(Deriva de la palabra hebrea que significa "sol").
El último y más famoso de los Jueces de Israel. La narración
de la vida de Sansón y sus proezas está contenida en los capítulos
xiii-xvi del libro de los Jueces. Después de la liberación efectuada
por Jefté, los israelitas vuelven de nuevo a sus malos caminos y fueron
entregados a los filisteos durante cuarenta años. Un ángel del
Señor en forma de hombre se aparece a la estéril esposa de Manué,
de la tribu de Dan, y le promete que dará a luz un hijo qué liberará
a Israel de la opresión de los filisteos. Prescribe abstinencia, tanto
a la madre como al hijo, de vino o licor y de alimentos impuros, y que la navaja
no tocará la cabeza del niño, "pues será un nazareo
de Dios". Llevando un mensaje similar, de nuevo el ángel se aparece
a Manué, así como a su mujer, y solo descubren su naturaleza celestial
cuando desaparece en el fuego de un holocausto. El niño nace de acuerdo
con la predicción y recibe el nombre de Sansón, y la narración
nos informa de que "el espíritu del Señor" estaba con
él desde su juventud. De una forma bastante extraña este espíritu
lo impulsa, a pesar de la oposición de sus padres, a escoger una mujer
de entre los filisteos, que no creían en el Señor (Jueces, xiv,
1-4). En una visita a Timna, la población de la mujer que le gusta, Sansón
da la primera evidencia de su fuerza sobrehumana, matando un león sin
otras armas que sus manos. Volviendo de nuevo vio que un enjambre de abejas
se había instalado en el esqueleto del león. Comió de la
miel y, con motivo del incidente, propuso la famosa adivinanza a los treinta
invitados palestinos a las fiestas de boda: "Del que come salió
alimento y del fuerte la dulzura." Ante su incapacidad para encontrar la
respuesta en el plazo de los siete días de la fiesta, los invitados inducen
a la mujer de Sansón a que le persuada de que se la revele a ella, y
que tan pronto como la haya conseguido se la comunique a ellos. Sansón,
sin embargo, en orden a proveer los treinta vestidos prometidos en la apuesta,
baja a Ascalón en "el espíritu del Señor" y mata
treinta filisteos, cuyos vestidos da a los invitados, que han dado la respuesta
a la adivinanza. Encolerizado, vuelve a casa de su padre, y su prometida escoge
uno de sus compañeros de boda como marido..
Vuelve más tarde a reclamarla y es informado por su padre de que ha
sido dada a uno de los compañeros de la boda, pero que en su lugar puede
tomar a su hermana más joven, que es más hermosa. Sansón
declina la oferta y, apresando trescientos zorros, los empareja cola con cola,
y atando antorchas entre las colas, los suelta para incendiar las mieses de
los filisteos, que son así destruidas junto con sus viñedos y
olivares. Los filisteos se vengan quemando a su mujer y al padre de ésta,
y entonces Sansón hace una "gran carnicería con ellos"
y luego se retira a morar en la caverna de Etam, en la tribu de Judá.
Tres mil filisteos lo persiguen y establecen sus campamentos en Leji. La gente
de Judá, alarmada, culpa a Sansón de la invasión y lo entrega
atado al enemigo. Pero entonces el espíritu del Señor viene sobre
él; quema sus ataduras y mata mil filisteos con la quijada de un asno.
Muerto de sed después de esta hazaña, revive por una fuente de
agua que el Señor hace fluir de la quijada. Más tarde, mientras
Sansón está con una prostituta en Gaza, los filisteos se concentran
junto a la puerta de la ciudad para apresarlo por la mañana, pero él,
levantándose a medianoche, toma la puerta, con las jambas, y la lleva
a la cima de una montaña en dirección a Hebrón. Posteriormente
se enamora de una mujer llamada Dalila, del valle de Sorec, la cual es sobornada
por los filisteos para que lo entregue en sus manos. Después de engañarla
tres veces acerca de la fuente de su fuerza, finalmente se rinde a sus ruegos
y confiesa que su poder se debe al hecho de que su cabeza nunca ha sido rapada.
La amante pérfidamente rapa sus cabellos y cae indefenso en manos de
los filisteos, que le sacan los ojos y lo encierran en prisión. Más
tarde, después de que sus cabellos han crecido de nuevo, lo sacan fuera
con ocasión de la fiesta del dios Dagón, y así exhibirlo
para diversión de la gente. Los espectadores, entre los cuales se encuentran
los príncipes de los filisteos, en número mayor de tres mil, se
congregan en un gran edificio que principalmente es sostenido por dos pilares.
Éstos son alcanzados por el héroe, cuya fuerza ha retornado; los
derriba, haciendo que el edificio se derrumbe, y muere él junto con todos
los filisteos.
A causa de ciertas resemblanzas, algunos estudiosos han afirmado que la narración
bíblica de la historia y hazañas de Sansón no es sino una
versión hebrea del mito pagano de Hercules. Este punto de vista, sin
embargo, es nada más que una conjetura superficial, carente de pruebas
serias. Todavía menos aceptable es la opinión que ve en la narración
bíblica meramente el desarrollo de un mito solar, que lleva un poco más
lejos la admitida, pero sin consecuencias, derivación del nombre Sansón
del semita "sun". Ambas interpretaciones son rechazadas por estudiosos
tan eminentes e independientes como Moore y Budde. La historia de Sansón,
como otras partes del libro de los Jueces, deriva sin duda de fuentes de antiguas
leyendas nacionales. Tiene una aportación tanto ética como religiosa,
e históricamente arroja no poca luz sobre las costumbres y maneras de
los crudos tiempos a los que pertenece.
LAGRANGE, Le Livre des Juges (Paris, 1903); MOORE, The Book
of Judges in The International Critical Commentary (1895); VIGOUROUX, Dict.
de la Bible, s.v.
JAMES F. DRISCOLL
Transcripción de Thomas M. Barrett
Dedicado al respeto a la vida desde el nacimiento natural hasta la muerte
natural.
Traducido por Antonio Ramírez Climent