Synderesis o, más correctamente, synteresis, es un término utilizado por los teólogos escolásticos
para designar el conocimiento habitual de los principios prácticos
universales de la acción moral. El proceso de razonamiento en el campo
de la ciencia especulativa presupone ciertos axiomas fundamentales
sobre los que se apoya toda ciencia. Son tales el principio de contradicción,
"una cosa no puede ser y no ser al mismo tiempo", y las
verdades evidentes, como "el todo es mayor que cualquiera de
sus partes". Estos son los primeros principios de la inteligencia
especulativa. En el ámbito de la conducta moral existen similarmente
primeros principios de acción, tales como: "el mal debe ser evitado;
el bien, realizado"; "no hagas a los demás lo que no quieres
que te hagan a ti"; "se debe honrar a los padres";
"debemos vivir con moderación y actuar con justicia". Estas
son verdades evidentes en el campo de la conducta moral que cualquier
persona en su sano juicio admitirá si las entiende. Según los escolásticos,
la facilidad con que las verdades morales son comprendidas por la
inteligencia práctica se debe al hábito natural fijado en la facultad
cognitiva que llaman sindéresis. Mientras que la conciencia es un
dictado de la razón práctica que determina si una acción particular
es buena o mala, la sindéresis es un dictado de la misma razón práctica
que tiene como su objeto los primeros principios generales de la acción
moral.
STO. TOMÁS, Summa, I, Q. lxxix, a. 12 (Parma, 1852); PATUZZI, De ratione humana en MIGNE, Theologiae Cursus completus, XI (París,
1841).
T.
SLATER
Transcito
por John D. Beetham
Traducido
por Emilce S. Fékete