El término
negro, derivado del latín niger y trasladado
en idéntica forma del español al inglés (en vez de black,
color negro) cuando se trata de raza, puede aplicarse a una amplia porción
de la humanidad, pero más estrictamente se limita a ciertos pueblos
y tribus de Africa Central y a sus descendientes en diversas partes
del mundo. La división de la humanidad en cinco partes hecha por
Bluemback (Blumenbach)considera como negro en primer lugar al etíope, abarcando
los cafres, hotentotes, australianos, alfures y negros de Oceanía.
Pritchard y Latham protestan con razón contra el error de considerar el término negro como sinónimo de
africano. Hay pueblos de piel oscura de varios tipos por todos los
países tropicales del mundo. El negro propiamente dicho es de piel
oscura, con pelo lanudo y otras características, mientras que difiere
en rasgos menores. Es un error sostener, como hacen algunos, que
todos los negros tienen rasgos comunes. El profesor Jerome Dowd,
un sureño blanco, declara que hablar de todos los negros de
Africa como una raza que tenga características comunes, es erróneo
y tan poco científico como considerar a todos los europeos y americanos
como una raza y atribuirle a todos ellos los mismos rasgos.
Las observaciones y documentos sobre el continente africano van
a mostrar que no son necesariamente las razas con piel más oscura
las más inferiores en la escala de la civilización. El negro es
originariamente un nativo del Sudán y otras partes de Africa Central
y Occidental, donde ahora (1910) hay una población de unos 128.000.000
de negros. En las Indias Occidentales, Sudamérica y los Estados
Unidos hay descendientes de africanos, aunque en los Estados Unidos
los de sangre mezclada, los mulatos, e incluso los que tienen preponderancia
de sangre blanca son clasificados como negros.
HISTORIA
El origen de la raza negra data de la formación
de las razas en el alba de la historia humana. Los aspectos etnológicos
de la cuestión son muchos y variados. Se dice que el africano original
fue el bosquimano, que es más bien moreno que negro; el negro, el
hombre de color realmente negro, probablemente vino de otras regiones.
Esto, sin embargo, debió ocurrir en un periodo remoto. Las principales
divisiones de la población nativa de Africa son las razas negra,
bosquimana, y bantú, o mezclada, generalmente de color moreno, que
invadieron el sur de Africa, expulsando al bosquimano originario.
Pero siglos de esclavitud han roto y entremezclado de tal manera
las diferentes razas que es difícil encontrar algún negro sin mixtura
de sangre extranjera.
La historia del negro en América, que es la que concierne
más específicamente a este artículo, comienza con el comercio de esclavos
africanos. Bajo la coacción y la vara del dueño de esclavos el negro
se convirtió en parte de la población del Nuevo Mundo. La esclavitud
del negro de los tiempos modernos siguió al descubrimiento de América.
Los portugueses, que poseían una amplia parte de la costa africana
occidental, comenzaron a emplear como esclavos a los negros, en lo
que fueron seguidos por otros colonizadores del Nuevo Mundo. El primer
país del Nuevo Mundo al que fueron traídos masivamente los negros
fue Haití, o la Hispaniola. La raza aborigen había sido empleada allí
al principio en las minas, pero esta clase de trabajo se reveló tan
fatal para ellos que Las Casas, obispo de Chiapas, el célebre protector
de los indios, aunque en un
periodo posterior desaprobó la esclavitud, urgió a Carlos V que los
sustituyera con esclavos africanos como raza más resistente. Por consiguiente
el Emperador, en 1517, autorizó una amplia exportación de negros.
Sir John Hawkins fue el primer inglés que se dedicó a este tráfico.
Otros compatriotas suyos pronto siguieron su ejemplo en gran escala.
Se dice que Inglaterra capturó, entre 1680 y 1700, no menos de 300.000
esclavos de Africa, y entre 1700 y 1786 sólo Jamaica recibió 610.000. Un barco holandés trajo de la costa de Guinea a Jamestown, Virginia,
un cargamento de 20 negros en 1620; este fue el comienzo de la esclavitud
en las colonias inglesas de América. Una compañía inglesa obtuvo el
monopolio del suministro de esclavos negros a las colonias españolas
por treinta años; el contrato fue anulado por España en 1739, e Inglaterra
acto seguido declaró la guerra a España. El número de esclavos exportados
anualmente de Africa subía, a fines del Siglo XVIII, a 74.000. Entre
1680 y 1786 se trajo a 2.130.000 esclavos negros a las colonias británicas
de América, incluyendo las Indias Occidentales. En conjunto se estima
que probablemente 12.000.000 de esclavos desembarcaron en América
del Norte y del Sur desde el comienzo hasta el fin del comercio de
esclavos. Se supone que un número igual pereció en las incursiones
para capturarlos en Africa y en su camino a América. El comercio de esclavos fue normalmente llevado
a cabo con extrema crueldad; los barcos que transportaban a los esclavos
de Africa a América estaban atestados hasta tal punto que una gran
proporción moría durante el viaje. El trato a los esclavos después
de su llegada dependía mucho del carácter de sus amos; sin embargo,
se impusieron por ley restricciones en varias colonias para proteger
a los esclavos de daños.
A principios del Siglo XVII Cartagena (de Indias), en Colombia, fue un destacado mercado de esclavos. Este
fue el campo de labor de San Pedro Claver, de la Compañía de Jesús,
el apóstol de los negros. Unos doce mil esclavos desembarcaban anualmente
en Cartagena. Habitualmente estaban en miserables condiciones, y
el santo buscó aliviar sus privaciones y sufrimientos. Con el tiempo
un fuerte sentimiento cristiano se hizo valer contra el tráfico.
En la época católica en Europa y Oriente, bajo la benigna influencia
de la Iglesia Católica, las naciones gradualmente emanciparon a
los esclavos. Desde el comienzo del comercio de esclavos africanos
los Papas, desde Pío II, en el Siglo XV, a León XIII, en el Siglo
XIX, publicaron encíclicas y dirigieron anatemas contra el bárbaro
e inhumano trato a seres humanos en esclavitud. El tráfico y sus
crueldades fueron condenados por la Santa Sede antes del descubrimiento
de América. En América, los Amigos o Cuáqueros, de Pennsylvania,
en 1776, requirieron de sus miembros que tuvieran esclavos que los
emanciparan. Se formaron sociedades abolicionistas para desanimar
y oponerse al tráfico de esclavos. Ante un gran incremento del tráfico,
se tomaron medidas por el Gobierno británico y se prohibió toda
ulterior importación de esclavos a las colonias en 1805. Los Estados
Unidos prohibieron la importación de esclavos de Africa en 1808,
aunque en cierta medida se siguieron trayendo esclavos secreta e
ilegalmente al país hasta la emancipación de los esclavos durante
la Guerra Civil. La importación de esclavos fue así mismo prohibida
en las repúblicas sudamericanas. Con el tiempo, todos los estados
de Europa aprobaron leyes o suscribieron tratados que prohibían
el tráfico.
El paso siguiente era la abolición total de la
esclavitud y la emancipación de los esclavos. Esto se produjo en
las colonias británicas en 1834. Los franceses emanciparon a sus
negros en 1848. En Haití la esclavitud terminó mucho antes, en 1791;
su abolición fue uno de los resultados de la insurrección negra
de ese año. Muchos de los estados hispanoamericanos abolieron la
esclavitud al declarar su independencia; los otros han abolido desde
entonces la institución. Brasil aprobó una ley de emancipación gradual
en 1871. El Papa León XIII, en 1888, escribió a los obispos de Brasil
estableciendo en lo sucesivo la posición de la Iglesia sobre la
esclavitud; condenaba las crueldades del tráfico de esclavos y recomendaba
la abolición de la esclavitud. En Estados Unidos la esclavitud estaba
firmemente establecida en la época de la Declaración de Independencia
y fue reconocida por la Constitución, ratificada en 1788. Había
entonces varios cientos de miles de esclavos en la república. La
esclavitud decayó en los estados del Norte, pero no en los del Sur,
donde se requería el trabajo de los negros para el cultivo del azúcar
