Poeta italiano nacido en Roma en 1698 y fallecido en Viena en 1782. De humilde
origen, su padre un ex soldado papal que luego trabajo como carnicero, Metastasio
fue puesto a trabajar con un orfebre para aprender su oficio. Casualmente él
llama la atención de Vincenzo Gravina, un jurisconsulto y literato que
se hizo de su cargo. Helenizando su nombre de Trapassi con el sinónimo
de Metastasio, le dio una sólida educación. Luego de la muerte
de Gravina en 1718, este le deja una gran suma de dinero que pronto disipa.
Entonces se obliga a aprender de un abogado en Nápoles, el cual encuentra
que su aprendiz es más apto escribiendo versos que estudiando códigos
legales. La composición drama musical “Orti Esperidi”, según
un pedido por el Virrey de Nápoles, marca el principio de la verdadera
carrera de Metastasio, y anuncia su éxito. La Romanina (Mariana Benti-Bulgarelli),
una famosa actriz, fue su protagonista. Ella se apego al joven poeta, quien
le encarga una nueva obra, "Didone abbandonata" y le hace aprender
música por un notable maestro, y lo lleva a Roma y a Venecia en sus giras
profesionales.
En el 1730, en Viena, el melodramaturgo italiano Apostolo Zeno, que estaba
por entregar su puesto de poeta imperial, recomienda a Metastasio como su sucesor.
Con esta recomendación y la ayuda de la Condesa de Althann, que fue su
patrona mientras vivió, obtuvo el nombramiento. Posteriormente, y particularmente
en la década de 1730 al 1740, Metastasio se desenvuelve en la composición
de muchos melodramas (sobre setenta), oratorios, cantatas, cancionetas, etc.
Entre sus melodramas mas notables, que anuncian la opera venidera, se encuentran:
"Endimione", "Orti Esperidi", "Galatea", "Angelica",
"Didone", "Siroe", "Catone", "Artaserse",
"Adriano", "Demetrio", "Issipile", "Demofoonte",
"Clemenza di Tito", "Semiramide", "Olimpiade",
"Temistocle" y el "Attilio Regolo". A la ultima se le considera
su obra maestra. Todas las obras de Metastasio tomaron de la gracia popular,
primordialmente porque el evitó obsesivamente todos los eventos de infelicidad
y avivando sus eficaces diálogos con sencillos aforismos, los combina
con arias y arietas que apelaban a muchos. Sus cartas son importantes para el
estudio de su desarrollo artístico.
La mejor edición de sus obras es la de Paris, 1780-1782. Adiciones se
encuentran en “Opere Postume”, Viena, 1795. (Ver también
sus ediciones de Florencia, 1820 y 1826). Sus cartas fueron editadas por Carducci
(Bolonia, 1883) y por Antona Traversi (Roma, 1886).
J.M.D. FORD
Transcrito por Gerald Rossi
Traducido por Anónimo de Borinquen