Rey alemán y Emperador del Sacro
Imperio Romano Germánico, nació en el año 980; murió en Paterno el 24
de enero del 1002. A la edad de tres años fue elegido rey en Verona,
en tiempos muy agitados.Enrique el Peleador, depuesto Duque de Baviera,
demandó ser su protector. Este personaje noble deseaba la corona imperial.
Para lograr su objetivo hizo una alianza con Lotario de Francia. Williger,
Arzobispo de Mainz, jefe del partido de Otto, mejoró la situación. Indujo
a Enrique a liberar al rey prisionero y por esto su Ducado de Baviera
fue restablecido. La madre de Otto, Teofanía, asumió entonces la regencia.
Ella abandonó la política imperialista de su marido y se dedicó a fomentar
una alianza entre la Iglesia y el Estado. Su política tuvo un amplio
carácter nacional.
A la muerte de su esposo, esta
princesa se llamó a sí misma Emperador en Italia, sin embargo, por razones
políticas, en 989 fue obligada a reconocer a Crecencio como Patricio
por su presencia personal en Roma. En Francia, Luis V había muerto sin
herederos, y Hugo Capeto fue elegido rey, por intervención del Episcopado
francés. Teofanía no fue capaz de evitar que Francia se libere rápidamente,
por sí misma, de la influencia alemana. La regente intentó velar por
los asuntos del Imperio en el Este. Uno de los grandes logros de esta
emperatriz fue su éxito para mantener supremacía feudal sobre Bohemia.Después de su muerte, Adelaida, menos capaz, asumió la regencia. A diferencia
de su predecesora ella no tenía una naturaleza apta para el mando; los
Eslavos se sublevaron en la frontera oriental y, con dificultad, los
Normandos fueron mantenidos bajo control. Ella murió en el 999. La influencia
de estas dos mujeres en la educación del joven rey (quien asumió el
gobierno en el 994) no fue poca. No obstante, dos hombres ejercieron
una influencia aún mayor sobre él: Juan Nonentula, un protegido de Teofanía
y Bernward de Hildesheim. El austero Bernward despertó en nuevo rey
las inclinaciones de entusiasmo fantástico que tiñeron sus sueños de
imperio.
Con el apoyo de los príncipes
espirituales del Imperio, Otto marchó hacia Italia. Ahí se comportó
como si la Santa Sede fuera un obispado metropolitano sometido al Imperio.
Presidió sínodos, se atrevió a revocar decisiones papales y a seleccionar
quién sería Papa o no. Como Carlomagno, estuvo convencido del carácter
espiritual de su dignidad imperial y de esto dedujo la necesidad de
colocar el imperio sobre el papado. Elevó a un alemán, Bruno, al Sillón
de Pedro, con el nombre de Gregorio V. El nuevo papa coronó emperador
a Otto el 21 de mayo del año 996, pero no fue contra las antiguas atribuciones
de la Curia, sino que, más bien, reforzó los deberes y derechos de los
papas.Otto volvió a Alemania en 996. Esta fue la mayor consecuencia de que,
el trono papal, estuviera ocupado por Bruno, un hombre decididamente
partidario de las ideas para una reforma que llevara a la purificación
y espiritualización dentro de la Iglesia, con una consecuente exaltación
del papado. En armonía con los partidarios de esta reforma estaba el
movimiento ascético dentro de la Iglesia, cuyo principal exponente,
llamado Nilo, era oriundo de Italia meridional. Entre sus discípulos
estaba el bohemio, Adalberto, segundo Obispo de Praga, quien se encontraba
entonces en Roma, entregado enteramente a una fascinación de ascetismo
y misticismo. En el 996 Otto se reunió con este destacado personaje
y logró que volviera a su sede episcopal. Como tuvo escrúpulos para
volver a Bohemia, fue como misionero a Prusia, donde murió en el año
999. El emperador resultó afectado por la grotesca piedad de este hombre,
y se despertaron también en él inclinaciones al ascetismo. Además otra
persona tuvo gran influencia en Otto: el culto francés, Gerberto, quien
fue a la corte imperial en el 997.En Roma, mientras tanto, Crescencio había constituido un antipapa llamado
Juan XVI y forzó a Gregorio V a irse. En el 998 Otto fue a Roma, donde
hizo un severo juicio a los que se habían rebelado contra sus designios.
Gregorio murió en el 999, y el emperador elevó a su amigo Gerberto al
papado con el nombre de Silvestre II. Él también, siguió el antiguo
camino de la Curia, y abogó por la supremacía del Papa sobre toda la
cristiandad. ¿Cómo afectó esta enérgica y consistente política de la
Curia a los sueños juveniles del emperador sobre una fusión del estado
ideal con la iglesia ideal, formando una Augusta Teocracia? La interferencia
con los asuntos italianos llevaba ahora a reaccionar con violencia hacia
Alemania. Entonces, el año 1000 Otto hizo una peregrinación a la tumba
de su amigo Adalberto de Gnesen, donde erigió un arzobispado destinado
a promover la emancipación de los eslavos del este. Practicó mortificaciones
junto a la tumba de un asceta y se estremeció con las más altas concepciones
respecto a su dignidad imperial, luego hizo abrir la tumba de Carlomagno
en Aix. Poco tiempo después, sus sueños de imperio se extinguieron.
Por doquier había agitación en Italia. Otto, estacionado en Roma, encontrándose
con el Papa fue obligado a abandonar la ciudad. En Alemania los príncipes
se unieron en oposición nacional contra el nuevo imperialismo de este
caprichoso soberano. Pocos lo apoyaron en su plan de reconquistar la
ciudad eterna. Sólo recurriendo a las armas pudo ser llevado su cuerpo
a Aix, en cuya catedral recientemente ha sido descubierta su tumba.
WILMANS,
Jahrbücher des Deutschen Reiches unter Ottos III (Berlin, 1840); BENTZINGER,
Das Leben der Kaiserin Adelheid, Gemahlin Ottos I., während der Regierung
Ottos III (Breslau Dissertation, 1883); OTTO, Papst Gregor V (Münster
Dissertation, 1881); LUX, Papst Silvester II Einfluss auf die Politik
Kaiser Ottos III (Breslau, 1898); VOIGT, Adalbert von Prag (Berlin,
1898); SCHULTTESS, Papst Silvester II als Lehrer und Staatsmann (Hamburg,
1891); ZHARSKI, Die Slavenkriege zur Zeit Ottos III und die Pilgerfahrt
nach Gnesen (Lemberg, 1882).
F. KAMPERS
Transcito poGerald Rossi
Traducido por Luis Eguiguren, Profesor de la Universidad de Piura, Perú.