Un arquitecto, nacido alrededor de 1512; fallecido en 1570. Su estilo, clásico
y del más severo tipo Italiano, desarrolló posteriormente características
que mostraba la más grande independencia personal. Él tuvo también
importancia como autor sobre materias en su temática particular, y es
nuestra principal fuente de información sobre sus propias obras y los
acontecimientos de su vida, aunque sus escritos no están desprovistos
de exageraciones.
Siendo aún joven fue a Roma, probablemente habría permanecido
allí al servicio de Pablo III, si el Cardenal du Bellay y otros no le
hubieran urgido a ir a Francia. Poco después de su retorno a su nativa
ciudad de Lión (1536) dio evidencia de su originalidad como artista en
la invención de la bóveda trompe, tan popular entre los franceses,
i.e. arcos con dobles curvas soportando peso impuesto sobre ellas desde al lado
y en artística piedra tallada, lo que les da su encanto. Fue obligado
a dejar el portal de San Nizier en Lión incompleto para construir el
castillo de San Maur-les-Fossés en París para Bellay, al que más
tarde tuvo que agrandar. De acuerdo con sus propias afirmaciones, introdujo
en él importantes innovaciones, e.g. en la construcción de columnas.
En 1538 previno la ocupación de Brest por los Ingleses. Francisco I
le encomendó entonces hacer una inspección semestral de las fortificaciones
sobre la costa de Bretaña, y revisar y mantener las naves allí
estacionadas, y lo designó comandante de fortificaciones. En 1547 Orme
comenzó a trabajar en la tumba del rey. Bajo Enrique II fue ascendido
hasta que finalmente se convirtió en supervisor de todos los edificios
reales. En esta función dirigió en trabajo sobre el castillo de
Fontainebleau, San Germain-en-Laye, Madrid etc., y tuvo, al mismo tiempo, que
investigar el tipo de servicio que le había sido prestado a Francisco
I en conexión con estos emprendimientos.
Durante sus cincuentas construyó los castillos de Anet y Meudon. El
primero, en el que se le permitió completa libertad, es de especial importancia
para el estudio de su estilo; la disposición de las columnas muestra
el puro estilo clásico. Una desafortunada disposición de la cañería
del agua en la segunda construcción, le atrajo las burlas de sus celosos
rivales. Aunque era un laico, el rey y la reina le garantizaron varias abadías,
cuyas rentas lo hicieron un hombre rico. Experimentó por un tiempo la
pérdida del favor de la corte, fue suplantado por Primaticcio como supervisor
de las construcciones reales. En 1564 fue comisionado por el regente para construir
las Tullerias. De acuerdo con su plan, del cual él mismo brinda una detallada
descripción y apreciación, el conjunto sería en forma de
rectángulo, con cuatro pabellones en las esquinas, enmarcando un gran
jardín central y cuatro jardines más pequeños, presentando
una entrada en cada uno de los dos lados más largos del rectángulo.
Sólo la fachada del jardín fue completada. El pabellón
central con la cúpula es especialmente bello. En él, el maestro
se tomó libertades las que, a pesar de su admiración por lo clásico,
lo proclamó como teórico. Escribió que nunca había
encontrado columnas u ornamentaciones exhibiendo proporciones o aún similares
arreglos de columnas, y que las limitaciones del arquitecto provienen menos
de las medidas prescriptas que de las estipulaciones hechas con relación
al edificio. Da cuenta de las ”columnas Francesas” en las Tullerías,
entre otras cosas, con sus capiteles Jónicos, pero consistentes de muchos
tambores acanalados, separados por bandas ornamentales. Sobre todo, las obras
de Orme no están desprovistas de curiosos intentos de originalidad. En
los últimos años deseó elaborar sus composiciones de acuerdo
con las “Bíblicas leyes de los números sagrados”.
Como autor, Orme hubiera ocupado su lugar al lado de Vitruvio y Alberti si
hubiera completado su trabajo sobre “Arquitectura”. En dos de los
nueve libros del primer volumen trata de modo magistral sobre el tallado de
la piedra y la construcción de la bóveda. Una nueva edición
de su obra fue emitida por C. Nizet en 1894. Otro trabajo es el titulado “Nouvelles
inventions pour bien bâtir et à petits frais", como él
describe en el mismo su aparato para la construcción de techos de gran
luz mediante el atornillado de tablones juntos (en lugar de utilizar pesadas
vigas individuales). El mismo fue republicado en Ruan en 1648 con su “Arquitectura”.
De interés propio, y también como ilustrativo de su actividad,
es un memorando en el que se defiende de los ataques de sus adversarios. Este
fue incorporado por Berty en el "Grands architectes français de
la Renaissance" (Paris, 1860).
PALUSTRE, La Ranaissance en France (Paris, 1879); VON GEYMÜLLER,
Die Baukunst der Renaissance in Frankreich (Stuttgart, 1896 y 1901); DESTAILLEUR,
Notices sur quelques artistes français (Paris, 1863).
G. GIETMANN.
Transcripto por Douglas J. Potter
Dedicado al Inmaculado Corazón de la Bendita Virgen María
Traducido por Luis Alberto Alvarez Bianchi