(Propiamente llamado JACOPO BENEDICTI o BENEDETTI)
Poeta franciscano, nacido en Todi en la primera
mitad del Siglo XIII; muerto en Collazzone hacia 1306. Muy poco
se conoce con seguridad de la vida de este hombre extraordinario.
Aunque las biografías más antiguas se remontan sólo al Siglo XV,
aún existen algunos documentos anteriores. El documento más antiguo
y auténtico que tenemos es la firma de Jacopone en el manifiesto
de los cardenales Jacopo y Pietro Colonna contra Bonifacio VIII
(vid.), fechado en Lunghezza (entre Roma y Tívoli), el 10 de Mayo
de 1297 [Ver texto en "Archiv für Litteratur und Kirchengesch.",
V (1889), 509 s.]. Angelo Clareno en su "Chronica septem Tribulationem"
escrita hacia 1323 ["Archiv f. Litt. u. Kirchengesch.",II
(1886), 308;Döllinger, "Beitrage zur Sektengesch.", II
(Munich,1890),492], menciona a Jacobus Tudertus entre los frailes
espirituales que, en 1294, enviaron una delegación a Celestino V
(Vid.), para pedirle permiso para vivir separados de los otros frailes
y observar la regla franciscana en su perfección-- una petición
que fue concedida. La siguiente referencia al poeta se encuentra
en "De Planctu Ecclesiae" de Alvaro Pelayo, escrita principalmente
en 1330; cita dos dichos de Jacopone (lib.II, cc.lxxiii y lxxvi;
ed.Venecia,1560, f.196 r b, y f.204 r b), y le llama un perfecto
fraile menor. Este pasaje se encuentra también en la "Chronica
XXIV generalium" ("Analecta Franciscana", III, Quaracchi,
1897, 460), que fue compilada en gran parte antes de 1369 y completada
en 1374. Hacia 1335 el "Catalogus sanctorum Fratrum Minorum"
(en "Speculum Vitae beati Francisci et Sociorum eius",
Venecia,1504, f.200 r; cf. la reimpresión separada del "Catalogus"
por Lemmens, Roma, 1903,9) utiliza palabras de alabanza más enfáticas
incluso. Algunos detalles adicionales sobre Jacopone se dan por
Bartolomé de Pisa en 1385 ["Liber conformitatum"(ed. Milán,
1510), fructus VIII, pars ii, f.60 v a hasta f. 61 v a; cf. "Analecta
Franciscana", IV (Quaracchi,1906), 235-40]. Puede darse por
seguro que todos estos escritores no sabían nada de las detalladas
vidas de Jacopone que aparecen en el Siglo XV. La "Chronica
XXIV generalium" y Bartolomé de Pisa ciertamente habrían insertado
una u otra, como lo habrían hecho en otros casos. Estas vidas pueden
reducirse todas a una, inserta en la crónica comúnmente llamada
"Franceschina", atribuida a Jacopo Oddi O.F.M. (muerto
en 1488; ver bibliografía) El valor histórico de ésta y similares
vidas ha sido recientemente negado por Giulio Bertoni ("La
Leggenda Jacoponica" en "Fanfulla della Domenica",
Roma, 10 de Junio de 1906), sobre la base de que esta leyenda tiene
demasiados puntos de semejanza con las "Leyendas de San Francisco".
Pero estas semejanzas entre las vidas de los santos ya se han convertido
en un lugar común y en este caso no han de tomarse seriamente. Por
otro lado, Bertoni está en lo cierto al rechazar la descripción
de las circunstancias en las que cada poema de Jacopone fue escrito.
La parte de su vida debe más bien ser considerada como un comentario
sobre los poemas de Jacopone. Respecto a las fuentes reales de su
vida, el propio autor, en la versión de Tobler (ver bibliografía),
señala que ha reunido las reminiscencias y tradiciones referentes
a Jacopone aún existentes entre los frailes más viejos de los conventos
de Umbría de su época.
Con ayuda de las fuentes antedichas y de algunas
alusiones en los poemas de Jacopone, podemos reunir los siguientes
hechos de su vida. Nacido en Todi (¿1228?), de la noble familia
de los Benedetti, Jacopone emprendió el estudio del Derecho--probablemente
en Bolonia, como puede deducirse del hecho de que era la escuela
de derecho más famosa de la época, y de la forma en que habla de
Bolonia en el poema "Senno me pare e cortesia" (Modio,
"I cantici del B. Jacopone da Todi" Roma, 1558, 109).
