Mejor conocido por su larga estancia en Francia,
como Abad Hogan. Nació cerca de Ennis en County Clare, Irlanda,
el 24 de junio de 1829, y murió en Saint-Sulpice, París, el 29 de septiembre de
1901.
Sus
primeros años los vivió en Irlanda, pero un tío, que era sacerdote en la Diócesis
de Périgueux, en Francia, lo trajo a este último país a la edad de 15 años y lo
colocó en el seminario preparatorio de Bordeaux. Desde su capacitación inicial, dio evidencia
de tener un talento más allá de lo ordinario y poder de adaptación, fue por mérito
propio que adquirió el dominio del idioma francés, y perfeccionó su asimilación
perfecta a la forma de vida francesa, aunque siempre con influencia de su ancestro
inglés, y de las peculiaridades del temperamento irlandés.
Habiendo completado sus estudios clásicos, entró en el Seminario
Teológico de Bordeaux, y como al final de su curso aún estaba muy joven para ser
ordenado, fue en 1849, al Seminario de Saint-Sulpice en París, donde hizo un curso
de post-grado de dos años en teología. Luego, sintiendo el llamado para participar en la educación clerical,
entro en la Solitude o noviciado de los sulpicianos en Issy, y fue
ordenado sacerdote el 5 de junio de 1852.
Al siguiente
septiembre, aún no habiendo cumplido 23 años, fue nombrado como presidente del
Seminario Teológico Dogmático en Saint-Sulpice, donde dio muestras de sus cualidades
en función de su facultad de enseñar. Allí se convirtió en un eminente instructor.
Durante los años subsecuentes, fue llamado a enseñar, también forzado
por las circunstancias, en otras ramas de la ciencia eclesiástica, pero de 1863
a 1884, ocupó sin interrupción la cátedra de teología moral, agregando esto, durante
un período de 13 años, el curso de liturgia sagrada.
Después de treinta y dos años enseñando en Saint-Sulpice, fue enviado
en 1884 a los Estados Unidos, siendo nombrado como presidente del recién instituido
Seminario Teológico de Boston. Luego de haber cumplido con las responsabilidades de este puesto
durante cinco años, fue transferido a la presidencia del Seminario Teológico para
Graduados, que tenía relación con la Universidad Católica de Washington.
Esta
digna posición también la mantuvo durante cinco años, sus enseñanzas estuvieron
más que todo dirigidas a la esfera de la Teología Ascética. Fue luego llamado (1894) al Seminario de San
Juan, en Boston, y estuvo allí como presidente, por los últimos siete años de
su vida. Al final del año escolar de 1901,
y en vista de su declinante salud, prácticamente se le forzó a interrumpir sus
labores por el descanso que necesitaba. Se hicieron los arreglos para que estuviese
el siguiente invierno en Hyéres, en el sur de Francia, pero murió en el viaje,
a la edad de setenta y dos años.
Dr.
Hogan, aún cuando es difícil ubicarlo como un especialista, fue un académico de
gran erudición. Tuvo un vivo interés en
todos los tópicos, ya sea que pertenecieran o no al campo eclesiástico o a la
ciencias seculares, y tuvo gran conocimiento en la literatura de los objetos de
estudio de esos campos. Tuvo el raro don
de poder impartir y compartir conocimientos con diferentes niveles de mentalidad,
lo que le hizo ser un maestro ideal, y su influencia tuvo amplias repercusiones
y fue muy apreciada, especialmente en Francia. En este país llegó a alcanzar la más alta distinción
entre clérigos y seculares, quienes recibieron el beneficio de su guía intelectual.
Tuvo
una mente versátil y analítica, caracterizada tanto por la amplitud de conocimiento,
como por la profundidad, en lo referente a las dificultades relacionadas con problemas
filosóficos y teológicos. Su método fue fundamentalmente socrático, libre de dogmatismos y
tuvo la cualidad de poder despertar interés, al menos en los estudiantes más inteligentes,
en relación aún con los temas más áridos y confusos. Alguien que le conoció bien, íntimamente, durante
muchos años, rindió tributo a sus méritos en un artículo en el Homiletic
Monthly, de diciembre de 1901, se refería a los Clerical Studies
del Abad Hogan.
Aunque
fue un académico con grandes dotes en el arte de la exposición, el Dr. Hogan le
dio poca atención al escribir y publicar. La
excepción a ello lo constituyen artículos ocasionales en periódicos. Sus únicos trabajos publicados están en el
Clerical Studies, que primero apareció en el Ecclesiastical
Review (Filadelfia, 1891-95), y Pensamientos Diarios. Ambos han sido traducidos al francés. El primero de los mencionados, que ocupa un lugar importante en los
manuales para clérigos, cubre el campo entero de la ciencia eclesiástica, dando
tratamiento a cada sujeto en su propia manera original y sugestiva, todo ello
tanto desde la perspectiva práctica como teórica. El segundo de los mencionados es un libro de
pequeñas meditaciones para utilización de sacerdotes y seminaristas.
The Am. Ecclesiastical Review (Philadelphia, Oct.,
1901); The Messenger (New York, Oct., 1901); Catholic News (New York, Oct., 1901);
Pilot (Boston, Oct., 1901); Tablet (London, Oct., 1901), archivos.
JAMES F. DRISCOLL.
Transcripción de Douglas J. Potter
Dedicada al Inmaculado Corazón
de la Santísima Virgen María
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes