(Del latín tabernaculum,
tienda).
Tabernáculo,
en términos bíblicos significa, generalmente, un santuario similar
a una tienda móvil, que
utilizaban los hebreos antes de la construcción del Templo de Salomón.
Las distintas expresiones utilizadas en el texto hebreo para referirse
al Tabernáculo ('ohel, tent; 'ohel mo'ed, tienda del encuentro;
'ohel ha-'eduth, tienda del testimonio; mishkan, dwelling; mishkan
ha- 'eduth, recinto del testimonio; mishkan 'ohel, morada de la
tienda; beth Yahvé, casa de Yahvé; godesh, holy; miqdash, santuario;
hekal, templo), si bien nos dan una idea bastante aproximada de
la apariencia de esta estructura, debido a la aparente consistencia
de estos pasajes en los que aparecen estas distintas expresiones,
hace que los comentadores modernos de las Escrituras tengan que
enfrentarse a múltiples interrogantes. Es así como en El Éxodo se
describe el arca como protegida por una tienda (xxxiii, 7; Hebr.
'ohel mo'ed), ubicada no lejos del campamento (Cf. Num.,
xi, 16 sqq.; 24-30; xii; Deut., xxxi, 14 sqq.), custodiada por "Josué,
el hijo de Nun" (11), y a cuya entrada Yahvé solía manifestársele
a Moisés (9-11; cf. Num., xii, 5; Deut., xxxi, 15). El que esta
"tienda del encuentro" (o tal vez mejor, "tienda
del oráculo") no era idéntica al tabernáculo es algo que los
críticos modernos sostienen basados en que esta 'ohel mo'ed existía
ya antes de que Beseleel and Ooliab iniciaran la construcción del
Tabernáculo (Ex., xxxv-xxxvi) y el lugar habitual de este último
estaba dentro del campamento (Num., ii, 1 sqq.; x, 15 sqq.). Se
hace gran énfasis en ésta y muchas otras aparentes discrepancias
para concluir que la descripción del tabernáculo, según aparece
en Ex., xxv-xxxi, xxxix-xl, proviene de los autores post-exilio
del Códice Sacerdotal. No obstante, suponiendo la precisión histórica
de las narraciones bíblicas, nos limitaremos aquí a una breve descripción
de ese santuario portátilde los hebreos. En dicho santuario
hay que diferenciar la tienda del tabernáculo, propiamente dicha,
del recinto cerrado en el que se encontraba la tienda. El cortil
del tabernáculo (Ex., xxvii, 9) era un área rectangular space,
de 100 por 50 codos (probablemente la medida egipcia, en la que
un codo corresponde a 5,17 metros) cerrado por cortinas de
fino torzal de lino (xxvii, 9), de 5 codos de alto, de 100
codos de largo a los lados septentrional y austral,
50 de largo al levante y 15 al poniente; y de 20 codos a
cada lado de la entrada. La entrada se cerraba con una cortina de
fino torzal de lino bordado de jacinto, de púrpura y de grana, dos
veces teñida sobre un fondo blanco (probablemente en el sentido
de Ex., xxvii, 16). Todas estas cortinas estaban suspendidas de
sesenta pilares, aunque no ondeantes, como lo sostiene
equivocadamente Josephus, puesto que el largo total de las cortinas
equivale exactamente al perímetro del cortil, con un pilar por cada
cinco codos de cortina. Estos pilares de madera de setím cinco codos de alto reposaban sobre pedestales (basas , Ex.,
xxxix, 39) de bronce y se sostenían en su lugar mediante cuerdas
(ibid., xxxix, 40) atadas a estacas de bronce (ibid., xxxv, 18)
clavadas en el suelo; los pilares remataban en capiteles (Ex., xxxix,
17, etc.; debemos pensar que la altura arriba indicada incluye los
pedestales y capiteles de los pilares) con una banda o collar con
recubrimiento de plata (para colgar la cortina) Al lado de levante
de la entrada se encontraban, por orden: el altar de los holocaustos
(Ex., xxvii, 1-8, etc.), la cubierta de bronce (xxx, 18-21; xxxviii,
8, etc.), y el tabernáculo propiamente dicho. Este se consideraba
como la tienda donde habitaba Dios; por consiguiente, consistía
esencialmente de cortinas, del marco de madera, que, aunque indispensable,
tenía solo una importancia secundaria. Toda la estructura medía
30 codos por 10 y estaba dividida en dos secciones, la del poniente,
o Santuario, que contenía el altar del incienso, el
candelabro dorado y la mesa de los panes de la preparación y la
otra que contenía el Sanctum Sanctorum, donde estaba el Arca de
la Alianza con el propiciatorio y el querubín. Estas secciones tenían
20 y 10 codos de largo, respectivamente.
