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Sufrió el martirio durante la persecución
de Diocleciano. Tanto la Iglesia Latina como la Griega mencionan a Juliana
en sus santorales. La noticia histórica más antigua sobre
ella se encuentra en el "Martryologium Hieronymianum" el 16
de febrero y se considera como su lugar de nacimiento Cumae en Campania
(In Campania Cumbas, natale Julianae). Es verdad que el dato sólo
aparecec en el manuscrito principal del martirologio antedicho (el Códice
Epternacensis), pero que este hecho es ciertamente auténtico está
claro. Evidencia de esto es una carta de San Gregorio Magno, quien se
refiere a la veneración especial de Santa Juliana en la ciudad
de Nápoles. Una pía matrona llamada Januaria construyó
una iglesia en una de sus propiedades, para cuya consagración solicitó
reliquias (sanctuaria, es decir, objetos que habían estado en contacto
con las tumbas) de los santos Severino y Juliana. Gregorio escribió
a Fortunato, obispo de Nápoles, diciéndole que accediera
a los deseos de Januaria ("Gregorii Magni epist.", lib. IX,
ep. xxxv, in Migne P.L., LXXXVII, 1015). Las Actas de Santa Juliana usadas
por Bede en su "Martyrologium", son completamente legendarias.
Según el relato de esta leyenda, Juliana vivió en Nicomedia
y se desposó con el Senador Eleusius. Su padre, Africanus, era
pagano y enemigo de los cristianos. En la persecución de Maximiano,
Juliana fue decapitada luego de sufrir torturas espantosas. Poco después
una señora noble, llamada Sefonia, pasó por Nicomedia y
se llevo con ella el cuerpo de la santa a Italia enterrándola en
Campania. Evidentemente este traslado hizo que la Juliana martirizada,
honrada en Nicomedia, fuera confundida con Santa Juliana de Cumae, aunque
son personas totalmente diferentes. La veneración a Santa Juliana
de Cumae se extendió grandemente, sobre todo en los Países
Bajos. Al principio del siglo decimotercero, sus restos se trasladaron
a Nápoles. La descripción de este traslado, por un escritor
contemporáneo, todavía existe. La fiesta de la santa se
celebra en la Iglesia Latina el 16 de febrero y en la Griega el 21 de
diciembre. Sus Actas describen las luchas que se dice que tenía
con el diablo; se le representa en las imágenes con un diablo alado
a quien lleva atado con una cadena.
MOMBRITIUS, Sanctuarium, II, fol. 41 v.-43 v.; Acta SS.,
FEB., II, 808 sqq.; MIGNE, P.G., CXIV, 1437-52; Bibliotheca hagiogr. lat.,
I, 670 sq.; Bibl. hagiogr. graeca (2nd. ed.), 134; NILLES, Kalendarium
manuale, I (2nd ed., Innsbruck, 1896), 359; MAZOCCHI, In vetus S. Neapolitanae
ecclesiae Kalendarum commentarius, I (Naples, 1744), 556-9; COCKAYNE,
St. Juliana (London, 1872); Vita di S. Giuliana (Novara, 1889); BACKHAUS,
Ueber die Quelle der mittelenglischen Legende der hl. Juliana und ihr
Verhaltnis zu Cynewulfs Juliana (Halle, 1899).
J.P. KIRSCH
Transcrito por Michael T. Barrett
Traducido por Quique Sancho
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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