(UTLATECA)
La
principal tribu o nación aborigen de Guatemala. Pertenecen al gran
grupo lingüístico Maya (Véase INDIOS MAYAS), al igual que sus vecinos
en el mismo estado, los Cakchiquel, Pokonchi y Tzutnhil, los cuatro
dialectos que constituyen un sólo lenguaje. Los Quiché ocuparon
la parte centro norte de Guatemala, incluyendo los distritos actuales
de Quiché, Totonicapan, y parte de Quezaltenango. Como las de otras
tribus Mayas, sus tradiciones apuntan a un origen desde el norte
o el noroeste, y su historia realmente auténtica se remonta al año
700 d.C. (La historia Maya parece ser realmente auténtica remontándose
incluso hasta el siglo II). Fueron subyugados por Pedro de Alvarado
cerca al 1525, con incluso más atrocidades que las usuales, y declinaron
rápidamente bajo el sistema de esclavitud y duros tributos impuestos,
a pesar de las advertencias del Papa y las leyes humanitarias promulgadas
por el monarca español, a instancias de Las Casas. Incluso antes
de que se completara la conquista, los padres dominicos Pontaz y
Torres habían instalado su residencia entre los Quiché y comenzado
el trabajo de cristianización. En 1530 el padre Francisco Marroquín
(m. 1563) llegó de España para organizar la Iglesia en Guatemala,
y en 1533 fue confirmado como obispo. Le dedicó especial atención
a los indígenas y sus lenguajes, volviéndose particularmente experto
en el Quiché, idioma al cual tradujo el Catecismo. A petición suya
el padre De Las Casas (1536) estableció en Santiago un convento
dominico para la conversión de los nativos. Fueron apoyados dos
años más tarde por los padres Zambrano y Dardon, de la Orden de
la Merced, quienes establecieron un monasterio de dicha congregación
en las misma ciudad. Con estas dos órdenes, trabajando en armonía
con los Franciscanos, quienes llegaron en 1541, la conversión de
los indígenas se efectuó gradualmente, con los nuevos conversos
reunidos en poblados para su mejor gobierno e instrucción. Toda
la tribu es cristiana desde entonces, aunque muchos de los antiguos
ritos persisten en la vida diaria. Su número actual se aproxima
a los 150.000.
En
los hábitos agrícolas, arquitectura, método literario y producción,
ceremonial religioso y cultura en general, los antiguos Quiché recuerdan
a los Mayas, sólo con diferencias menores. En sus mitos originarios
(como está asentado en el Popol Vuh), Gugumatz, la Serpiente
Emplumada equivalente al Quetzalcóatl de los aztecas- le dio
forma a la Tierra, y finalmente creó cuatro hombres y cuatro mujeres,
quienes se convirtieron en los ancestros de la raza, asignando a
cada pareja al mismo tiempo un dios tutelar especial, y cuyo primer
deber era producir fuego y luz limpiar el mundo de monstruos malignos,
e instituir ceremonias y sacrificios.
El
Popol Vuh, o Libro Nacional, el gran monumento
literario de los Quiché, es un compendio de sus tradiciones más
antiguas transcritas antes de la conquista. La versión actual, evidentemente
una copia de un registro más antiguo, fue escrita en lengua Quiché
por alguien de la tribu, aparentemente poco antes de la conquista.
Llamó primero la atención a través de una traducción en castellano
por el padre dominico Francisco Ximénez (c. 1725). En 1861 una traducción
más correcta en francés, con el texto original, se publicó en París
por el abate Brasseur de Bourbourg. Sobre esta obra dice Brinton:
Este podría ser considerado uno de los más valiosos monumentos
de la antigua literatura americana y su sólida autenticidad no puede
ser puesta en duda.
BANCROFT, Native Races [of the Pacific States], vol. II: Civilized Nations (San Francisco, 1882);
III: Myths and Languages
(San Francisco, 1886); IDEM, Hist.
Central America
(3 vols., San Francisco, 1886-87); BRASSEUR DE BOURBOURG, Nations
civilisées du Mezique et de l'Amérique centrale (4 vols., Paris,
1857); IDEM, Coll. de documents
dans les langues indigènes, including Popol
Vuh (4 vols., Paris, 1861-68); SAHAGÚN, Historia
general de Nueva España (Mexico, 1829); SQUlER, Central America (New York, 1853); XIMÉNEZ, Origen de Los Indios de Guatemala in Popol Vuh, ed. SCHERZER (Vienna,
1857).
JAMES
MOONEY
Transcrito por Douglas J. Potter
Traducido por Carlos A. Díaz.