Arzobispo de Dublin, 1669-1680; nació en Malahide, Dublin,
en 1620. A muy temprana edad ingresó a la Compañía e Jesús en Portugal,
donde realizó sus estudios sagrados, distinguiéndose como alumno
sobresaliente. Fue ordenado sacerdote en Roma y, después,
durante algunos años, tuvo a su cargo la cátedra de teología en
el Colegio de Amberes. Entre
tanto, durante la usurpación de Cromwell, Carlos II y la Familia
Real se vieron obligados a buscar asilo, primero en París y luego
en Colonia. Durante todo el período del exilio del Rey, los cuatro hermanos
del Dr. Talbot formaron parte de la Corte Real. Su hermano mayor, Sir Robert Talbot, había ocupado un alto cargo
bajo Lord Ormond en el ejercito irlandés durante el periodo de la
Federación y ahora era considerado uno de los asesores de mayor
confianza del Rey. Uno de sus hermanos menores, el Coronel Richard
Talbot, era conocido también por su devoción a la causa del monarca
en exilio y gozaba del favor del Rey. Bajo Jacobo II fue nombrado
Duque de Tyronnell y Teniente Lord de Irlanda.
Por su parte, el Dr. Talbot prestaba sus servicios en forma
continua al Rey y a su Corte. Gracias
a su dominio de los idiomas continentales fue enviado en repetidas
ocasiones a cumplir misiones de carácter privado a Lisboa, Madrid
y París y en una de ellas demostró plenamente su habilidad y su
fidelidad a la causa real. Parecer ser un hecho que, durante su exilio
en Colonia, Carlos II recibió instrucción el la fe católica y fue
admitido privadamente en la Iglesia por el Dr. Talbot.
Del rey, solían decir sus amigos que siempre que su estado
de ánimo era serio se comportaba como católico, pero que cuando
se encontraba alegre se despedía de cualquier religión.
Desafortunadamente, parece que este último estado de ánimo
era el más frecuente, sobre todo después de la Restauración, lo
que explica su necesidad de volver a ser admitido en la Iglesia,
ya en su lecho de muerte, por el Padre Hudlestone, O.S.B.
Cuando el Rey regresó a Londres, el Dr. Talbot fue nombrado
Recolector de Diezmos de la Reina, pero la facción simpatizante
de Clarendon y Ormond, que entonces predominaba, temía su influencia
con el Rey. Se organizó
un complot en su contra. Inclusive
se le acusó de conspirar, con la ayuda de cuatro Jesuitas, para
asesinar al Duque de Ormond; y fue tan encarnizada la persecución
en su contra que, por su seguridad, se vio obligado a renunciar
a su cargo en la Corte, y se retiró al Continente.
El Rey le asignó una pensión de 300 libras al año. Antes de su regreso a Inglaterra, el Dr. Talbot, con la aprobación
del General de los Jesuitas, se había desvinculado de la Compañía
de Jesús. Fue nombrado arzobispo
de Dublin el 11 de enero de 1669, y fue consagrado en Amberes, con
la asistencia de los obispo de Ghent y Ferns.
Era el momento adecuado para efectuar nombramientos a las
sedes iralndesas. Lord Ormond había perdido su popularidad y muy
pronto fue destituido del Virreinato; quienes lo sucedieron supuestamente
no serían tan hostiles a los intereses religiosos de Irlanda; se
decía inclusive que habían recibido instrucciones del Rey de ser
tolerantes en su trato con los súbditos irlandeses católicos y de
mostrarse especialmente partidarios del Dr. Talbot. El Arzobispo
inició su trabajo en la administración de la diócesis con gran celo
y se esforzó al máximo por defender los intereses de su grey, por
tanto tiempo perseguida. En agosto de 1670, realizó su primer Sínodo
Diocesano en Dublín. Fue
un evento memorable, que
causó gran alegría a la congregación católica.
Se inauguró con una Misa Mayor, que muchos de los fieles
no habían presenciado desde hacia 40 años.
Para darle aún más solemnidad, se enviaron preciosos manteles
bordados y otros ornamentos del Castillo del Virrey para adornar
el altar. Uno de los abusos
que exigía una pronta solución ilustra las dificultades que tenían
que soportar los sacerdotes en aquellos días en su esfuerzo por
satisfacer las necesidades de los fieles.
