Misionero
francés, nacido en Orleáns, Francia, el día 10 de enero de 1607; martirizado
en Ossernenon, en el actual estado de Nueva York, el día 18 de octubre
de 1646. Fue el primer sacerdote católico que llegó a la Isla de Manhattan
(Nueva York). Ingresó a la Compañía de Jesús en 1624 y luego de haber
sido profesor de literatura en Rouen, fue enviado como misionero a Canadá
en 1636. Partió junto con Monmagny, sucesor inmediato de Champlain.
Desde Québec se dirigió a las regiones que se encontraban alrededor
de los Grandes Lagos en donde el ilustre Padre de Brèbeuf y otros se
encontraban trabajando. En aquel lugar, pasó seis días en constante
peligro.
A pesar de
ser un misionero valeroso, su personalidad era de una naturaleza más
práctica, su propósito siempre fue el de unir a su gente en hogares
permanentes. Se encontraba con Garnier entre los Petunos, y junto con
Raymbault ingresaron hasta Sault Ste. Marie y fueron los primeros
misioneros señala Bancroft
(VII, 790, Londres, 1853), en predicar el evangelio a miles de
cientos en el interior, seis días antes de que Juan Eliot se dirigiera
a los indios a 6 millas del puerto de Boston. Se cree que ellos no fueron
sólo los primeros apóstoles sino también los primeros hombres blancos
en llegar a la salida del Lago Superior. Los más conocidos historiadores
no mencionan ninguna prueba documental de que Nicolás, el descubridor
del Lago Michigan, visitó alguna vez Sault. Bogues propuso no sólo convertir
a los indios del Lago Superior sino también a los Sioux, quienes vivían
en la cabecera del Mississippi.
Su plan se frustró debido a su captura al regresar de Québec cerca de los Tres Ríos.
Fue tomado prisionero el día 3 a agosto de 1642, y luego de ser cruelmente
torturado, fue llevado a la aldea de los indios de Ossernenon, actualmente
Auriesville, en Mohawk, alrededor de 40 millas al norte de la actual
ciudad de Albania. Allí permaneció durante 13 meses como esclavo, sufriendo
por lo visto más allá de lo tolerable. Los calvinistas holandeses del
Fort Orange (Albania) realizaron constantes esfuerzos por liberarlo
y por último, cuando estuvo a punto de ser quemado, lo persuadieron
a refugiarse en un barco de vela, el cual lo llevaría a Nueva Ámsterdam
(Nueva York). Su descripción de la colonia, de cómo era en ese entonces,
se ha incorporado en la historia documental del estado. Lo enviaron
de Nueva York; a mediados de invierno atravesando el océano, en un lugre
de sólo 50 toneladas de carga y después de un viaje de dos meses llegaron
en una mañana navideña de 1643, a la costa de Bretaña, en un estado
de absoluta miseria. Desde allí, encontró su camino a la escuela de
la Sociedad más cercana. Fue recibido
con gran honor en la corte de la Reina Regente, la madre de Luis XIV.
Asimismo, el Papa Urbano VII le concedió el gran privilegio de celebrar
la Misa, la cual no se llevo a acabo canónicamente debido a la condición
mutilada de sus manos; varios de sus dedos fueron comidos o quemados.
Fue nombrado Mártir de Cristo por el Pontífice. Se sabe que además de
esta concesión, no se han otorgado otras similares.
A comienzos
de la primavera de 1644, Isaac Bogues regresó a Canadá y en el 1646
lo enviaron para negociar la paz
con los Uroqueses. Siguió la misma ruta que cuando fue llevado como cautivo. Esa fue la ocasión en la que le dio el nombre de Lago del Sacramento bendito a estas aguas
llamadas Horicon por los indios, actualmente
conocido como Lago George. Llegó a Ossernenon
el 5 de junio, después de tres semanas de viaje desde St. Lawrence.
Fue bien recibido por sus primeros captores y se llevó acabo el tratado
de paz. Partió para Québec el 16 de junio y llegó el 3 de julio. Inmediatamente,
pidió que lo enviaran de regreso como misionero a los Uroqueses. Pero
sólo luego de vacilar muchas veces, sus superiores aceptaron su petición.
El 27 de setiembre comenzó su tercer y último viaje a Mohawk. Dentro
de la tribu se había desatado una enfermedad y una plaga había caído
en las cosechas. A Jogues, a quien los indios consideraron siempre un
hechicero, se le culpó por esta doble calamidad. Decidieron vengarse
de él debido al hechizo que había arrojado en el lugar y los guerreros
fueron enviados en busca de su captura. Las noticias de este cambio
de idea se propagaron rápidamente y aunque Jogues estaba completamente
consciente del peligro, continuó su camino hacia Ossernenon, a pesar
de que todos los hurones y otros que estuvieron con él, a excepción
de Lalande, habían huido. Los uroqueses lo encontraron cerca del Lago
George. Le quitaron la ropa, lo acuchillaron, lo mordieron y lo llevaron
a la aldea. El 18 de octubre de 1646, al entrar en una cabaña lo golpearon
con un Tomahawk y luego lo decapitaron. Su cabeza fue clavada en Palisades y el cuerpo arrojado en Mohawk.
En vista de
su posible canonización se estableció una corte preliminar en Québec
por las autoridades eclesiásticas para escuchar testimonio de su santidad
y de la causa de su muerte.
(Nota: Isaac
Jogues fue canonizado por el Papa Pío XI el 29 de junio de 1930, junto
con otros siete mártires norteamericanos. Se conmemora cada 19 de octubre).
Parkman, The
Jesuits in North America (1867); Bancroft, History of the United States,III;
J.G. Shea, Life of Father Jogues (New York, 1885); Jesuit Relations,
1640-1647; Abbe Forest, Life of Isaac Jogues, MSS. (St, Mary's College,
Montreal); Memorial of the death of Isaac Jogues and others, MSS. (University
of Laval, Quebec); Dean Harris, History of the Early Missions in Western
Canada (Toronto, 1893); Ecclesiastical Records of the State of New York,
I (published by the State, 1891); Charlevoix, History of New France,
II; Richemonteix, The Jesuits and New France, I, II.
T.J. CAMPBELL
Transcrito por Thomas J. Lynch
En memoria de Jayne E. Lynch
Traducido por Marcia
Choquesillo