(MICHOACANENSIS)
Ubicada en México, la Diócesis de Michoacán fue establecida
in 1536 por el Papa Pablo III por petición del Emperador Carlos V, sus
límites actuales coinciden con los del antiguo reinado de Michoacán.
En 1863 se convirtió en arquidiócesis, con León, Querétaro,
y Zamora como sufragáneas, reduciéndose con esto considerablemente
sus fronteras. Cuenta con una población alrededor de un millón
de habitantes, y las principales ciudades son Morelia, Zitácuaro, Maravatío,
Pátzcuaro, Puruándiro, y Piedad en el Estado de Michoacán,
y Acámbaro, Salvatierra, Celaya, Salamanca, y Pénjamo en el Estado
de Guanajuato. El primer arzobispo de la recién formada arquidiócesis
fue el eminente español Don Vasco de Quiroga (1538-65), uno de los más
importantes misionarios el cual enfoco su energía a trabajar con los
nativos mexicanos. Entre muchos otros obispos del periodo español, se
destacan por su sabiduría y virtud: Ramírez del Prado, quien a
sido comparado con San Carlos Borromeo; Sánchez de Tagle, fundador el
seminario tridentino de la diócesis en 1770; y Fray Antonio de San Miguel,
comúnmente referido como “padre del pueblo” y constructor
del gran acueducto de Morelia. De los obispos que gobernaron la Diócesis
de Michoacán solo dos eran nativos de México, Portugal y Munguía.
El último fue nombrado arzobispo en 1863. Portugal fue el primer religioso
de origen americano en ser nombrado cardenal por el papa, aunque murió
antes de recibir la Birreta Roja de Cardenal. Munguía fue autor de excelentes
libros de ley y filosofía, y vivió bajo su lema: "Pierde
peso, pero mantén tus principios". D. Ignacio Arciga y D. Atenogenes
Silva sucedieron al arzobispo Munguía y, en la época de paz que
ha vivido la republica desde entonces, han alcanzado notables resultados.
La Biblioteca del Seminario de Morelia cuenta con 76,000 volúmenes;
teniendo también un laboratorio físico y valiosos aparatos astronómicos.
En cada una de las 64 parroquias y de las 18 capillas de la arquidiócesis
hay al menos una escuela para niños así como una para niñas.
Las escuelas son muy numerosas en Morelia, la asistencia es de más de
tres mil infantes, contando niños y niñas. Celaya, Salvatierra,
y Piedad tienen cuatro escuelas parroquiales cada una, y de las demás
parroquias la mayoría tiene dos. Muchas instituciones caritativas son
admirablemente mantenidas por el clérigo. En tiempos de escasez, cuando
el precio del maíz aumenta considerablemente, las autoridades diocesanas
siguen el ejemplo del magnánimo Obispo San Miguel, quien, en 1785, con
el consentimiento del canónigo de la catedral, utilizo 280,000 pesos
para aliviar a la gente — una enorme cantidad para esos días. Durante
los dos últimos episcopados la superación de la Arquidiócesis
ha sido notable, el número de sacerdotes ha aumentado a 348. Se tienen
importantes figuras como Hidalgo, Morelos, Iturbide, héroes de la guerra
de Independencia, el sabio Munguía, el poeta Navarrete, y el filósofo
Abarca los cuales nacieron dentro de los límites de la Archidiócesis
de Michoacán. Morelia, la capital, tiene maravillosas construcciones,
entre las que debe ser mencionada la Hermosa catedral, el palacio de gobierno,
el seminario, la escuela de arte (antiguamente colegio Jesuita), y el colegio
de las Teresianas. En la misma ciudad se tienen sedes de importantes instituciones
como Los Hermanos Cristianos, Los Salesianos, y los Siervos de María.
Las clases de varias escuelas son enseñadas principalmente por profesores
franceses e italianos y monjas españolas.
ROMERO, Historia del Obispado de Michoacán; LEÓN,
Fray Antonio de San Miguel; Diccionario de Geografía y Estadística;
MORENO, Vasco de Quiroga; Míxico á travÈs de Los siglos;
Archivos de la Secretaria Arzobispal.
FRANCISCO ELGUERO.
Transcrito por Douglas J. Potter
Dedicado al Inmaculado Corazón de la Bendita Virgen Maria
Traducido por Yonatan Castillo Flores