El nombre de Simón aparece en todos los pasajes de los Evangelios
y los Hechos, en los que se da la lista de los Apóstoles. Para
distinguirlo de San Pedro se le llama (Mateo 10:4; Marcos 3:18) Kananaios,
o Kananites, y Zelotes (Lucas 6:15; Hechos 1:13). Ambos
nombres (Kananaios y Zelotes) tienen el mismo significado
y su traducción al hebreo es qana (el Celoso). El nombre
no significa que haya formado parte de los Celotes, sino que él
era muy celoso a la ley Judía, la cual el practicaba antes de ser
llamado por el Señor. San Jerónimo y otros asumen incorrectamente
que Kana fue su lugar de nacimiento; y entonces, pudo haberse llamado
Kanaios. Los griegos, coptos y etíopes lo identificaban
como Natanel de Cana; los antes mencionados también lo identifican
con el novio de la boda de Cana, mientras que en el “Chronicon
paschale” y en otras fuentes lo identifican como Simón
Clopas.
Los Avecínanos relatan que sufrió la crucifixión como
obispo de Jerusalén, luego de haber predicado el Evangelio en Samaria.
No se sabe con certeza en que lugar predicó el evangelio. Se habla de
casi todos los lugares conocidos de ese entonces, incluso se han mencionado
que llego hasta Gran Bretaña; según los Griegos, predico en el
Mar Negro, en Egipto, el Norte de África, y Gran Bretaña, mientras
que, según el Latino “Passio Simonis et Judae” –
el autor del cual fue (supuestamente Lipsius) suficientemente cercano con la
historia del primer siglo del Imperio Partían – dice que Simón
trabajó en Persia, y fue martirizado en Suanir. Sin embargo, Suanir probablemente
puede ser Colchis. Según Moses de Chorene, Simón murió
en Weriosphora en Iberia; y según los Georgianos, predicó en Colchis.
Se desconoce el lugar donde fue enterrado.
Acerca de sus reliquias nuestra información es tan incierta como
la de su predicación. Desde Babilonia a Roma y Toulouse encontramos
rastros de ellas; en Roma son veneradas debajo del Altar de la Crucifixión
en el Vaticano. Usualmente se le atribuye una sierra, porque se dice que
su cuerpo fue aserrado hasta hacerlo pedazos, y raras veces se le atribuye
una lanza. Se le considera patrono de los curtidores. En la Iglesia Occidental
se le venera junto con San Judas (Tadeo); en el Oriente es de forma separada.
La Iglesia Occidental celebra su fiesta el 28 de Octubre; mientras que
los Griegos y los Coptos lo hacen el 10 de Mayo.
KLEMENS LÖFFLER
Transcrito por Gerald Morine
Traducido por Esteban Philipps