Nació en Coire, en el distrito de Grisons, Suiza, el 30 de
octubre de 1741; murió en Roma, el 5 de noviembre de 1807. era la
pupila de su padre, Johann Joseph, un pintor de talento mediocre,
quien, no obstante, tenía un excelente conocimiento de los principios
fundamentales de su arte, iniciando a Angélica desde temprana edad
en el difícil uso de los colores. Una niña asombrosamente precoz,
fue convocada a Como por el obispo, Monseñor Nevroni, quien le encargó
le hiciera un retrato, al tiempo que todavía no había cumplido trece
años. Francis III de Este, Duque de Modena y Gobernador de Milán,
se declaró como su protector. El Cardenal Roth la invitó a Constance
y le encargó pintar su retrato. Al mismo tiempo, Angélica mostró una
gran aptitud por la música y el canto, y algunos amigos de su padre
le presionaron a que dejara la pintura con urgencia, pero en vano.
Este episodio en su vida que ella representó en una pintura, mostrándose
a si misma, entre la Pintura y la Música, diciéndole adiós a la Música.
No obstante, mientras que cultivaba el último arte con menos fervor
que el otro, todavía era un músico muy inteligente. Italia la volvió
a atraer; luego de unas visitas a Parma y Florencia, exitosamente,
arribó en 1763 a Roma, donde asistió a los cursos de Winckelmann acerca
de perspectiva. En una visita a Venecia, se hizo conocida por algunos
nobles Ingleses, y como resultado de esta reunión fue su decisión
de tomar residencia en Londres (1766). Reynolds, a quien había retratado,
le preparó una recepción más aduladora, y concibió por ella una pasión
a la cual ella nunca podría dar cualquier ánimo. Entre las pinturas
que realizó en Inglaterra podemos mencionar La Madre de la Gracia,
El Sacrificio de Mesalina, el Encuentro de Edgar
y Elfrida, y Cupido y Psique. También grabó muchas
de sus obras. Su vanidad la hizo víctima de una cruel decepción: se
permitió a si misma ser cautivada por los simpáticos modales de un
extraño que se presentó a si mismo como el Conde Frederick de Horn,
y se casó con él (1767). Cuando el impostor fue descubierto, siguió
la separación (1768). El talento de Angélica Kauffmann, sugestivo
de la manera de Reynolds, fue altamente apreciado en Inglaterra. La
Real Academia de Londres, la eligió como uno de sus miembros fundadores.
Gessner y Klopstock cantaron acerca de ella, y el último, en reconocimiento,
recibió una pintura sentimental. El supuesto Conde de Horn murió en
1781, y Angélica fue libre de contraer un segundo matrimonio; casándose
con el pintor Veneciano Antonio Zucchi, decidiendo luego ambos retornar
a Italia. Luego de su residencia en Venecia, durante la cual angélica
pintó a Leonardo da Vinci muriendo en los brazos de Francis
I, visitaron Nápoles y luego fueron a Roma donde se establecieron
permanentemente. Aquí abrió un salón, donde G. de Rossi y Seroux d
Agincourt, el último comprometido con su Histoire de lart
par les monuments, eran frecuentemente vistos. Goethe,
cuando visitó Roma, también fue recibido en su salón, y habla del
mismo en el relato de su travesía. Pintó para el Emperador José II,
que en esa época estaba viajando por Italia, el Retorno de Arminius,
victorioso sobre las legiones de Varus y Æneas celebrando los
Ritos Funerales de Pallas. En los últimos años de su vida, fue
abatida por reveses de fortuna y por la muerte de su esposo (1795).
La pobreza no me asusta, le confió a un amigo íntimo,
2pero la soledad me mata. Languideció por unos doce años. Los
académicos de San Lucas asistieron a sus exequias en la iglesia de
San Andrea delle Frate, donde fue enterrada. Fue principalmente como
retratista que Angélica Kauffmann fue distinguida; su toque ligero
no quiere la gracia, ni tampoco su color en brillantez. En este género,
el retrato de la Duquesa de Brunswick, hermana de Jorge III, es considerada
su obra maestra. Su autorretrato se puede apreciar en el Museo de
Berlín. Sus pinturas históricas son todas inferiores; el sentimentalismo
del periodo en el cual ella vivió contribuyó a su moda, y han declinado
considerablemente en la estimación general, principalmente porque
el dibujo deja mucho que desear.
GHERARDO
DE ROSI, Vita di Angelica Kauffmann pittrice (Florence, 1810);
KONYNENBURG, Kunstverdiensten van Angelica Kauffmann en Raphael
(Amsterdam, 1810); DE WAILLY, Angelica Kauffmann (2 vols.,
Paris, 1838); WESSELY in Kunst und Künstler des Mittelalters und
der Neuzeit (Leipzig, 1876).
GASTON SORTAIS
Transcrito por Czeglédi Erzsébet
Traducido por Alonso Teullet