Durante la semana cada uno celebraba habitualmente dos misas
mientras que los domingos tenía que celebrar tres.
En ese mismo año, tuvo lugar en Dublín una asamblea de arzobispos,
obispos y representantes del clero, cuyo principal propósito era
analizar una especie de Declaración de Lealtad redactada por el
Padre Peter Walsh y sus
Disidentes asociados, que el Partido Ormondista había instado a
los obispos a aceptar en términos generales, para sembrar mayor
disensión entre los católicos irlandeses.
Los obispos y clérigos reunidos para este propósito rechazaron
el documento; sin embargo, como prueba de que no lo habían hecho
por deslealtad, redactaron otra Declaración en la que expresaban
su debida lealtad pero omitían algunas frases ofensivas para los
católicos que habían sido insidiosamente incluidas en la Declaración
rechazada. Como consecuencia,
con el respaldo del Partido Ormondista, los disidentes desataron
una acalorada discusión, que distrajo al país por varios años. En esta asamblea, el aspecto de la precedencia de la autoridad primada
fue objeto de una prolongada discusión entre el Arzobispo de Dublín
y el Venerable Oliver Plunkett, Arzobispo de Armagh. Ambos prelados consideraban que estaban reafirmando los derechos
de sus respectivas sedes y cada uno publicó un erudito tratado sobre
el tema. Mientras duró esta controversia, el Dr. Talbot
escribió algunas censuras severas relacionadas con el Arzobispo
de Armagh, aunque cuando estuvo en prisión por causa de su fe, durante
sus últimos años, le dirigió al Arzobispo de Armagh, quien fuera
entonces su compañero de prisión, una extensa carta disculpándose
y pidiéndole perdón por las duras declaraciones que había escrito
en su contra; y el Venerable Oliver Plunkett, como lo veremos más
adelante, demostró de la forma más práctica el grado de sinceridad
y afecto de su reconciliación con su antiguo adversario. El Dr. Talbot convocó otra reunión de prelados
católicos en la que se tomó la decisión de enviar un representante
a la Corte de Londres en busca de retribución de justicia por los
agravios contra los católicos de Irlanda, lo que alarmó en gran
medida a los reconciliadores Cromwellianos y a los Ormondistas.
Según lo expresaron, era un intento por revertir la Ley de
Reconciliación y promover una nueva rebelión.
Se presentó al Rey una comunicación del Parlamento en donde
se imploraba que, por edicto real, todos los prelados y clérigos
de la Iglesia Católica y en especial Peter Talbot, supuesto
Arzobispo de Dublín, fueran desterrados del reino y que, además,
se suprimieran todos los conventos, seminarios y escuelas
públicas papistas; que a ningún
papista irlandés se le permitiera habitar en ninguna corporación
de ese Reino; que todos los papistas irlandeses entregaran las armas;
y que ningún papista pudiera seguir siendo comandante o soldado
de dicho Reino. El Rey estaba muy consciente de lo absurdo
de estas pretensiones y de la falta de bases para la expedición
de semejante edicto real pero era demasiado débil como para ofrecer
resistencia; como consecuencia, en 1673, se desató una incontrolada
y fiera persecución contra todos los católicos de Irlanda y el Dr.
Talbot se vio obligado a buscar seguridad en el exilio.
Durante su destierro, vivió la mayor parte del tiempo en
Paris, pero a través de cartas pastorales e instrucciones escritas
continuó su esfuerzo por guiar y reconfortar a su grey.
En 1675, agotado por múltiples enfermedades, obtuvo permiso
de volver únicamente a Inglaterra y, durante dos años, vivió en
Poole Hall en Cheshire con un amigo de su familia.