Al volver a su ciudad, ejerció-- la leyenda dice que con avaricia--
la profesión de abogado (procuratore).
Con el tiempo (¿1267?) se casó con una mujer noble, que en una versión
de la leyenda es llamada Vanna, hija de Bernardino, conde de Collemedio
(Coldimezzo, cerca de Todi) (La Verna, IV, 1906, 386). Fue la gran
piedad y la trágica muerte de su joven esposa la que produjo un
completo cambio en Jacopone. Una gran fiesta se estaba celebrando
en Todi-- probablemente en 1268. Entre los espectadores estaba la
mujer de Jacopone ricamente ataviada. Repentinamente la plataforma
elevada desde la que estaba presenciando el espectáculo se derrumbó,
aplastándola fatalmente. Cuando el poeta llegó a su lado Vanna ya
estaba agonizando; al abrir su vestido, encontró un cilicio bajo
sus espléndidas vestiduras. El terrible golpe causado por la muerte
de su mujer hizo tal impresión en Jacopone que durante muchos años
ya no pareció ser el mismo. Abandonando su profesión, y llevando
el hábito de terciario franciscano (bizochone) llevó una vida vagabunda durante
toda una década (Véase el poema "Que farai fra Jacopone"
en Modio, 73). Duurante este periodo fue el terror de sus amigos
y parientes, y se convirtió en una especie de Diógenes cristiano.
Fue entonces probablemente cuando el antes orgulloso doctor en derecho,
Jacopo dei Benedetti, ridiculizado y objeto de mofa por los chiquillos
en las calles de Todi, recibió el apodo de Jacopone. Una vez, ensillado
y con bridas como un asno, se arrastró a cuatro patas por la plaza
pública de Todi; en otra ocasión, para gran confusión de su familia,
apareció en una boda en casa de su hermano, embreado y emplumado
de la cabeza a los pies. Cuando
un ciudadano le pidió que llevara a su casa un par de capones para
él, Jacopone los llevó a la tumba de la familia del hombre, diciendo
que esta era su verdadera casa. La locura de Jacopone
era, sin embargo, la locura de la Cruz, como dice él:
Senno me pare e cortesia
Empazir per lo
bel Messia
(Sabia y cortés elección sería
Volverse loco por el buen Mesías)
Hacia 1278 pidió el ingreso en la Orden de los
Frailes Menores de su ciudad natal, una petición que tras alguna
dificultad, fue aceptada. Por humildad escogió ser hermano lego.
En el gran convento de San Fortunato, en Todi, el denominado partido
de la "Comunidad" de la Orden franciscana ciertamente
prevalecía. Este partido se oponía fuertemente al de los frailes
más celoso, llamados "espirituales". Las simpatías de
Jacopone estaban con estos últimos. Habiendo Bonifacio VIII, que
había sucedido en circunstancias insólitas a Celestino V, el amigo
de los espirituales, revocado todos los privilegios concedidos por
su predecesor y supeditado así
de nuevo a los frailes celosos a sus superiores regulares,
y habiendo entablado un conflicto con los dos cardenales Colonna, Jacopone tomó partido
por estos dos protectores de los espirituales frente al Papa. Quizá
había también razones personales para la enemistad entre Bonifacio
y el poeta, que databan del tiempo en que aquel, entonces un joven
(1260), obtuvo un beneficio eclesiástico en Todi, donde su tío Pedro
fue obispo desde 1252 a 1276 (Ver Eubel, "Hierarchia cath.
med. aevi", I, 530; Tosti, "Storia di Bonifazio VIII",
Monte Cassino, I, 1846,221; Finke, "Aus den Tagen Bonifaz VIII",
Münster,1902,4). Habiendo sido conquistada Palestrina, la plaza
fuerte de los Colonna, en 1298 por la tropas papales, Jacopone fue
encarcelado en una fortaleza más arriba de la ciudad, conocida hoy
como Castel San Pietro. Algunos de los más emocionantes, y también
más agresivos, poemas de Jacopone fueron compuestos en esta mazmorra.
