Nacida en Schiedam, Holanda, el 18 de Abril 1380; falleció un 14 de
Abril, 1433. Su padre, de nombre Pedro, provenía de una familia
noble mientras que su madre Petronila, nacida en Kethel, Holanda, era
una muchacha de origen campesino. Ambos eran pobres. Muy al inicio de
su vida Santa Liduvina sintió la inclinación hacia la Madre
de Dios y oró mucho ante la imagen milagrosa de Nuestra Señora
de Schiedam. Durante el invierno del año 1395, Liduvina fue a patinar
con sus amigos, uno de ellos provocó que cayera al hielo con tal
violencia que se fracturó una costilla del costado derecho. Este
fue el inicio de su martirio. Ninguna habilidad médica fue de provecho
para sanarla. La herida de la caída se le infectó con Gangrena
y se extendió por todo su cuerpo. Por años permaneció
acostada con dolores permanentes que parecían incrementarse constantemente.
Algunos la veían con suspicacia, como si estuviera bajo la influencia
del espíritu maligno. Su pastor, Andries, le trajo una hostia sin
consagrar, sin embargo, la santa la distinguió enseguida. Pero
Dios la recompenso con un regalo maravilloso en la oración y también
con visiones. Numerosos milagros ocurrieron a un costado de su cama. El
célebre predicador y adivino, Wermbold de Roskoop, la visitó
después de haberla contemplado en espíritu. El piadoso Arnold
de Schoonhoven la trató como a una amiga. Hendrik Mande escribió,
para su consuelo, un tratado piadoso en Holandés. Cuando Joannes
Busch se lo trajo, le preguntó que pensaba de las visiones de Hendrik
Mande, y le respondió que venían de Dios. En una visión,
se le mostró un rosal con las palabras, "Cuando éste
florezca, tu sufrimiento terminará." En la primavera de1433,
ella exclamó, "¡Veo el rosal florecido!" Desde
su decimoquinto año hasta el quincuagésimo tercero, sufrió
cada dolor inimaginable; ella tenía un solo dolor de la cabeza
a los pies y notablemente demacrada. En la mañana del Día
de Pascua, 1433, se encontraba en una contemplación profunda y
presenció, en una visión, a Cristo que se acercaba a ella
para administrarle el Sacramento de la Unción de los Enfermos.
Murió con la fragancia de una gran santidad. De inmediato, su tumba
se convirtió en un lugar de peregrinaje, y tan pronto como en 1434
se construyó una capilla sobre ella. Joannes Brugmann y Thomas
à Kempis narraron la historia de su vida, y la veneración
a ella de parte de la gente se incrementó significativamente. En
1615 sus reliquias fueron transportadas a Bruselas, pero en 1871 fueron
regresadas a Schiedam. El 14 de Marzo, 1890, León XIII declaró
la aprobación oficial de la Iglesia sobre la veneración
que había existido durante siglos.
COUDURIER, Vie de la bienheureuse Lidwine (Paris, 1862); RIBADENEIRA,
La vie de s. Lidwine, vierge (Valenciennes, 1615); THOMAS À KEMPIS, Vita
Lidewigis virginis in Opera Omnia, iv (Freiburg, 1905); HUYSMANS, Sainte Lydwine
de Schiedam (Paris, 1901)
P. ALBERS
Dedicado a las Pobres Almas en el Purgatorio
Transcrito por Michael T. Barrett
Traducido por Félix Carrera Franco