La tradición exegética judía, seguida por casi
todos los exegetas bíblicos cristianos, considera que el marco de
madera estaba compuesto por 48 tablones sólidos (o vigas) de madera
de setím de 10 por 11,2 por 1 codo, colocados uno al lado del otro.
Esto equivale a un peso de unas 50 toneladas, desproporcionado para
el que estas vigas debían soportar y extremadamente difícil de transportar.
Algunos eruditos modernos, que han estudiado más a fondo los términos
técnicos utilizados en el
original, tienen otro concepto. Según ellos, los tablones
del tabernáculo deben entenderse como bastidores livianos compuestos
de dos tablones verticales unidos entre sí (probablemente en la
parte superior, media e inferior) por vigas o travesaños (Ex., xxvi,
17). Veinte de estos marcos recubiertos de oro (xxvi, 29) se encontraban
en el lado septentrional del tabernáculo, 20 en el lado austral
y seis hacia levante. A fin de darle solidez y rigidez, se colocó
un bastidor inclinado en la esquina septentrional y austral hacia
levante para reforzar la estructura (xxvi, 23); la parte inferior
de los tablones verticales se incrustaba profundamente en muescas
de plata sobre las bases, que deben interpretarse como bloques cuadrados
(de aproximadamente un codo de altura y ¾ de codo); por último,
cinco barras de madera que atravesaban las argollas aseguradas a
los marcos, lo reforzaban de lado y lado(xxvi, 26-28).. Hacia el
poniente, los bastidores debían reemplazarse por cinco pilares de
madera de setím, recubiertos de oro, encajados en pedestales de
bronce y coronados por capiteles
de oro (xxvi, 37). Cuatro pilares igualmente trabajados, con pedestales
de plata, separaban el Santuario del Sanctum Sanctorum.
Una cortina compuesta de dos piezas de tapicería
unidas por argollas doradas se tendía sobre todo el bastidor; cada
pieza de tapicería consistía de cinco tiras de 28 por 4 codos unidas
por asas. Medía en total 20 por 40 codos y debe haber cubierto hasta
la parte superior de los pedestales al norte y al sur, donde es
probable que estuviera asegurada (estas cortinas tenían
asas en la parte superior, seguramente para este fin), mientras
que, hacia el este, llegaba hasta el suelo. Otra tela de pelo de
cabra (el material del que estaban hechas normalmente las tiendas)
cubría esta cortina de tapicería y sus dimensiones eran aproximadamente
las mismas. Once piezas tejidas de pelo de cabra ( (6+5)x4=44 por
30 codos, calculados así para alcanzar a cubrir toda la cortina
interna por el norte el este y el sur y para colgar el doblada por
el occidente a fin de cubrir los capiteles de los pilares (Ex.,
xxvi, 7-13). Dos cubiertas externas (cuyas dimensiones no se indican),
una de piel de carnero y otra de piel de dugón protegían toda la
estructura. Otra cortina,
aparentemente elaborada en la misma forma que la que cerraba la
entrada al cortil, ocultaba la entrada al tabernáculo (ibid., 36);
por último, un velo des mismo tejido del de la cortina interna,
colgado de los cuatro pilares ya descritos, completaba la separación
entre el Sanctum Sanctorum y el Santuario.
Historia
Retardada debido a las manifestaciones de adoración idólatra
del pueblo mientras esperaban que concluyera el intercambio entre
Moisés y Dios en el Monte Sinaí, la construcción se llevó a cabo
por parte de hábiles obreros seleccionados por Dios, y su dedicación
tuvo lugar el primer día del segundo año después de la huída de
Egipto. A partir de entonces, el tabernáculo, bajo el cuidado especial
de los levitas de la familia de Gersón, acompañó a los israelitas
en sus travesías por el desierto; durante las marchas, venía después
de las primeras seis tribus y antes de las otras seis (Num., ii,
3-34); en los campamentos, ocupaba el lugar central, con tres tribus
a cada lado. Es muy probable que, después del cruce del Jordán,
el Tabernáculo permaneciera en Gálgala hasta su traslado a Silo
(Jos., xviii, 1), donde permaneció por muchos años. En tiempos de
Saúl, se dice que el Tabernáculo se encuentra en Nobe (I Reyes,
xxi, 1-6), y más tarde en Gabaón
(I Par., xvi, 39), hasta que Salomón lo hizo trasladar a su nuevo
Templo (III Reyes, viii, 4; II Par., v, 5). Desapareció en los primeros
años del siglo VI a.C, ya haya sido tomado por el ejército de Babilonia
en 588, o, si se le ha de dar crédito a la carta introductoria a
II Mac., fue escondida por Jeremías en un lugar seguro, desconocido.
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CHARLES
L. SOUVAY
Transcrito por Reynir Gudmundsson
Traducido por Rosario Camacho-Koppel
www.catholicmedia.net