(1) Varios mártires con este nombre son mencionados
en el Martyrologium Hieronymianum y en los recuentos de
mártires de principios de la Edad Media, así como en las festividades
de estos santos que se encuentran en los santorios de la Iglesia Romana.
De conformidad con la leyenda del martirio de Santa María y
Santa Marta, otro mártir romano, Quirino (Cyrinus) fue enterrado en
la Catacumba de Pontiano. Sin
embargo, los itinerarios de las tumbas de los mártires romanos no
lo mencionan. Su festividad se celebra el 25 de marzo.
Es posible que este Quirino se corresponda con la expresión
Romae Sancti Cyri, la cual fue encontrada en el Martyrologium
Hieronymianum del 24 de marzo (cf. Acta SS., III,
marzo, 543, sqq.; Dufourcq Les Gesta martyrum romains,
I, 240). En el Siglo VIII las reliquias del mártir fueron trasladadas a la
Abadía Benedictina de Tegernsee en Bavaria.
(2) Otro mártir romano llamado Quirino fue enterrado
en la Catacumba de Praetextatus, en la Vía Appia.
Tanto el nombre del mártir como el sitio de enterramiento son
mencionados en el Martyrologium Hieronymianum (ed. De
Rossi-Duchesne, 52) y también en los itinerarios de las tumbas de
los mártires romanos (De Rossi, Roma sotterranea, I, 180-1).
Su nombre indudablemente aparece en el catálogo de los mártires
romanos del Siglo IV con fecha del 30 de abril, día en que se asigna
como correspondiente al martirio de Jerónimo.
Este otro mártir, Quirino, se presenta también en
las Actas de los Santos Alejandro y Balbina.
Allí se indica que él era un tribuno (Dufourcq, Ioc. cit. 175). Ado toma de aquí este nombre y lo coloca en
su martirologio, en la fecha del 30 de marzo, fecha que también se
encuentra en el Martirologio Romano (Quentin, Les martyrologes
historiques, 490). En 1050, las reliquias de Quirino fueron dados
por Leon IX a su hermana Gepa, Abadesa de Neus. De esta manera las reliquias llegaron a las hermosa Iglesia Romanesca
de San Quirino en Neus, la cual aún existe.
(3) Las reliquias de un tercer Quirino, ahora en
Roma, fueron traídas desde Pannonia.
Este San Quirino fue Arzobispo de Siscia, ahora Sissek en Croacia,
y sufrió martirio en 309. Fue
lanzado al agua con una roca atada a su cuello y de esa manera murió
ahogado. Las actas genuinas acerca del martirio todavía existen (Ruinart,
Acta mart. Ratisbon, 522).
También existe un himno en su honor por Prudencio (Ioc. cit.,
524).
Debido a la incursión de los bárbaros en Pannonia,
a principios del Siglo V, los habitantes de la comarca huyeron a Italia
y llevaron consigo los huesos de San Quirino.
Los restos fueron llevados a Roma y enterrados en una cámara
cerca de la Iglesia de San Sebastina, en la Vía Appia (De Waal, Die
Apostelgruft ad Catacumbas an der via Appia, Roma, 1894).
Su festividad se observa el 4 de junio.
(4) Otro
mártir llamado Quirino, también es venerado en Tivoli. Se encuentra presente en el Martirologio Romano actual, con fecha
coincidente en el 4 de junio. No
existe un recuento histórico de él.
Quizá se identifique con uno de los mártires cuyo nombre se
menciona en el Martirologio de Jerónimo, entre los grupos de mártires
cuyas fechas asignadas son el 12 de marzo, el 3 y 4 de junio.
El 4 de junio un Quirino se menciona en una declaración en
el sitio de Nividuno civitate (Mart. Hieron., 31, 73,
75).
(5) En Malmedy,
en Rhenish, Rusia, es venerado un San Quirino.
El está relacionado con fechas que datan a principios del Siglo
IX, siendo sus reliquias trasladadas a la abadía de la iglesia que
se encuentra en ese lugar. De
conformidad con la leyenda, se le ejecutó junto con Nicasio, en el
pagus vulcassinus (Vexin). Se
estima que no existen reportes históricos confiables acerca de sus
existencia. Su festividad
se observa el 11 de octubre.
J.P. Kirsch
Transcrito por Christine J. Murray
Traducido por Giovanni E. Reyes.