Fraile menor y mártir, nació en Gorkum, Holanda, el 29 de agosto de 1534;
murió en Briel, Holanda, el 9 de julio de 1572. Fue descendiente de una antigua y noble familia. Sus Padres, John Pieck y Henriea Clavia, estaban
fuertemente relacionados con la fe Católica. En muchas ocasiones, el padre mostró su firme compromiso de fe ante
las innovaciones del calvinismo.
Nicolás fue enviado al colegio en Bois-le-Duc (Hertogenbosch) y pronto
pudo completar sus estudios clásicos, recibiendo los hábitos de Fraile
Menor en el convento del poblado. Luego
de su profesión de fe, fue enviado al convento en Louvain a fin de continuar
con sus estudios en la famosa universidad de ese lugar.
Nicolás fue ordenado sacerdote en 1558 y de allí en adelante
se dedicó al ministerio apostólico.
Evangelizó en las principales ciudades de Holanda y Bélgica, combatiendo
la herejía en todos los lugares, fortaleciendo a los católicos en su
fe, y distinguiéndose por poseer una singular humildad, modestia, caridad
y compromiso por el honor de Dios y la salvación de las almas.
Siempre tuvo una disposición abierta y genial, inspirando por
ello afecto y respeto. Sus superiores, apreciando sus cualidades,
el nombraron guardián del convento de Gorkum, su ciudad nativa.
Cuando este lugar fue amenazado por los calvinistas, Nicolás hizo llegar
varios discursos a sus conciudadanos, advirtiéndoles acerca de los errores
del calvinismo. En particular probó incuestionables argumentos
sobre el dogma de la Real Presencia, demostrando ser una maravillosa
extensión de la Encarnación, y no dejando nada que no se hubiese hecho
con tal de hacer retornar a la fe a sus hermanos.
Cuando la ciudadela de Gorkum fue tomada por Watergeuzen, los herejes detuvieron
a los sacerdotes y religiosos, y los confinaron en recintos obscuros
(véase GORKUM, LOS MARTIRES DE). Durante
la primera noche, los calvinistas especialmente mostraron su furia contra
Nicolás. Llegaron a atarlo del cuello y luego de suspenderlo
lo dejaron caer al suelo.
Esta tortura se prolongó hasta que las cuerdas resistieron, y el mártir,
apareciendo como sin vida, cayó al suelo.
Entonces aplicaron como una antorcha, y mediante ella, fuego
a sus orejas, frente y barbilla. Le forzaron a abrir su boca, quemando su lengua
y paladar. Trataban de determinar
si aún estaba con vida para proseguir torturándole. Mientras tanto, los dos hermanos de Nicolás
estaban muy ocupados tratando de lograr que se liberaran a los cautivos.
Tal liberación fue prometida a ellos a condición de que los prisioneros
renunciaran a la autoridad del Papa, y como nada hizo cambiar de opinión
a Nicolás y sus compañeros cautivos, fueron llevados a Briel, donde
ganaron la corona del martirio. Nicolás y compañeros fueron beatificados por
Clemente X, el 24 de noviembre de 1675, y canonizados por Pio IX, el
29 de Junio de 1867.
CLARY, Lives of the Saints and Blessed of the Three Orders of Saint Francis,
II (Taunton, 1886), 457-65; SEDULIUS, Historia Seraphica (Antwerp, 1613),
671 sq.; SCHOUTENS, Martyrologium Minoritico-Belgicum (Antwerp, 1901),
114-115; ESTIUS, Historiae Martyrum Gorcomiensium in Acta SS., II, July
(ed. 1867), 804-808; WADDING, Annales Minorum, XX, 381-418.
FERDINAND HECKMANN
Transcripción de Thomas M. Barrett
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes
Dedicado a San Nicolás Pieck