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Martirizado
en 309. La biografía de Pánfilo por Eusebio está perdida,
pero de su “Mártires de Palestina” sabemos que Pánfilo
pertenecía a una noble familia de Beirut (en Fenicia), donde recibió
una buena educación, y que abandonó su tierra natal vendiendo
todas sus propiedades y dando las ganancias a los pobres. Se adhirió
a los “hombres perfectos”. Por Focio (cod. 118), quien tomó
su información de la “Apología de Orígenes”
de Pánfilo, nos enteramos que fue a Alejandría donde su maestro
fue Pierius, entonces director de la famosa Escuela Catequística.
Eventualmente se estableció en Cesarea donde fue ordenado sacerdote,
coleccionó su famosa biblioteca, y estableció una escuela
para el estudio teológico (Eusebio, “Hist. eccl.”, VII,
xxxii, 25). Se dedicó principalmente a producir copias fieles de
las Sagradas Escrituras. Testimonios de su celo y cuidado en este trabajo
se encuentran en los colofones de MSS Bíblicos (para ejemplos ver
EUSEBIO DE CESAREA). San Jerónimo (De Vir. III, lxxv) dice que Pánfilo
“transcribió la mayor parte de las obras de Orígenes
con su propia mano”, y que “éstas todavía se preservan
en la biblioteca de Cesarea”. Él mismo era poseedor de “veinticinco
volúmenes de comentarios de Orígenes”, copiados por
Pánfilo, que consideraba como una reliquia muy preciosa del mártir.
Eusebio (Hist. eccl., VI, xxxii) habla del catálogo de la biblioteca
contenido en su biografía de Pánfilo. Un pasaje de la biografía
perdida, citado por San Jerónimo (Adv. Rufin., I, ix), describe cómo
Pánfilo proveía a los estudiantes pobres con lo necesario
para vivir, y, no solamente les prestaba, sino que les daba copias de las
Escrituras, de las cuales él guardaba una gran provisión.
Así mismo otorgaba copias a mujeres devotas para estudiar. El gran
tesoro de la biblioteca en Cesarea era copia exacta del Hexapla de Orígenes,
probablemente la única copia completa jamás hecha. Esta fue
consultada por San Jerónimo (“In Psalmos comm.”, ed.
Morin, pp. 5, 21; “In Epist. Ad Tit.”). La biblioteca existía
con seguridad en el siglo sexto, pero probablemente no sobrevivió
mucho tiempo la captura de Cesarea por los Sarracenos en 638 (Swete, “Introd.
to O.T. in Greek”, 74-5).
La persecución de Diocleciano comenzó en el 303. En 306 un hombre
joven de nombre Afiano –discípulo de Pánfilo “mientras
nadie se daba cuenta; él lo ocultaba de nosotros que estábamos
incluso en la misma casa” (Eusebio, “Mártyrs of Palestine”)-
interrumpió al gobernador en el acto de ofrecer sacrificio, y pagó
su osadía con un terrible martirio. Su hermano Edesio, también
discípulo de Pánfilo, sufrió martirio más o menos
al mismo tiempo en Alejandría bajo circunstancias semejantes (ibid.).
El turno de Pánfilo llegó en Noviembre de 307. Fue llevado ante
el gobernador y, rehusándose a sacrificar, fue cruelmente torturado,
y luego enviado a prisión. En prisión continuó copiando
y corrigiendo MSS. (ver EUSEBIO DE CESAREA). También compuso, en colaboración
con Eusebio, una “Apología de Orígenes” en cinco libros
(Eusebio después añadió un sexto). Pánfilo y otros
miembros de su familia, hombres “en pleno vigor de mente y cuerpo”,
fueron sin tortura adicional sentenciados a ser decapitados en Febrero de 309.
Mientras se estaba dando la sentencia un joven llamado Porfirio –“el
esclavo de Pánfilo”, “el discípulo amado de Pánfilo”,
quien “había sido instruido en literatura y escritura” –reclamó
los cuerpos de los confesores para sepultarlos. Fue cruelmente torturado y ejecutado,
siendo llevadas a Pánfilo las noticias de su martirio antes de su propia
ejecución.
De la “Apología de Orígenes” solo existe el primer
libro, y eso en una versión en Latín hecha por Rufino. Comienza
con la descripción de la exagerada saña de la opinión contra
Orígenes. Él fue un hombre de profunda humildad, de gran autoridad
en la Iglesia de su tiempo, y honrado con el sacerdocio. Por encima de todas
las cosas estaba preocupado por guardar la regla de fe que había descendido
de los Apóstoles. La firmeza de su doctrina concerniente a la Trinidad
y la Encarnación es luego reivindicada por copiosos extractos de sus
escritos. Luego nueve cargos contra su enseñanza son confrontados con
pasajes de sus obras. San Jerónimo afirmaba en su “De Viris illustribus”
que había dos apologías – una de Pánfilo y otra de
Eusebio. Él descubrió su error cuando, en la cima de la controversia
Origenística, apareció la traducción de Rufino, y precipitó
la conclusión de que Eusebio era el único autor. Acusó
a Rufino, entre otras cosas, por endilgar bajo el nombre del mártir lo
que realmente era obra del heterodoxo Eusebio, y por suprimir pasajes heterodoxos.
En cuanto a la primera acusación hay suficiente evidencia de que la “Apología”
fue el trabajo conjunto de Pánfilo y Eusebio. Contra la segunda puede
establecerse el testimonio negativo de Focio quien había leído
el original; “Focio, quien era excesivamente severo hacia la más
leve apariencia de Arrianismo, no observó tal empañamiento en
la Apología de Orígenes la cual había leído en Griego”
(Ceillier). Los Cánones del presunto Concilio de Los Apóstoles
en Antioquía fueron atribuidos por su compilador (final del siglo cuarto)
a Pánfilo (Harnack, “Spread of Christianity”, I, 86-101).
La atribución a Pánfilo, por Gemmadius, de un tratado “Contra
mathematicos” fue un error garrafal debido a un malentendido del prefacio
de Rufino a la “Apología”. Entre los escritos asociados con
Euthalius, un Resumen de los Hechos de los Apóstoles lleva en su inscripción
el nombre de Pánfilo (P.G., LXXXIX, 619 sqq.)
BARDENHEWER, Gesch. Der altkirch. Lit., II, 242 sqq.; HARNACK,
Altchrist. Lit., 543 sqq.; CEILLIER, Hist. Des aut., III, 435 sqq.; TILLRMONT,
Hist. Ecclés., V, 418 sqq.; ROUTH, Relig. Sac., III, 258 sqq.; RUFINUS’s
La Traducción de la Apología de Orígenes se encontrará
en ediciones de las obras de Orígenes.
F.J. BACCHUS
Transcrito por WGKofrom
Con agradecimientos para Fr. John Hilkert y la Iglesia de Santa María
en Akron, Ohio
Traducido por Daniel Reyes V.
The
Catholic Encyclopedia, Volume I
Copyright © 1907 by Robert Appleton Company
Online Edition Copyright © 1999 by Kevin Knight
Enciclopedia Católica Copyright © ACI-PRENSA
Nihil Obstat, March 1, 1907. Remy Lafort, S.T.D., Censor Imprimatur
+John Cardinal Farley, Archbishop of New York
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