Durante la Edad Media, entre los hospitales establecidos a través
de Occidente (Casa de Dios u Hotel de Dios), en los cuales religiosos
de ambos sexos vivían bajo el mismo techo, siguiendo las reglas
de San Agustín, jurando castidad perpetua y el servicio del enfermo
y del pobre, el mas famoso fue el Hotel - Dieu de Paris, a comienzos del
siglo diecisiete la madre Genoveva Bouquet, estableció un noviciado
para reemplazar el sistema por el cual cada religioso entrenaba a un cierto
numero de postulantes e introducía la costumbre de tomar el nombre
de un santo. Hasta la Revolución, doce normas residentes se recitaban
en horas canónicas. La congregación sobrevivió a
la Revolución y los desordenes de 1830.
Las ordenes militares organizadas al momento de las Cruzadas, no descuidaban
el cuidado del enfermo y encontraron auxiliares en las comunidades de
mujeres instituidas para este trabajo, bajo las mismas reglas y patronato.
Así la tarea de los Lazaristas en la atención de aquellos
afectados con lepra fueron compartidas por las Hermanas del Hospital de
San Lázaro.
Las Hermanas Hospitaller de San Juan de Jerusalén, a comienzos del siglo
doce, se establecieron en el hospital de Santa Maria Magdalena, de Jerusalén,
para el cuidado de los peregrinos. El año luego de la caída de
Jerusalén(1188) una comunidad establecida en Sixena, España por
Sancha, la esposa de Alfonso II de Aragón, para el cuidado de jóvenes
pobres de familias nobles y la orden fue confirmada por Celestino III en 1193.
Excepto desde 1470 a 1569, cuando estaban bajo la inmediata jurisdicción
del Papa, las hermanas fueron sujetas al Gran Maestro de los Hospitallers. Otras
comunidades fueron rápidamente fundadas a través de España,
Italia, Portugal e Inglaterra. Una reforma fue instituida en el hospital de
Beaulieu en los primeros años del siglo diecisiete; nuevas constituciones
fueron redactadas hasta 1636 y aprobadas en 1644. Luego de la caída de
Rodas, el habito original rojo con manta negra bordada con la cruz de San Juan
de Jerusalén, fue cambiado por uno negro. En la supresión de los
Templares, las pocas casas de hermanas de esa orden fueron unidas con aquellas
de las de San Juan de Jerusalén.
La primera casa de las Hermanas Hospitallers de la Orden Teutónica,
en Alemania fue fundada en 1299 en Kunitz cerca de Berna, rápidamente
seguidas por otras, ninguna de las cuales sobrevivieron a la secularización
de 1803. La orden fue revivida en 1841 por José Maximiliano III, Duque
de Austria-este. Además del cuidado de los enfermos las hermanas se consagraban
ellas mismas al trabajo de enseñar. Había cuatro casas madres:
Troppau, con dos conventos filiales y 123 hermanas; Lana, quince casas filiales,
89 hermanas; Freudenthal, tres casas filiales, 67 hermanas; Friesach, una casa
filial, 29 hermanas.
Los Hospitallers del Fantasma Sagrado, fueron una rama de la orden masculina
del mismo nombre, fundada en 1180 en Montpellier; establecida en Neufchateau
fueron consecuentemente derivados en 1842 a Rouceaux, lo cual fue hecho a la
casa madre, bajo una superior general. En Alemania las casas de Memmingen y
Wimpfen, Swabia, sobrevivieron hasta la secularización de 1803. Esta
aun la casa de Cracovia, fundada en 1618 con 27 hermanas, conduciendo un internado.
El convento en Poligny fue revivido luego de la Revolución, dedicados
los religiosos principalmente a los niños, especialmente a los niños
abandonados.