y del algodón. La diversidad de sentimientos y de intereses entre
el Norte y el Sur en la cuestión de la esclavitud produjo la Guerra
Civil. La esclavitud de los negros tocó a su fin entonces en los
Estados Unidos, cuando en interés de la Unión y como medida militar,
el presidente Lincoln emitió su Proclama de Emancipación (1 de Enero
de 1863). Desde que adquirieron la libertad los negros han crecido
en número y progresado en lo material. La discriminación, el prejuicio,
y la violenta crítica han estimulado a los más ambiciosos y respetables
de entre ellos a adquirir educación y propiedad. En menos de cuarenta
años de libertad, para el año 1900, el número de negros que puede
leer y escribir se elevó del 5 al 55%. La tasa de incremento de
la población negra se estimaba por las autoridades del Censo de
Estados Unidos que sería alrededor del 15% para los diez años anteriores
al Censo de 1900. Los informes del Censo para 1900 dan 8.833.994
negros para la parte continental de los Estados Unidos. Había también
363.742 personas de sangre negra pura o mezclada bajo la jurisdicción
de Estados Unidos en Puerto Rico. Las estadísticas del Censo para
1910 en relación con las distintas razas no están aún disponibles,
pero utilizando el porcentaje normal de incremento, podemos estimar
las cifras aproximadas para ese año, fijando la población negra
actual de la parte continental de los Estados Unidos en 10.158.092
personas. El censo de mulatos y otros de sangre mezclada en diversos
grados fue realizado en los años 1850,1860,1870,y 1890. Aunque se
reconoce que este recuento está muy sujeto a error, algunos resultados
generales se han obtenido. Las indicaciones son que del 11 al 16
% de los clasificados como negros tienen algún grado de sangre blanca.
Las cifras justifican la creencia de que entre un sexto y un noveno
de la población negra de la parte continental de los Estados Unidos
ha sido considerada por cuatro grupos de encuestadores como llevando
la evidencia de una mezcla de sangre blanca. En el Sur los negros
forman aproximadamente un tercio de la población. En 1900 tres décimos
de la población negra total del país estaba viviendo en los estados
contiguos de Georgia, Alabama y Mississippi. Estos, junto con los
adyacentes de la Costa Atlántica (Virginia, Carolina del Norte y
del Sur) y los estados del Golfo (Louisiana y Texas), tenían entonces
más de medio millón de negros cada uno. La población negra
en 1900 se distribuía por estados como sigue:
Georgia- -1.034.813
Mississippi- -907.630
Alabama- - 827.307
Carolina
del Sur- -782.321
Virginia- -660.722
Louisiana- -650.804
Carolina del Norte- -624.469
Texas- - 620.722
Tennessee- -480.243
Arkansas- - 366.856
Kentucky- -284.706
Maryland- -235.064
Florida- -230.730
Missouri - - 161.234
Pennsylvania- -156.845
Nueva
York-
-99.232
Ohio-
- 96.901
Distrito de Columbia- -86.702
Illinois- -85.078
Nueva Jersey- -69.844
Indiana- -57.505
Kansas - - 52.003
Los restantes estados tienen menos de 50.000 cada
uno, completando el total de 8.833.994.
PRINCIPALES OCUPACIONES
Los informes del Censo muestran que los trabajadores
de la agricultura, granjeros, plantadores, y capataces, trabajadores
no clasificados, sirvientes, camareros, lavanderos y lavanderas,
constituían el 836 %, o aproximadamente los cinco sextos,
de los negros en todas las ocupaciones retribuidas de la parte continental
de los Estados Unidos. Los
mismos documentos también muestran que veintisiete ocupaciones incluían
el 954 %, o más de nueve décimos, del total de los negros
con ocupaciones remuneradas. Más de los tres cuartos (el 773%)
de los negros viven en el campo. En 1900 había en los Estados Unidos
746.717 granjas explotadas por negros. Esas granjas ocupaban una
superficie de 38.233.933 acres (15.473.272 Has.), valoradas en 499.943.734
dólares. De las 746.717 granjas explotadas por negros el 21% eran
propiedad enteramente, y un 42% adicional en parte, de los
granjeros que las explotaban; en otras palabras, cuarenta años después
de la emancipación el 252%, o aproximadamente un cuarto, de
todos los granjeros negros se han convertido en propietarios de
la tierra. El valor de toda la propiedad imponible poseída hoy por
la gente de color en los Estados unidos se estima en 550.000.000
de dólares.
