Explorador nacido en Rouen en 1643; murió en Texas en
1687.
En su juventud mostró gran inclinación y precocidad
en matemáticas y ciencias; su estilo de vida se perfilaba más
bien como puritano. Se duda si fue educado o no en el conocimiento de la Compañía
de Jesús, pero no se hizo religioso.
Se descartaba la carrera como hombre de iglesia, sin embargo,
llegó a Canadá luego de recibir una herencia feudal, un terreno
en La Chine, de San Lawrence por parte de los Sulpicianos, quienes estaban en
Montreal. Esto se recibió quizá debido a la influencia de un hermano
mayor que tenía y que era miembro de la orden en ese lugar. Con todo,
La Salle llegó como aventurero y comerciante a Canadá en 1666.
Durante tres años no tuvo mayor actividad, quedándose únicamente
con su pequeña propiedad, adiestrándose en el dialecto de los
indígenas y meditando.
En 1669 fue con varios sulpicianos, quienes habían señalado
que había que realizar un gran trabajo misionero entre las tribus del
noroeste. El abandonó la expedición. La Salle hizo varios viajes
posteriores, se considera que fue el primero en llegar al Niágara, explorando
el valle del Allegheny que desemboca en el Ohio; al parecer no llegó
hasta al Mississippi. Joliet indica que la residencia de La Salle en Canadá
fue finalmente establecida.
Joliet indica que los viajes de nuestro personaje le habrían
llevado hasta el Golfo de México; y que allí muy bien pudo haber
ocurrido un renacimiento de los viejos sueños que se tenían en
Rouen en cuanto al comercio de pieles y a construir un imperio en la Nueva Francia.
De conformidad con la doctrina francesa, el descubrimiento
del río permitía su control tributario y militar. Se sugirió
a La Salle y al Gobernador Frontenac, un “plan militar de ocupación
de todo el valle del Mississippi, el que incluiría posiciones militares
para controlar tanto la comunicación como las tribus indias”. Se
pensaba que se debía imponer una barrera a las colonias inglesas. El
tema monetario que necesitaba La Salle para esos planes le trajo problemas y
debió enfrentar fuertes oposiciones. Al final ese sería en parte
al menos, la causa de sus fracasos.
A un viaje a Francia en el otoño de 1674, le siguió
la construcción del Fuerte Frontenac, para la protección del comercio
en las cercanías del Lago Ontario. El Rey le dio dinero como compensación
a su esfuerzo y decidió que a su propio costo, debía construir
un fuerte, dándole poder a La Salle.
A su regreso, La Salle construyó el fuerte, y lanzó
al Niagara el Griffin, un navío de cinco toneladas conteniendo buen aprovisionamiento
de armas, en el cual Hennepin, un franciscano, y el napolitano Henri de Tonty,
zarparon en el otoño de 1678, pasaron por el Lago Erie y Huron, y alcanzaron
el extremo sur del Lago Michigan.
De allí la nave volvió y trató de establecer
el negocio de pieles para satisfacer a los acreedores de La Salle, y nunca más
se volvió a saber del navío. La expedición fue a Illinois
donde se construyó el fuerte Crevecoeur. Luego de esperar durante todo
el invierno, el regreso del Griffin, La Salle dejó el fuerte a cargo
de Tonty y resolvió regresar a pié, acompañado de cuatro
franceses y de un guía indio.
Los sufrimientos de la caminata fueron soportados con increíble
fortaleza. Estaban regresando con provisiones, cuando les llegó la noticia
de que se habían amotinado en el fuerte Crevecoeur y que Tonty había
huido sin que se supiera su paradero; además, cruzando el Lago Ontario
estaban parte de los alzados que esperaban matar a La Salle. El explorador francés
hizo regresar las embarcaciones, capturó a los rebeldes que venían
en bote, y fue al rescate de Tonty. Encontró a este último en
Mackinaw.
Por un breve período, el destino de La Salle parecía
más propicio en 1682, cuando el 9 de abril, estableció el símbolo
de la Flor de Lis en las riberas del Mississippi, señalando que esa tierra
era propiedad francesa. Pero cinco años más tarde, en un intento
por establecer una colonia permanente francesa en la desembocadura del gran
río, fue asesinado por hombres que se habían amotinado.
Los esquemas de construcción de un imperio, fueron muy
grandes para la generación de La Salle, aunque tales intentos estaban
de acuerdo a la guía que tenía Francia, en cuanto a construir
un imperio en el Nuevo Mundo, planes del Siglo XVIII; algo que se vio imposibilitado
por las guerras contra los ingleses y los indios.
JARVIS KEILEY
Transcripción de Joseph P. Thomas
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes
En Memoria de la Sra. Victor Revetto