Ni siquiera en el gran Jubileo de 1300 obtuvo Jacopone el perdón,
al haber sido excluidos los Colonna y sus partidarios del Jubileo por una Bula
especial (ver texto en Tosti, loc.cit.,II, 283). Bonifacio VIII
fue capturado en Anagni el 7 de Septiembre de 1303, y a su muerte,
que tuvo lugar poco después (11 de Octubre), Jacopone fue puesto
en libertad. Ahora un hombre viejo, agotado, probado y purificado
por los infortunios, se retiró primero a Pantanelli, una ermita
en el Tíber, a tres horas de camino de Orvieto (La Verna, loc. cit.,
390), luego a Collazzone, una pequeña ciudad situada en una colina
entre Perugia y Todi. No hay constancia de monasterio franciscano
en ese lugar, pero había un convento de Clarisas, San Lorenzo, atendido
como era habitual por frailes franciscanos (Ver Livarius Oliger,
"Dove e morto il B. Jacopone da Todi?" en "Voce di
San Antonio", Quaracchi, 13 de Febrero de 1907). Fue allí donde
murió Jacopone el 25 de Diciembre de 1306, justo en el momento en
que el sacerdote estaba entonando el Gloria in Excelsis Deo en la
Misa del Gallo; sus últimos momentos fueron consolados por la presencia
de su fiel amigo, el Beato Juan La Verna, de quién él había deseado
especialmente recibir los Últimos Sacramentos, y que efectivamente
llegó justo antes de la muerte del poeta.
Su cuerpo fue traído a Todi y enterrado en la iglesia
de las Clarisas de Montecristo (en la versión de la leyenda de Tobler)
o Montesanto (Bartolomé de Pisa, Mariano Florentino) fuera de los
muros de Todi. En 1433 se descubrió en Montecristo y fue trasladado
a la iglesia franciscana de San Fortunato dentro de la ciudad, donde
su tumba aún puede verse, embellecida por el obispo Cesi en 1596
y adornada por una hermosa inscripción: "Ossa. Beati Jacoponi.
De Benedictis.
Tudertini. Fratris Ordinis Minorum. Qui stultus propter Christum.
Nova mundum arte delusit: Et caelum rapuit: Obdormivit in Domino.
Die XXV Martii.An.Dom.MCCXCVI. An.Caes. Episc.Tudert. Hic collocavit
ann. MDXCVI." "Aquí yacen los huesos del Beato
Jacopone dei Benedetti de Todi, Fraile menor, quien, habiéndose vuelto
loco por amor de Cristo, por medio de una nueva estratagema engañó
al mundo y tomó el Cielo por asalto..."
La fecha, 25 de Marzo de 1296, es sin embargo obviamente
errónea. Jacopone es a menudo llamado beato, y ha sido considerado
un "beato" o "santo", en el sentido técnico
de esas palabras, por diferentes autores. De hecho, Jacopone no
ha sido beatificado ni canonizado por la Iglesia, aunque se han
hecho diversos esfuerzos en este sentido-- por ejemplo, por el consejo
municipal de Todi en 1628, y por el capítulo de la catedral de Todi
en 1676. Últimamente en los años 1868 y 1869 el postulator
de las causas de los santos de los Frailes Menores reunió todos
los documentos probando el cultus ab immemorabili rendido
a Jacopone, con vistas a obtener su confirmación oficial [Ver "Tudertina
Confirmationis Cultus ab immemorabili tempore praestiti Jacobo a
Tuderto Ord. Min. S. Francisci, Beato Jacopone vulgo nuncupato"
(Roma, 1869), en los archivos del postulador general O.F.M.]. El
principal obstáculo a la confirmación del culto reside en la parte
que Jacopone tomó contra Bonifacio VIII y las sátiras que escribió
contra este muy calumniado Papa.
La iconografía de Jacopone no es muy rica. En la
catedral de Prato hay un bello fresco del Siglo XV, a menudo reproducido.
El Codex Strozzi 174 del Siglo XIV de la Biblioteca Laurenciana
de Florencia, contiene una miniatura del poeta ; otra miniatura
(seguramente convencional) se encuentra en la "Franceschina"
de la Porciúncula. La iglesia de San Fortunato de Todi está decorada
con dos cuadros de Jacopone-- uno sobre su tumba (1596), otro en
una capilla lateral junto a los retratos de otros cuatro santos
(Siglo XVII). Se cree que Jacopone murió no tanto de enfermedad
corporal cuanto de los excesos del amor divino, que al final rompieron
su corazón (Modio, prefacio). El principal interés concedido a Jacopone
deriva de sus obras literarias. De sus poemas, escritos casi todos
en el dialecto de su Umbría natal, existen siete ediciones antiguas,
pero ninguna edición crítica moderna.