EDUCACIÓN
Los resúmenes estadísticos que están disponibles
de los 16 antiguos estados esclavistas dan para 1908-9
un promedio diario de asistencia de 1.116.811 niños de color
a las escuelas públicas. Hay 141 escuelas públicas superiores para
la raza de color con 10.935 alumnos y 473 profesores. El informe
de educación del gobierno para 1910 también da estadísticas de 189
escuelas secundarias y superiores, universidades, escuelas profesionales,
etc., para estudiantes de color (excluyendo las escuelas públicas
superiores). Estas escuelas están normalmente bajo control de varias
denominaciones religiosas. Algunas están controladas por corporaciones
privadas y se clasifican como no-sectarias. Se admite que la lista
es incompleta. Sólo dos escuelas católicas figuran en la lista,
a saber, la Escuela Profesional de San José, de Clayton, Delaware,
y la Academia de San Francisco, de Baltimore, Maryland. Hay, aparte
de éstas, otros dos internados católicos para muchachos de color,
uno en Rock Castle, Virginia, el otro en Montgomery, Alabama, aparte
de la Universidad Van de Vyer, en Richmond, Virginia, y otros. Hay
varios internados católicos para chicas de color donde se enseñan
las ramas académica y profesional. Las Hermanas del Santísimo Sacramento
tienen institutos en Rock Castle, Virginia, Nashville, Tennessee,
y Cornwells, Pennsylvania. Las Hermanas Oblatas de color, de Baltimore,
y las Hermanas de la Sagrada Familia, de Nueva Orleáns, tienen varios
internados cada una. Las escuelas externas católicas ascienden a
unas cien. En el Sur no se da educación sino en escuelas separadas.
Muchas de las escuelas descritas en el informe
del gobierno sobre escuelas superiores no públicas son denominadas
escuelas normales y profesionales e institutos. Otros son calificados
de colegios misioneros. En gran parte son sostenidos por las denominaciones
religiosas del Norte. Se reciben también considerables ingresos
de las cuotas de enseñanza y suscripciones
privadas. Los institutos no católicos reciben también generosas
asignaciones de fondos educativos establecidos por filántropos del
Norte para esclavos emancipados, tales como el Fondo Peabody, o
el Fondo John F. Slater de Nueva York. El Fondo John F. Slater solo
desembolsó 72.950 dólares (unas 14.590 libras) a varios institutos
de color por todo el Sur en 1909-10. Los así llamados colegios no-sectarios
reciben también ayuda municipal y del estado. En 1868 Samuel Chapman
Armstrong, un célebre amigo de los negros, fundó el Instituto Hampton
de Virginia para la educación de negros e indios. Al escribirse
esto (1911) el Instituto Normal y profesional Hampton tiene 1374
estudiantes, masculinos y femeninos, con 112 profesores blancos
y de color. Hampton ha sido el inspirador de un extenso sistema
de institutos educativos y profesionales similares para la raza
de color por todo el Sur. El más destacado retoño de Hampton es
el Instituto Normal y Profesional de Tuskegee, en Tuskegee, Alabama,
que tiene ahora 1.968 estudiantes, 1.137 de ellos varones y 561
mujeres. Hay 185 instructores, todos de color. La propiedad del
instituto está valorada en 1.278.635 dólares (255.727 libras). Tiene
una amplia dotación, que está siendo incrementada. Los ingresos
totales de la escuela para 1909-10 fueron de 258.940 dólares.
RELIGION
El negro es religioso por naturaleza. Su disposición
dócil, alegre, y emotiva está muy influida por su ambiente más próximo,
tanto si ese ambiente es bueno como si es malo. La fe y la disciplina
católicas se sabe que tienen un efecto saludable sobre la raza.
