Un término popular utilizado para designar a casi todos los
nativos de Suráfrica, fue impuesto originalmente por los comerciantes
árabes de la costa este y significa "no creyentes"
Los nativos no utilizan el término, sino que se diferencian
por los nombres de sus múltiples tribus. Existe cierta confusión
inclusive en la terminología legal; pero la siguiente es una
lista útil de las razas nativas de África del Sur como
se conocen por ley: kafir, zulu, basuto, bechuana, pondo, fingo, griqua,
damara, koranna, bushman y hottentot. El idioma casi universal de
los nativos de Suráafrica es el bantú, del que el grupo
kafir tiene cuatro subdivisiones, xosa, zulú, tabele y mfengu.
Es probable que muchas de las tribus evangelizadas por los jesuitas
y los domi:(nicos entre los siglos XV y XVIII fueran los ancestros
de los actuales kafires. Cuando los misioneros católicos fueron
expulsados, los conversos nativos no pudieron mantenerse solos y recayeron
en el barbarismo, aunque algunos individuos habían avanzado
hasta altos niveles en la escala de la civilización. A Comienzos
del siglo XIX, el terrible jefe zulú, Chaka, declaró
una agresiva guerra contra las demás tribus y se dice que los
muertos superaron el millón. A partir de entonces, y hasta
1879, se sucedieron varias guerras entre los kafires y los británicos
y holandeses. En la actualidad hay, al sur de los zambesi, unos cinco
millones de nativos, en su mayoría kafires. En la Colonia de
El Cabo, el estado con la mayor población europea, la proporción
entre europeos y no europeos es de 100 a 316. La mayoría de
los kafires tienen derecho a la tierra por posesión tribal
o por tenencia comunal, bajo sus propias leyes y bajo el protectorado
de Gran Bretaña. Algunos son invasores de terrenos privados
o estatales. También hay territorios de misiones y colonias
de trabajo. Unos pocos tienen escrituras sobre sus tierras y algunos
están dispersos, colocados como sirvientes de los blancos.
En la Colonia de El Cabo, hay unos 5.500 electores registrados de
un total de 20.000 electores no europeos. En los demás estados
del Suráfrica, el número de electores nativos es insignificante.
La importancia del trabajo misionero entre los kafires se puede medir
por las siguientes palabras sorprendentes de la Comisión para
los Nativos nombrada por los estados del Suráfrica entre 1903
y 1905:
La comisión considera . . . que ningún sistema de moralidad
simplemente secular que pudiera aplicarse serviría para mejorar
el nivel del ideal del comportamiento de los nativos, ni para contrarrestar
las malas influencias ya mencionadas y, en su concepto, la esperanza
de elevar el nivel de las razas nativas tiene que depender principalmente
en la aceptación de la fe y la moral cristianas.
El sistema tribal constituye, en muchos sentidos, un impedimento
a la acción misionera aunque es, a la vez, una salvaguarda
contra la combinación política. El alcohol es un problema
y la abolición es la política de todas las reservas
nativas. La poligamia va en descenso lento pero evidente. El peligroso
movimiento etíope (la revolución de los cristianos nativos
para liberarse de los misioneros blancos) es un hecho en todas las
misiones protestantes pero no ha encontrado mucho eco entre los centros
de misiones católicos. Las principales misiones católicas
kafir están a cargo de los trapenses, los Oblatos de María
Inmaculada y los jesuitas. No hay estadísticas completas disponibles.
El censo de 1904 indica que, en la Colonia de El Cabo, los católicos
de ascendencia no europea eran menos de 5.000. Los Trapenses tienen
58 sacerdotes, 223 hermanos legos y 328 religiosas que trabajan con
los nativos: 82 escuelas y 42 puestos de misiones. En la actualidad,
unos 12.000 kafires del Suráfrica han recibido formación
en centros misioneros trapenses.
South African Native Affairs Commission, 1903-5
(Cape Town, 1905); Census of Cape Colony (Cape Town, 1905);
THEAL, History of South Africa (Londres, 1897); IDEM, The
Portuguese in South Africa (Cape Town, 1896); TORREND, Comparative
Grammar of the South African Bantu Language (London, 1891); BRYANT,
Kafir Dictionary, preface (Londres, 1905).
SIDNEY R. WELCH
Trascrito por Czeglédi Erzséb
Traducido por Rosario Camacho-Koppel
www.catholicmedia.net