La primera está impresa en Florencia en 1490. Es
casi una edición crítica y contiene 102 piezas italianas [Ver una
precisa descripción en "Miscellanea Franciscana", I (Foligno,1886),
21-29]. Las otras ediciones son:
Brescia, 1495, conteniendo (además de composiciones
de otros poetas) 122 poemas, de los que siete son en latín.Venecia,
1514--139 canciones; Venecia,1556--repetición de la precedente;
Roma, 1558--por Modio, con vida de Jacopone en el prefacio, la mejor
edición después de la de 1490, a la que sigue en cuanto al número
de poemas (102); Nápoles, 1615-- reimpresión de la edición romana
con ligeras alteraciones; Venecia, 1617-- por Francesco Tresatti,
O.F.M.-- la mejor conocida por la edición menos crítica, conteniendo
211 canciones abundantemente anotadas, muchas de las cuales no pertenecen
a Jacopone.
Alessandro de Mortara editó algunos poemas hasta
entonces inéditos de Jacopone (Lucca, 1819). Hacia mediados del
Siglo XIX, Ozanam revivió el interés general por Jacopone con sus
"Poètes franciscains". Desde entonces muchos han escrito
sobre el asunto y expresado su aprecio por estas canciones medievales.
Jacopone fue ciertamente un verdadero poeta, tanto que algunas de
sus producciones, como "In foco l'amor mi mise" y "Amor
di caritate" han sido atribuidas al propio San Francisco. Ambos
son los principales poetas de Umbría. Las rimas de Jacopone, simples,
a veces incluso toscas en la expresión, pero profundas y tiernas
en el sentimiento, estaban menos adaptadas a las clases cultas que
la "Divina Commedia" de Dante, pero eran recitadas con
entusiasmo por el pueblo. Cuánto se apreciaba la poesía de Jacopone
hasta el Siglo XVII se demuestra por los innumerables manuscritos
que las contienen, a menudo en el dialecto particular de la región
donde fueron escritos, y por el hecho de que casi toda canción espiritual
italiana antigua le ha sido atribuida. Estos laudi estuvieron
especialmente en uso entre los denominados Laudesi y los
Flagelantes, que los cantaban en las ciudades, por los caminos,
en sus confraternidades, y en las representaciones sacras. Incluso
el "Stabat Mater Dolorosa" cuya autoría se atribuye aún
a Jacopone con mayor probabilidad que a cualquier otro competidor
(Gihr), se cantaba de la misma forma. (Ver, sobre este punto, D'Ancona,
"Origini del Teatro Italiano", I, Turín, 1891, 114, 155-62,
550-2). Las obras en prosa de Jacopone son mucho menos generalmente
conocidas que sus poemas. Consisten principalmente en pequeños tratados
espirituales, en cierto modo similares a los bien conocidos dichos
de oro del Beato Gil (Ver EGIDIO DE ASIS), pero están más relacionados
entre sí. El texto latino de ellos puede encontrarse en parte en
Bartolomé de Pisa (loc.cit.) y en muchos manuscritos. Una versión
italiana, traducida de Bartolomé de Pisa, se encuentra en la "Franceschina"
y algunas otras versiones de la vida de Jacopone. Otra versión del
Siglo XV, atribuida a Feo Belcari, junto con los tratados de Ugo
Panciera en Venecia (s.f.); ed. Parenti en Módena en 1832; y finalmente
en "Prose di Feo Belcari edite ed inedite", III (Roma,1843),
por Gigli; cf. E. Böhmer en "Romanische Studien", I (Halle,1871),
123-32. Finke (loc.cit) sospecha que un tratado en el MS. J491,
nº 799, en los Archivos Nacionales de París, y dirigido al rey de
Francia por un "Illiteratus Jacob", pertenezca a Jacopone.
(1) VIDAS.- En la Franceschina, una crónica
manuscrita de JACOPO ODDI (m. en 1488), de la que existen cuatro
códices: dos en Perugia, uno en la Porciúncula (Asís), uno en Norcia
(Umbría). Una descripción del existente en la biblioteca pública
de Perugia se da por PERCOPO, La Vita e le Laudi di Fra Jacopone
da Todi nello Specchio de l'Ordine Menore (Franceschina) en Il Propugnatore,
XIX (Blonia, 1886), 151-212. Casi idéntica a ésta es la vida editada
por TOBLER en Zeitschrift für romanische Philologie, II (Halle,1878),
26-39; cf. ibid., III(1879), 178-92; y otra de MARIANO FLORENTINO
(?) editada por
LIVARIUS OLIGER en Luce e Amore, IV (Florencia; 1907), 418-26; 473-89.
