Humanista, nació en Calabria, en 1425, y murió en Roma en 1497.
Fue hijo ilegítimo de la Casa de Sanseverino en Nápoles, Principado
de Salerno, pero con base en su gran admiración por la antigüedad
de la República Romana, no reconoció nunca sus conexiones. Cuando
era aún muy joven fue a Roma y llegó a ser alumno de Valla. Sus
brillantes capacidades le ganaron admiración y éxito. Deseaba
vivir la vida de los antiguos.
Sus viñedos en Quirinal fueron cultivados de conformidad con los preceptos
de Varro de Columella, y fue compensando como un segundo Cato. En feriados iba
a pescar o a atrapar pájaros, a veces estaba el día simplemente
al aire libre, refrescándose en las riberas del Tiber. Uno de los más
importante conocidos que tuvo fue el Cardenal Orsini, quien había llegado
a Roma en el año 1428 o 1429. Este personaje sugirió que sus obras
de teatro se presentaran en los palacios de los prelados.
Laetus llegó a ser director de las presentaciones. Finalmente, él
y algunos amigos, entre los que se encontraban Platina, el futuro bibliotecario
del Vaticano; Sabellicus quien llegó a ser prefecto de la Biblioteca
de San Marcos de Venecia, fundaron una academia pagana. Sus miembros asumieron
nombres latinos, y celebraron cada año el festival de Palilia, en el
aniversario de la fundación de Roma. También se congregaban a
fin de conmemorar el deceso de alguno de los miembros. Un prelado celebraba
Misa, y Laetus daba la eulogia. Luego seguían recitaciones en latín,
y un banquete cerraba el encuentro. Algunas otras veces tenían representaciones
latinas como en la Atellanae.
Sin embargo, el Papa Paulo II, un papa que no favorecía a los humanistas,
ocupó la Silla de San Pedro. Laetus fue visto como un conspirador contra
la Cristiandad. Venice le entregó a las manos del papa. Fue confinado
en el Castillo de San Angelo, en 1468; tanto él como Platina y otros,
fueron torturados. No obstante, él se defendió y permaneció
en lo que creía, en la inmortalidad del alma, una creencia que estaba
en mucha discusión entre los humanistas.
Con el ascenso de Sixto IV (1471) Laetus fue liberado y se le permitió
a su academia continuar con sus reuniones. Nuestro personaje dio conferencias
en la Universidad de Roma. Se le vio en las madrugadas con luz en mano, descender
hasta el lugar donde daba las conferencias y le esperaría un notable
número de impacientes asistentes. Fue un profesor muy consciente, especialmente
en cuanto a antigüedad romana, aunque su especialidad era reconocida como
latinista. Se había inclinado también al estudio de los griegos
y su cultura.
Llegó a leer los autores más clásicos y en cierto momento
a desdeñar la Biblia y los Padres Fundadores. Hasta el último
año de su vida, deseó ser enterrado en un sarcófago antiguo
en la Vía Appia, pero tuvo una muerte cristiana. Alejandro VI quiso que
sus exequias fueran magníficas. Más de cuarenta obispos atendieron
el funeral. Fue sepultado en San Salvatore, en Lauro.
En el último período de su vida, Pomponius Laetus escribió
antiguos tratados ("De magistratibus, sacerdotiis et legibus Romanorum";
"De romanae urbis antiquitate"; "Compendium historiae romanae
ab interitu Gordiani usque ad Justinum III"). Llegó a producer una
edición comentada sobre la obra completa de Virgilio, bajo el nombre
de Julius Sabinus or Pomponius Sabinus (Roma, 1487-1490).
Laetus tenía entre sus pertenencias preciosos manuscritos, tales como
el “Mediceus”. Además editó la primera edición
de Quintus Curtius (aproximadamente en el año 1470) de Varro, “De
Lengua Latina” (Roma, 1471); de Nonius Marcellus (Roma, aproximadamente
1470). Un poco más tarde publicó las cartas del joven Plinio (Roma,
1490).
También le debemos la preservación de parte del trabajo de Festus.
Su MSS., que estuvo primero en la biblioteca de Fulvio Orsino, y luego en el
Vaticano, muestra lo extenso de su aprendizaje, su consciente trabajo con autores,
su arte en cuanto a redimir a los clásicos antiguos, con las características
paganas del pasado. Había coleccionado en su casa, las esculturas esquilinas,
y sus inscripciones.
Laetus es uno de los mejores representantes del humanismo italiano, unificando
en su carácter, gran nobleza, sinceridad, entusiasmo y aspectos morales
en sus logros y contribuciones.
DE ROSSI, Roma Sotterranea, I (Rome, 1864), I, 7 (bibliography);
DE NOLHAC, La bibliotheque de Fulvio Orsini (Paris, 1887), 198, 213, 373,
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Loeti (Strasburg, 1510), contemporary biography; BURCKHARDT, Die Cultur
der Renaissance in Italien, tr., 279; JORDAN, Topographie der Stadt Rom
im Altertum, I (Berlin, 1878), 79: CHATELAIN, Paleographie des classiques
latins, XI (Paris, 1896), pl. xi (autographe, m. d'Agricola); KEIL, Pliny's
Letters, XIX (Leipzig, 1870); MUELLER, Nonius, II (Leipzig, 1888), 277;
SPENGEL, Varro, De lingua lat. (Berlin, 1885), p. xiv; SANDYS, A History
of Classical Scholarship, II, 92.
PAUL LEJAY
Transcripción de John Fobian
Traducción de Giovanni E. Reyes
En memoria de Sandra Fielding