Hombres observadores y jueces de los tribunales han señalado el
espíritu de cumplimiento de la ley que existe en las comunidades
católicas de color. Algunos elementos de las civilización del hombre
blanco no siempre tienden a elevar la moralidad del negro. El negro
es naturalmente gregario, y las disipaciones y condiciones de la
vida urbana en muchos casos corrompen la nativa simplicidad de la
generación más joven para dolor de sus mayores, más conservadores.(Para
una visión de la religión en estos últimos tiempos entre los negros
en el hogar nativo de la raza en Africa, ver AFRICA). Contrariamente
a la opinión predominante, el negro, cuando está bien arraigado
en la fe católica, es perseverante en ella. En Estados Unidos los
negros y sus descendientes naturalmente adoptaron más o menos la
religión de sus amos o antiguos propietarios. Así es como, fuera
de Maryland y la Costa del Golfo, colonizados por protestantes ingleses
en una amplia sección del Sur que comprende los antiguos estados
esclavistas, los negros que declaran su afiliación a alguna Iglesia
son en su mayor parte baptistas y metodistas. Los católicos y la
fe católica fueron completamente desconocidos por los negros en
esos estados. En la época colonial la religión de los católicos
y la de los negros fueron miradas con igual desaprobación, siendo
la última considerada como no-cristiana. Bajo la legislación de
Virginia, tal como era en 1705, los católicos, indios, y esclavos
negros no tenían derecho a actuar como testigos en ningún
caso en absoluto, al no ser cristianos. Los metodistas negros
comprenden tanto a los que de alguna manera están integrados entre
los metodistas blancos, como a los que forman organizaciones independientes
que no tienen conexión con las blancas. Las tres organizaciones
más importantes de metodistas de color son la Iglesia Africana Metodista
Episcopal, la Iglesia Africana Metodista Episcopal de Sión, y la
Iglesia Metodista Episcopal de Color. Esos grupos afirman tener
en conjunto 869.710 miembros. Con otros metodistas africanos, el
número total de metodistas de color es probablemente de casi 1.500.000,
con 13.000 iglesias. El mayor número de protestantes de color es
baptista. Según el estilo de la secta baptista, las congregaciones
baptistas son independientes unas de otras. Sin embargo, de acuerdo
con las estadísticas dadas para 1908, hay ochenta y nueve organizaciones
estatales y seiscientas asociaciones de distrito con 18.307 iglesias
baptistas negras organizadas y 17.088 predicadores ordenados en
los Estados Unidos. El número total de baptistas de color suma unos
2.330.535. El número de negros adheridos a otras sectas protestantes
es comparativamente insignificante. Tomados en conjunto hay probablemente
unos 4.000.000 de negros que profesan el protestantismo en los Estados
Unidos. Hay probablemente unos 200.000 católicos de color, lo que
deja más de 5.000.000 que no profesan el cristianismo. Recordando
que algunas de las sectas baptistas no bautizan a los niños pequeños,
podemos concluir que hay más de 6.000.000 de negros en Estados Unidos
sin bautizar. Por otro lado, la inmensa mayoría de los que declaran
su adhesión a alguna denominación protestante no tiene nociones
definidas de la doctrina cristiana y tiene igualmente vagas ideas
sobre la moralidad cristiana. Este estado de cosas puede ser en
gran parte atribuido a la falta de enseñanza religiosa definida
en su juventud. Los negros de las islas del Caribe y de Sudamérica
tienen en su mayor parte la religión de los conquistadores y colonos
originarios de estas regiones, y la cuestión se trata en sus respectivos
artículos.
Como se ha afirmado antes, los negros católicos
de los Estados Unidos vivían principalmente en los estados sureños
colonizados en parte por católicos. Entre ellos están Maryland y
los estados del Golfo de México, a saber, Florida, Mississippi,
y especialmente Louisiana, donde reside el mayor número. En tiempos
pasados, los obispos de la Iglesia Católica hicieron celosos esfuerzos
para extender la dignificante influencia de la Fe Católica entre
las gentes de color de este país. Los dos últimos concilios de Baltimore,
con ardientes palabras, urgen al trabajo entre la raza de color.
El Segundo Concilio Plenario implora a los sacerdotes que consagren
en todo lo que puedan sus pensamientos, su tiempo y ellos mismos,
total y completamente, si es posible, al servicio de la gente de
color. La falta de hombres y medios ha entorpecido mucho el
trabajo. En un tiempo se informó que muchos miles habían perdido
la fe por falta de sacerdotes para asistirlos. Se ha dicho que sólo
en una parte de Louisiana hasta unos 30.000 se perdieron. Pero se
están haciendo ahora arduos esfuerzos para recuperarlos. La provisión
de sacerdotes dedicados a los intereses y la salvación de la raza
negra se reconoce como un problema serio, en cuanto que parece ser
difícil un número suficiente de vocaciones entre jóvenes blancos.
