Obispo y erudito francés, nacido en Gan (Béarn), el 24 de enero
de 1594, en el seno de una distinguida familia de magistrados; murió
en París, el 29 de junio de 1662. Tras estudiar Letras en el colegio
de Auch y Leyes en la Universidad de Toulouse, Marca fue canciller (1615), posteriormente
presidente (1621), del Parlamento de Pau, y finalmente intendente de Béarn
(1631), donde su influencia ayudó enormemente en la restauración
de la fe católica, prácticamente extinguida por la reina Juana
de Albret. Su mujer, que le dio cuatro hijos, murió en 1631. Desde entonces,
Marca dedicó todo su tiempo libre al estudio y escritura de obras de
controversia religiosa, historia –notablemente la Histoire de Béarn–
y derecho canónico. Para aprovechar sus conocimientos eclesiásticos,
Luis XIII le nombró miembro del Consejo de Estado en París (1639).
A petición del Cardenal Richelieu, Marca publicó el tratado Concordia
Sacerdotii et Imperii (1641), en el que desarrollará sus ideas galicanas.
Después de una década de vida piadosa y laboriosa como viudo,
decidió entrar en el sacerdocio. El 28 de diciembre de 1641, el rey le
nombró Obispo de Couserans (Gascuña), pero no fue preconizado
hasta diez años después, después de haber visto su Concordia
incluida en el Índice y haberse retractado de las opiniones en ella expresadas.
Enviado como administrador de Cataluña, sometida a Francia en 1644, Marca
escribió Marca Hispanica; esta obra fue publicada después de su
muerte por su secretario, el sabio Baluze. Poco después de su regreso
de Cataluña, Marca fue nombrado Arzobispo de Toulouse (28 de mayo de
1652) y cuando Inocencio X condenó el jansenismo en 1653, Marca usó
su influencia para aplicar la condena. Marca inspiró las principales
medidas contra la herejía en la Asamblea General del Clero (1655-1650)
y recibió del Papa Alejandro VII en 1656 cartas muy laudatorias. Mucho
menos valorada, sin embargo, fue su actitud cuando Luis XIV ordenó la
detención del Cardenal de Retz, Arzobispo de París, por su participación
en el levantamiento de la Fronda. Con la oposición del Papa y del clero,
ofendidos por lo que consideraban una violación de las inmunidades eclesiásticas,
Marca se convirtió en consejero del rey y escribió varios panfletos,
algunos anónimos, defendiendo a la corona. Tras la sumisión y
resignación del Cardenal de Retz, Marca fue elevado al Arzobispado de
París, pero murió tres semanas después de haber sido preconizado.
Ha dejado una gran reputación como historiador, jurista y canonista,
pero sus conocimientos teológicos fueron deficientes, y su servilismo
al poder real, excesivo. Fue muy voluble, demasiado ambicioso y aferrado a sus
intereses personales.
Entre sus numerosas obras, las más importantes son: Histoire de Béarn,
in-folio (París, 1640); De concordia sacerdotii et imperii seu de libertatibus
ecclesiae gallicanae, in-folio (París, 1641, con ediciones posteriores);
Marca hispanica seu limes hispanicus, publicada por E. Baluze, in-folio (París,
1688). Varias “Lettres inédites de Marca” han sido publicadas
por Tartizey de Lorroque (París, 1881) y J. Bonnet en la Revue de Gascogne
(enero-junio, 1910).
Bibliografía:
E. Baluze, “Vita Illustrissimi viri Petri de Marca Archiepiscopi Parisienses”,
editada al comienzo de las ediciones de la Concordia posteriores a 1663; J.
de Faget, “Vita Illustrissimi et Reverendissimi Petri de Marca”,
en Pierre de Marca, Dissertationes posthumae; V. Dubarat, Notice biographique
sur Pierre de Marca, Pau, 1896.
ANTOINE DEGERT
Traducdo por B. H. H.