Hay también una versión más abreviada: POSSEVINO, Vite de' Santi
e Beati di Todi (Perugia, 1597), 98-113; MODIO, I Cantici del B.
Jacopone da Todi (Roma 1558), prefacio; DAL GAL, La Verna (Rocca
S.Casiano, 1906), 385-92; JACOBILLI, Vite de Santi e Beati
dell' Umbria, III (Foligno, 1661), 215-19; WADDING, Annales, V (2ª
ed.) 407-14, VI, 77-84. (2)VIDAS MODERNAS Y TRATADOS. - MACDONNELL,
Sons of Francis (London 1902), 354-86, con buenas muestras de traducciones
de la poesía de Jacopone
- -ver también, ibid., 401-2; ANON., Jacopone da Todi en Quarterly
Review (Londres, En., 1910), 53-72; DORSEY, The Mad Penitent of
Todi (Notre Dame, Ind., s. d.) (novela); OZANAM, Les Poetes franciscains
en Italie au treizieme siecle (Paris, 1852), muchas ediciones sucesivas--Tr.
alemana por JULIUS (Munster, 1853), italiana por FANFANI (Prato,
1854); D'ANCONA, Jacopone da Todi, il Giullare di Dio del secolo
XIII en Nuova Antologia, 2ª serie, LI del conjunto de la colección
(Roma, 1880), 193-228, 438-DO0, reimpresa en D'ANCONA, Studi della
Letteratura italiana dei primi secoli (Ancona, 1884), 3-104; THODE,
Franz von Assisi und die Anfange der Kunst der Renaissance in Italien
(2ª ed., Berlin, 1904), 440-51; GEBHART, L'Italie mystique (París,
1890), 257- 70; ALVI, Jacopone da Todi (Todi, 1906) - llena de inexactitudes,
ver Voce di San Antonio, XII (Roma, 1907), 19-20; BRUGNOLI, Fra
Jacopone da Todi, publicación de la
Societa internazionale di Studi Francescani in Assisi (Asís,
1907). (3) SOBRE LAS OBRAS Y CUESTIONES. PARTICULARES - BOHMER,
Jacopone da Todi ... in Romanische Studien, I (Halle, 1871), 123-61;
MOSCHETTI, I Codici Marciai contenenti Laude di Jacopone da Todi
(Venecia, 1888); TENNERONI, Inizii di antiche Poesie italiane religiose
e morali con prospetto dei Codici che le contengono e Introduzione
alle Laudi spirituali (Florencia, 1909), obra preparatoria para una edición crítica de Jacopone.
Traducción parcial alemana de la poesía de Jacopone, con buena introducción:
SCHLUTTER AND STORK, Ausgewahlte Gedichte Jacopone's da Todi (Munster,
1864); FELDER, Jacopones Marienminne (Stans, 1903), Tr. francesa,
La Madonne dans les Poesies de Jacopone de Todi in Etudes Franciscaines
(Couvin, Belgium, Marzo y Abril, 1904); LATINI, Dante e Jacopone
e loro contatti di pensiero e di forma (Todi, 1900). Sobre el Stabat
Mater Dolorosa ver JULIAN, Dictionary of Hymnology (2ª impresión
de la 2ª ed., Londresdde08), 1081-84, donde se indican las
numerosas traducciones inglesas, antiguas y modernas; ver,
ibid., 575 y passim; CHEVALIER, Repertorium Hymnologicum, II (Louvain,
1892), 599-600, con abundante bibliografía; HENRY, The Two Stabats
in American Cath. Quarterly Review, XXVIII (1903); GIHR, Die Sequenzen
des romischen Messbuches (Freiburg im Br., 1887), 80-130; TENNERONI,
Lo Stabat Mater e Donna del Paradiso (Todi, 1887); COLARULLI, La
Satira, "O Papa Bonifatio, molt ay jocato al mondo", e
la Sequenza "Stabat Mater" di Fra Jacopone da Todi (Todi,
1906); MARINI, L'Estetica dello Stabat Mater (Siena, 1897); GIOIA,
LO "Stabat Mater Speciosa" di Jacopone da Todi (Roma,
1892); GHILARDI Il B. Jacopone da Todi e la sua prigionia in Luce
e Amore, III (Florencia, 1906), 931-36.
LIVARIUS
OLIGER
Transcrito porDavid Joyce
Traducido por Francisco Vázquez