(Matteo di Giovanni di Bartolo) Pintor, nacido en Borgo,
San Pepolcro, aproximadamente en 1435; murió en 1495. Su nombre se
haya asociado al hecho de haber trabajado fundamentalmente en la ciudad
de Siena. En el Siglo XIV, los maestros de la escuela sienense rivalizaron
con los pintores florentinos. En el Siglo XV, la escuela de Siena quedó
un tanto rezagada ante los avances de los florentinos.
En los tiempos actuales, la pintura de la escuela sienense aún
conserva su encanto en medio de sus cualidades tradicionales, la sinceridad
del sentimiento, la refinada gracia de las figuras, la atención
a los detalles de vestimentas y los fondos arquitectónicos, así
como la fascinante franqueza en la ejecución de las obras.
En todas estas cualidades, Mateo tiene brinda sus aportes. Sin embargo
aparece como más distinguido por sus figuras femeninas, la gracia
en la presencia de los ángeles y la armonía de los esquemas
de color, que son a la vez muestran riqueza y brillantez. Por estas razones
los críticos le consideran el mejor pintor sienense del Siglo XV.
El trabajo más temprano que se conocer de Mateo data de 1470,
es una Virgen entronada, con ángeles. La obra se encuentra ahora
en la Academia de Siena. En 1487 ejecutó para el altar mayor de
Santa María de Servi del Borgo, la iglesia de su aldea nativa,
una “Asunción”, en la cual los Apóstoles y otros
santos se muestran expectantes. Mateo pintó la historia de la Santísima
Virgen.
De conformidad con G. Milanesi (en su edición de Vasari II, Florencia,
1878, p. 493, nota 3) la principal porción de esta pintura, aún
puede verse en la iglesia, mientras que las porciones laterales han sido
trasladadas a la sacristía. Algunas de sus otras Madonas merecen
mención particular: una en el Palacio Tolomeo en Siena, la Virgen
con el Niño Jesús, pintada en 1484 para la ciudad de Siena,
la que se encuentra en una pilastra del salón principal el que
fue decorado por Spinello Aretino. En el domo de Pienza, una Virgen con
el Niño entronizados entre San Mateo y Santa Catalina, San Bartolomé
y San Lucas.
En la luneta, Mateo pinto la flagelación, y en la predela, tres
medallones –“Ecce Homo”, la Virgen, y un Evangelista.
La inscripción indica: "Opus Mathei Johannis de Senis".
Como elementos decorativos en el pavimento de la Catedral de Siena, diseñó
tres sujetos: la “Sibila de los Samos”, la “Entrega
de Bethania”, y la “Masacre de los Inocentes”.
En 1477 pintó su “Madonna de la Nieve” en la iglesia
bajo la invocación del Siena. Al comparar esta obra con la Servite
Madonna de 1470, se ve que la primera de las mencionadas sobrepasa al
trabajo realizado con anterioridad en la belleza de los tipos, simetría
de proporciones, así como en colores y tonalidades. La Santa Bárbara,
una composición hecha para la Iglesia de Santo Domingo en Siena,
es también un trabajo sobresaliente: dos ángeles hacen descender
una corona sobre la cabeza del santo, mientras que otros acompañados
por Santa María Magdalena y Santa Catalina de Alejandría,
tocan instrumentos y rodean la escena principal. Cuando Mateo trata sujetos
en movimiento, pierde bastante de su poder artístico.
Las escenas incidentales están combinadas de una manera confusa,
la expresión de sentimiento es forzada y aparece como degenerar;
el resultado final aparece con rasgos de caricatura.
GASTON SORTAIS
Transcrito por Joseph P. Thomas
E n Memoria de Mrs. Joe G. Nolan