Pintura de algún tema sagrado pintada en la pared
o colgada en un marco detrás del altar, o un grupo de estatuarias
en el altar. En la Edad Media, en lugar de una pintura o
un grupo, la pieza de altar consistían en algunas iglesias de plata
y oro repujados y en un trabajo de esmaltado con joyas. Algunas veces la pieza se ubicaba en el mismo altar. Si el altar se encontraba libre en el coro,
y la pieza de altar debía ser vista por atrás y por adelante, ambos
lados eran cubiertos con pinturas (Norton, Construcción de Iglesias
en la Edad Media). La pantalla
decorada, o retablo, es también llamada pieza de altar.
(Vea Pantalla de Altar).
A.J. SCHULTE
Transcrito por Michael C. Tinkler
Traducido por Armando Llaza Corrales