Entre las fundaciones de tiempos mas recientes están las siguientes:
los Hospitallers de Loches, fundados en 1621 por Susana Dubois, una religiosa
del Htôel Dieu de París; algunos conventos del siglo diecisiete
fueron fundados en Clermont, Riom y otras ciudades de Francia. El Hospitallers
de Santo Tomás de Villanova, fue instituido en 1660 por Ange Le Proust,
encargado de la ermita de San Agustín en Lamballe. Durante la Revolución
su casa en París no fue cerrada. La congregación fue reestablecida
en 1804 y en 1903 tenía 100 instituciones en Francia, bajo la casa madre
en Aix, habiendo recibido la aprobación papal en 1878. Los Hospitallers
de Dijon y Langres fueron fundados por el Padre Joly en 1685. El Hospitallers
de Santa Marta, establecido en 1687 en Pontarlieu, para el cuidado del enfermo
y del pobre y para la educación de niñas, rápidamente se
diseminaron por Francia y Suiza. El Hospitallers de Ernemont, también
conocido como Hermanas de las Escuelas Cristianas y de las Buenas Capas, deben
su fundación(1698) al Arzobispo Jacques Nicolás Colbert, cuyo
objetivo era instruir gratuitamente y el cuidado del enfermo. La casa madre
fue reabierta en 1803 luego de la Revolución. Desde 1903 las hermanas
se han confinado ellas mismas principalmente al cuidado de los enfermos en hospitales
y en sus propios hogares.
El Hospitallers de San José, fue fundado en Laflèche, Francia
en 1636, por María de la Ferre, bajo la dirección del Obispo de
Angers. Los conventos fueron rápidamente establecidos en Laval, Baugé
y Montreal, en todas las cuales la Sra. de Melun, Princesa de l´Epinoy
y miembro de la orden, tomó una parte importante. Las religiosas fueron
primero circunscriptas a votos simples solamente, pero la costumbre inaugurada
en Laval en 1663 de tomar solemnes votos, fue rápidamente seguida por
Moulins, Baugé y Montreal.. La congregación fue aprobada por Alejandro
VII en 1666 y reconocida por el Parlamento de París en 1667. Las constituciones
fueron revisadas en 1685 por Enrique Arnaud, Obispo de Angers. Además
de los tres votos, las hermanas fueron sujetas a un cuarto de servicio al pobre.
Además de hermanas del coro y laicas eran recibidas hermanas asociadas,
quienes no podían por alguna causa, tomar por sí mismas las obligaciones
totales profesadas, deseando pasar el resto de sus vidas bajo simples votos.
Las hermanas de Laval sobrevivieron la Revolución y en la reorganización
recobraron su convento y sus asilos. Los fundadores de Montreal fueron acompañados
al Nuevo Mundo por la Sra. Mance, quien luego de dedicarse en el trabajo de
cuidar enfermos por el siglo diecisiete en el Hôtel - Dieu, en 1659 se
dirigió a los Hospitallers de Laflèche, quienes luego de tres
serias conflagraciones y de la deprivación de sus ingresos desde Francia
luego de la Revolución tienen ahora 132 hermanas cuidando anualmente
de 3205 pacientes. En 1845 la primer filial de la fundación fue hecha
en Kingston y ahora cuentan con un numero de 54 religiosas, 60pacientes y 32
huérfanos. La casa Kingston además abrió conventos en Cornwall,
Ontario , en 1897(27 hermanas, 30 pacientes) , y en Englewood, un suburbio de
Chicago en 1903(11 hermanas, 300 pacientes); en conexión con los últimos
estaba una escuela para formar enfermeras. Desde Montreal fueron fundados en
1869 el Hotel Dieu en Chatman, N.B.(44 hermanas, 25 pacientes y un colegio con
42 pupilos); la de San Basilio(1873), donde había un internado, academia
y un orfanato. Conectado con esto ultimo, tenían una escuela de entrenamiento
de enfermeras. Desde Montreal fue fundado en 1869 el Hôtel - Dieu en Chatham
N.B.(44 hermanas, 25 pacientes y una academia con 42 pupilos); de tal manera
la de San Basilio(1873), sitio donde además había un internado,
una academia y un orfanato(54 hermanas, 150 pupilos, 50 huérfanos); Windsor,
en 1889(20 hermanas, 35 pacientes); Tracadie, New Brunswick, 1868(30 hermanas,
38 huérfanos), desde donde 1820 leprosos estaban incontrolados, y desde
donde fueron luego establecidos como hospital general, un orfanato, y un dispensario,
tratando 2000 pacientes anualmente; Athabaskaville, en 1881(23 hermanas, 60
pacientes); Campbelton, en 1889(14 hermanas); Burlington, Vermont, en 1894(28
hermanas, 45 pacientes).
HÉLYOT, Dict. des Ordres relig. (Paris, 1859); HEIMBUCHER,
Orden und Kongregationen (Paderborn, 1908).
F. M. RUDGE.
Transcripto por Douglas J. Potter
Traducido por Juan Ramón Cifre
Dedicado al Inmaculado Corazón de la Sagrada Virgen Maria