Algún tiempo antes de su muerte, el Papa León XIII publicó una carta
urgiendo por un clero nativo. El Papa Pío X ha animado también el
trabajo misionero entre los negros.
Es casi imposible obtener el número exacto de negros
católicos en Estados Unidos. Mientras que un gran número vive en
parroquias de color y tiene sus propias iglesias, hasta el número
de unas sesenta, muchos otros están mezclados entre los blancos
en parroquias muy separadas, donde no se hacen nunca informes sobre
el color de sus miembros. Sin embargo, una estimación conservadora
da 225.000 como el número aproximado en la parte continental de
los Estados Unidos. Hay unos noventa y cinco sacerdotes que trabajan
exclusivamente entre la gente de color. De estos los Padres de la
Sociedad de San José, unos cincuenta en número, trabajan en doce
diócesis sureñas y tienen
su casa madre en Baltimore. El resto son veintiocho sacerdotes diocesanos
en varias diócesis y sacerdotes de la Sociedad de Misiones Africanas
en la diócesis de Savannah; de la Sociedad de la Palabra Divina,
en las diócesis de Natchez y Little Rock; de la Congregación del
Espíritu Santo en Pennsylvania y Virginia. Hay cinco sacerdotes
en el país que son de color. Algunas congregaciones femeninas blancas
están ayudando al buen trabajo por la raza, enseñando a 11.000 niños
en las escuelas parroquiales y misioneras. Aparte de estas, hay
dos comunidades de monjas de color. Una de ellas son las Hermanas
Oblatas de la Providencia. Las Hermanas de la Sagrada Familia, otra
orden de mujeres de color, tiene ahora 116 hermanas, que están a
cargo de diecisiete escuelas y asilos situados en la Archidiócesis
de Nueva Orleáns y en las diócesis de Galveston y Little Rock. También
dirigen una escuela del gobierno con 295 alumnos en Honduras Británica.
Una comisión establecida por el Tercer Concilio Plenario de Baltimore
para las misiones católicas entre la gente de color e indios, compuesta
por tres arzobispos, distribuye los fondos recogidos anualmente
con este propósito por todos los Estados Unidos, y una específica
Junta católica para el trabajo misionero entre la gente de
color integrada en la jerarquía en 1907, alienta el espíritu
misionero entre los católicos a favor de la gente de color y trabaja
también en proporcionar fondos para este objeto. ( Ver SACERDOTES,
CONFRATERNIDADES DE : VI. Los Estados Unidos)
Nota del traductor: Las dos primeras líneas
del artículo son propias pues una traducción literal era imposible.
He añadido también la corrección de lo que imagino una
errata: no debe ser Bluemback, sino Blumenbach, Johann Friedrich,
el que hizo una división del mundo en cinco partes. También en este
apartado, he traducido alforian por alfures,
por ser este nombre, hoy en desuso, de los indígenas de las islas
Célebres y otras vecinas el único que me parece apropiado. Me he permitido
agregar el apelativo de Indias a la Cartagena de Colombia,
por sernos este nombre más familiar así. Y he añadido el equivalente
en Hectáreas de los acresde tierra poseídos por granjeros
negros. Un problema a resolver sería el doble significado de
negro en inglés (negro y black). Habitualmente
he traducido black por color negro; de igual
forma he traducido coloured por de color.
Otro problema más complicado ha sido la traducción de las distintas
categorías educativas. He traducido generalmente boarding school
por internado, sobre todo porque escuela con pensión,
que se ajusta más al sentido literal, es una expresión que suena extraña.
No he encontrado expresión mejor para day schools que
escuelas externas. Del mismo modo he traducido sistemáticamente
por escuela profesional la industrial school
y he traducido college por Universidad. Finalmente,
he preferido la expresión esclavos emancipados como traducción
de freedmen en vez de la más exacta libertos,
por tener ésta una resonancia que me ha parecido inadecuada; me he
permitido también traducir West Indies por Caribe,
que es expresión geográfica más familiar en español.
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JOSEPH BUTSCH
Dedicado a alentar el respeto
por los esfuerzos y la belleza en la vida de la gente negra.
Traducido por Francisco Vázquez