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Nació alrededor del 386 d.c. y murió en Sicilia; fue el más
instruido entre los líderes del movimiento pelagiano y Obispo de Eclana,
cerca de Benevento. Fue hijo de Memorio, un obispo en Abulia, su carrera eclesiástica
comenzó en la iglesia de su padre, donde fue ordenado lector y después
diácono. Hacia el 417 fue elevado al rango episcopal por Inocencio I,
y puesto a cargo de una sede con diversas denominaciones: Eclana, Eclanum, Eculanum,
Æclanum o Æculanum.
No hay manera de entender cómo Julián —que gozaba de una
envidiable reputación por su formación, celo y santidad—
se alió con el partido pelagiano. Cuando el Papa Zósimo publicó,
en el 418, su Epistola Tractoria, Julián fue uno de los dieciocho obispos
italianos que rechazó suscribir la condenación de Pelagio que
ésta contenía. Como consecuencia de este rechazo fue exilado,
por decreto del Emperador Honorio, quien emitió orden de destierro contra
Pelagio y sus simpatizantes. Expulsado de Italia en el 421, comenzó una
activa campaña literaria a favor de la nueva herejía y, por sus
escritos, pronto se ganó el puesto de líder intelectual del partido
herético. Se le considera el sistematizador de las enseñanzas
de Pelagio y Celestio.
Sus escritos, que fueron francamente pelagianos, se dirigieron ampliamente
contra las doctrinas que defendía San Agustín. Durante varios
años, después de la expulsión de los pelagianos, la historia
del conflicto pelagiano es solamente un recuento de la controversia entre Julián
y Agustín. La mayoría de la obras de Julián están
perdidas, y son conocidas sólo mediante las copiosas citas encontradas
en las obras de su gran adversario. Las principales de sus obras son: la carta
a Rufo, Obispo de Tesalónica; la epístola a el Clero Romano, que
Agustín, a petición del Papa Bonifacio, refutó en su obra
Contra dos cartas de los pelagianos; la réplica a la obra de Agustín,
De Nuptiis et Concupiscentia; y su contestación a la defensa que hizo
Agustín de su propia obra. Expulsado de Italia, encontró refugio
por un tiempo con Teodoro de Mopsuestia, quien a pesar de ser simpatizante suyo,
subsecuentemente suscribió su condenación.
Con motivo de la ascensión de cada pontífice,
Julián procuró volver a abrir la controversia pelagiana, pero
de esto sólo resultaron las adicionales condenaciones de Celestino, Sixto
III y León I. Por un tiempo disfrutó del patrocinio y la amistad
de Nestorio, Patriarca de Constantinopla, y la protección del Emperador
Teodosio II. Pero Mario Mercator, mediante su Conmonitorio sobre Celestio, abrió
los ojos del emperador para apreciar el verdadero carácter del pelagianismo.
Así Julián fue expulsado de Constantinopla. Luego, su trayectoria,
a excepción de sus intentos para conciliarse con los papas, es desconocida.
Julián fue el más instruido entre los pelagianos, y, a pesar de
ser superior a Pelagio y Celestio, su sistema no difirió materialmente
del de ellos.
BARDENEHEWER, Patrology, tr. SHAHAN (St. Louis, 1908); DAVIDS
in Dict. Christ. Biog., s. v. Julianus of Eclana; WORTER, Der Pelagianismus
nach seinem Ursprunge und seiner Lehre (Freiburg im Br., 1866; 2nd ed., 1874);
KLASEN, Die innere Entwicklung des Pelagianismus (Freiburg im Br., 1882); HEFELE,
Conciliengeschichte, II, 104 sq.; BRUCKNER, Julian von Eclanum, sein Leben und
seine Lehre in Texte und Untersuchungen, XV (Leipzig, 1897), iii.
PATRICK J. HEALY
Tránscrito por Joseph E. Connor
Traducción al castellano del artículo original en inglés
efectuada por Luis Francisco Eguiguren Callirgos, Doctor en Filosofía,
Pontificia Università della Santa Croce, Roma, Profesor de la Universidad
de Piura, Perú.
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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