejos que apenas
encontraba tiempo para cumplir con sus deberes religiosos. Esto lo indujo a
despedirse de sus discípulos y a regresar a Egipto alrededor del año
360. Allí visitó los lugares en donde San Antonio había
vivido y el sitio en donde murió. De camino a Egipto conoció a
Draconcio y a Filor, dos obispos exiliados por el emperador Constancio. Hilarión
entonces fue a vivir a Bruccio, cerca de Alejandría, pero al oír
que Juliano el Apóstata había ordenado su arresto, se retiró
a un oasis en el desierto de Libia. Más tarde se trasladó a Sicilia
y vivió por mucho tiempo cerca del promontorio de Paccino. Su discípulo,
Hesiquio, quien había buscado a Hilarión por mucho tiempo, le
descubrió allí. Poco después Hilarión se vio rodeado
una vez más por discípulos ansiosos de seguir su ejemplo.
Dejando a Sicilia, se trasladó a Epidauro en Dalmacia, en donde prestó
valiosa ayuda a sus habitantes después del terremoto del año 366.
Finalmente se fue a Chipre y ahí, en una solitaria cueva en el interior
de dicha isla, pasó sus últimos años. Fue durante su estancia
en Chipre que conoció a San Epifanio, Arzobispo de Salamis. Antes de
su muerte, acaecida en su octogésimo año, Hilarión legó
sus pobres vestimentas, las cuales eran su única posesión, a Hesiquio,
su discípulo fiel. Su entierro ocurrió cerca del pueblo de Pafos,
pero Hesiquio se lo llevó en secreto a Majuma, en donde el santo había
vivido por tanto tiempo. A Hilarión se le honra por ser el fundador de
la vida anacorética en Palestina. Los intentos de Israel y de otros historiadores
de verlo como una figura imaginaria han fracasado completamente, ya que no cabe
la menor duda de su existencia o de la veracidad de sus rasgos.
ST. JEROME, Vita S. Hilarionis in P.L., III, 29-54; Acta SS.,
October, IX, 43-59; ISRAEL, Die Vita S. Hilarionis des Hieronymus in Zeitschrift
fur wissenschaftl. Theol. (1880), 129 sqq.; ZOCKLER, Hilarion von Gaza,
eine Rettung in Neue Jahrbucher fur deutsche Theologie (1894), 147 sqq.;
GRUTZMACHER, Hieronymus, II (Berlin, 1906), 87-91; VAN DEN VEN, S. Jerome
et la vie du moine Malchus (Louvain, 1901), appendixes; WINTER, Der literarische
Charakter der Vita S. Hilarionis (Zittau, 1904); SERVIERES, Histoire de
S. Hilarion (Rodez, 1884); HEIMBUCHER, Die Orden und Kongregationen der
kathol. Kirche, I (2nd ed., Paderborn, 1907), 115 sq.
J.P. KIRSCH
Trascrito en inglés por Herman F. Holbrook
Benedictus Deus in sanctis suis
Traducido al castellano y trascrito por Pedro O. Vega,
quien dedica esta labor de amor al Rvdo. Pbro. Silvano Rouse, C.P., su
padre espiritual.