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Fue entronizado en el año 985 y murió en abril de
996. Después de que Juan XIV fuera depuesto por la fuerza, Bonifacio VII
usurpador del trono, reinó once meses y murió en julio de 985.
Entre el 6 de agosto y el 5 de septiembre de 985 fue elegido y coronado Papa a
un romano de nombre Juan, hijo de León, presbítero romano.
Algunos cronistas posteriores (Mariano Escoto, Godofredo de Viterbo) y algunos
catálogos papales dan como el sucesor siguiente de Bonifacio a otro Juan,
hijo de Roberto, que se supone reinó cuatro meses y fue situado por algunos
historiadores en la lista de los Papas como Juan XV.
Aunque el citado ‘Papa Juan’ nunca existió, el hecho de que
estos historiadores lo incluyeran en su catálogo alteró la numeración
de los Papas de nombre Juan, así el correcto Juan XV a menudo ha sido llamado
Juan XVI.
En aquel tiempo el patricio Juan Crescencio, hijo del duque Crescencio, con
la ayuda de sus partidarios, había obtenido el control del poder temporal
de Roma.
Según algunos cronistas el predominio de Crescencio llegó a ser
muy molesto al Papa, a quien incluso le prohibió la entrada, excepto
si pagaba soborno, por lo que Juan huyó a Toscana y buscó la ayuda
de la Emperatriz Teófano, aunque permitió ser persuadido con las
promesas de Crescencio para volver a Roma. De hecho, Juan estuvo tan influenciado
en su pontificado por el poderoso patricio, aunque mantuvo relaciones amistosas
con la corte alemana y con las emperatrices, Adelaida, viuda de Otón
I, y Teófano, viuda de Otón II.
La mediación del Papa fue buscada por Inglaterra en la contienda entre
el rey Eteraldo y Ricardo de Normandía. El legado del Papa, León
de Trevi, llevó a las partes a la paz de Ruán (el 1 de marzo de
991), que fue ratificada por una Bula papal.
Un conflicto serio ocurrió durante su pontificado en la sede arzobispal
de Reims, sin que la interferencia del Papa condujera en principio a resultado
positivo alguno.
Hugo Capeto, que había sido elevado al trono de Francia, hizo a Arnulfo,
sobrino del duque Carlos de Lorena, arzobispo de Reims en el 998. Carlos que
era adversario de Hugo Capeto triunfó en la toma de Reims poniendo preso
a su arzobispo . Hugo, sin embargo, consideraba a Arnulfo un traidor y exigió
su deposición por el Papa. Antes de que recibiera la última respuesta,
Hugo Capeto capturó al duque Carlos y al arzobispo Arnulfo, y convocó
un sínodo en Reims en junio de 991, que depuso a Arnulfo y eligió
como su sucesor al abad Gerberto (quien luego fue el Papa Silvestre II).
Este procedimiento fue rechazado por Roma, aunque en el sínodo de Chelles
se habían sancionado los decretos del de Reims. El Papa convocó
a los obispos franceses para celebrar un sínodo independiente en Aquisgrán
para reconsiderar el caso. Luego que lo rechazarán, los convocó
entonces a un sínodo en Roma, pero objetaron como razón para no
obedecer a este emplazamiento a las condiciones sin resolver entre Francia e
Italia. El Papa entonces envió al abad León de San Bonifacio a
Francia como su legado, con instrucciones para llamar a concilio a los obispos
franceses y alemanes en Mousson.
A este concilio solamente acudieron los obispos alemanes, pues los franceses
fueron detenidos en el viaje por los reyes Hugo y Roberto. Gerberto intentó
exculparse en el sínodo convocado el 2 de junio de 995, pero fue condenado
y suspendido hasta el 1 de julio, cuando se celebró un nuevo sínodo
en Reims. Con el esfuerzo del legado, la deposición de Arnulfo fue declarada
ilegal.
Después de la muerte de Hugo Capeto (el 23 de octubre de 996), Arnulfo
fue liberado de su encarcelamiento, y en el 997 la Santa Sede le restauró
a todas sus dignidades.
Se dispuso de Gerberto para ir a la corte imperial en Magdeburgo, donde fue
preceptor de Otón III.
En un sínodo romano celebrado en Letrán el 31 de enero de 993,
el obispo Ulrico de Augsburgo fue canonizado solemnemente, el Papa notificó
este acontecimiento a los obispos franceses y alemanes en una Bula fechada el
3 de febrero. Ésta fue la primera canonización solemne hecha por
un Papa.
Juan confirió muchos privilegios a iglesias y a conventos, y fue patrón
y protector de los monjes de Cluny.
En 996 el emperador Otón emprendió un viaje a Italia para obtener
su coronación imperial del Papa, pero Juan murió a principios
de abril, mientras que Otón se había rezagado en Pavía
hasta el 12 de abril para celebrar la Pascua.
Liber Pontificalis, ed. DUCHESNE, II, 260; JAFFÉ, Regesta
Rom. Pont., I (2nd ed.), 486-9; LANGEN, Gesch. der röm. Kirche, III, 369-80;
GIESEBRECHT, Gesch. der deutschen Kaiserzeit, I (5th ed.), 593 sqq.; HÖFLER,
Deutsche Päpste, I, 74 sqq.; HEFELE, Conciliengesch., IV (2nd ed.), 635
sqq.; REUMONT, Gesch. der Stadt Rom., II, 296 sqq.; GREGOROVIUS, Gesch. der
Stadt Rom., III (5th ed.), 409 sqq.
J. P. KIRSCH
Transcrito por W G Kofron
Con gracias al padre Juan Hilkert y a la iglesia de Santa Maria de Akron, Ohio
Traducido por Juan Miguel Rodríguez Sánchez, Marbella, España.
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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