Mártir
romano. Poco se puede probar de su existencia más allá del martirio
que sufrió. En la cronología del “Depositio Martyrium", en el año
354, se menciona que Sebastián fue sepultado en la Vía Appia,
San Ambrosio ("In Psalmum CXVIII";
"Sermo", XX, no. sliv en PL,
XV, 1497). Se indica además, que Sebastián vino de Milán y se le veneró
aún en los tiempos de San Ambrosio.
Es muy
probable que los hechos escritos al principio del Siglo V y que posteriormente
de manera errónea se atribuyen a Ambrosio, relaten que Sebastián fue
un oficial en la guardia imperial y que secretamente había realizado
muchos actos de caridad y amor basados en la fe. Cuando en 286, finalmente
se descubrió que era un cristiano, fue entregado a arqueros mauritanos,
quienes le incrustaron flechas en el cuerpo. No obstante sobrevivió,
fue sanado por la viuda Santa Irene. Finalmente fue muerto a flechazos.
Estas historias, sin embargo, no tienen una base histórica y no poseen
mayor sustento para ser creídas.
El más
antiguo mosaico de San Sebastián muy probablemente pertenece al año
682. En él se muestra a un hombre barbado con vestimentas de la corte,
pero no presenta caracterización alguna de flechas. Fue el arte del
Renacimiento en donde se le presenta atravesado por flechas. En el año
367 una basílica, una de las siete principales iglesias de Roma, fue
construida sobre su tumba. La iglesia actual fue completada en 1611
por el Cardenal Scipio Borghese. Parte de sus reliquias fueron llevadas en el año
826 a San Medard en Soissons.
Se considera
que San Sebastián es protector contra la peste. Se estima que sus respuestas
a oraciones por la protección contra la peste, fueron testimoniadas
en Roma en 860, Milán en 1575, y Lisboa en 1599. Su festividad es el
20 de enero.
KLEMENS
LÖFFLER
Traducción al castellano de Giovanni E. Reyes.