Hacia fines de 1677, solicitó permiso a la Corona de
regresar a Irlanda para morir en su patria y lo obtuvo, gracias
a la influencia del Duque de York. Para ese entonces Lord Shaftesbury
y Titus Oates estaban organizando el Complot Papista
y muy pronto se envió información al
Teniente Lord Duque de Ormond, informándole acerca de los
planes de rebelión que se estaban fraguando en Irlanda, señalando
a Peter Talbot, Arzobispo de Dublín, como uno de los cómplices y
comunicándole que se habían contratado asesinos para matar al propio
Duque. Ormond respondió
que no temía para nada a estas altas personalidades y que, en cuanto
a Perter Talbot, no había bases para semejante aseveración puesto
que se encontraba a las puertas de la muerte. Sin embargo, por la
necesidad de dar cierto colorido a la existencia de dicho complot,
el 8 de octubre de 1678, firmó una orden para el arresto del Arzobispo
y, en esa misma fecha escribió al Concejo de Londres en los siguientes
términos: He enviado un escuadrón de la Guardia Montada de
su Majestad para arrestar a Peter Talbot, Arzobispo Titular de Dublín. El Arzobispo fue arrestado en Cartown cerca
de Maynooth, en la casa de su hermano, el Coronel Richard Talbot,
y, según testimonio de Carte, fue llevado a Dublin "en una
silla de ruedas y confinado en prisión en el Castillo con una persona
para que lo atendiera debido a su lastimoso e indefenso estado de
salud, como resultado de una severa infección gastrointestinal que
apenas si podía soportar y que amenazaba con poner fin a su existencia
en cualquier momento. Durante dos años, el Dr. Talbot soportó con heroica resistencia
todos los sufrimientos de su dolorosa enfermedad y las vicisitudes
de permanecer en tan insalubre y abominable mazmorra. Murió en prisión a comienzos de noviembre de1680. En una posdata
a una carta escrita por
Ormond a Lord Sutherland, fechada el 20 de noviembre
de 1680, señala: En mis pasadas dos o tres cartas he olvidado
informar a Su Excelencia que Peter Talbot, Arzobispo Titular de
Dublin, ha fallecido, y que nos cercioramos de que alguien que lo
conocía se hiciera cargo de sus restos.
Según la tradición, fue enterrado en los predios de la Iglesia
de St. Andeon, cerca de la tumba de Lord Portlester.
El 12 de abril de 1679 el Dr. Talbot había escrito desde
su celda solicitando que se le permitiera recibir la visita de un
sacerdote dado que había estado confinado al lecho durante
los últimos seis meses y ahora se encontraba en inminente
peligro de muerte. La petición le fue negada, pero el Venerable
Oliver Plunkett, Arzobispo de Armagh, también prisionero por la
fe, en la celda contigua, al enterarse de que el Dr. Talbot estaba
agonizando, se abrió paso por entre los guardias para administrar
los últimos sacramentos al prelado moribundo. El Dr. Talbot se puede considerar como confesor
de la Fe y un verdadero mártir de Cristo.
ESCRITOS
Mientras vivió en el Continente, el Dr. Talbot
publicó varias obras, tanto antes de su nombramiento a la Sede de
Dublin, como durante sus años de exilio.
Sus principales escritos son: "A Treatise on the Nature
of Catholic Faith and Heresy with Reflexions upon the Nullity of
the English Protestant Church and Clergy" (8 vols., Ruan, 1657);
"The Politician's Catechism", por N. N., impreso en Amberes
en el año1658; "The Nullity of the Prelatique Clergy"
(Bruselas, 1659); "The Duty and Comfort of Suffering Subjects"
(carta pastoral a los católicos de Irlanda), Paris, 1674; "Blackloanæ
Hæresis, Historia et Confutatio, Auctore M. Lomino Theologo, Gandavi
anno 1675" (principalmente dirigida contra el Dr. Sargent;
en el apéndice aparece una carta del nuncio en París, fechada el
26 de julio de 1676, en la que felicita al Dr. Talbot por su excelente
trabajo y en la que le confía que Sargent se ha retractado de sus
declaraciones erróneas); "Primatus Dublinensis, vel summa rationum
quibus innititur ecclesia Dublinensis in possessione et prosecutione
sui juris ad primatum Hyberniæ. Insulis, Ex Officina Nicolai de
Rache, sub Bibliis aureis, 1674" (una obra extremadamente rara;
se puede encontrar una copia en la biblioteca del Colegio de Propaganda
de Roma con la inscripción, "Ex libris Jacobi Eustachii, Dublinensis,
1683").
PATRICK FRANCIS CARDINAL
MORAN.
Transcrito por WG Kofron
Agradecimientos al Padre John
Hilker, de Akron, Ohio
Traducido por Rosario Camacho-Koppel
www.catholicmedia.net