El nombre del Monte Tabor, "Hermón"
, se presenta en el Antiguo Testamento de los Setenta, en Jeremías
y Oseas como Itabyrion. Bajo esta última forma (Itabyrion o Atabyrion)
aparece el nombre de este monte en los trabajos históricos de los
ancianos. Los árabes le daban el nombre de Jebel et Tur (el monte
de los montes), nombre que dan también a los Montes Garizim, Sinaí
y de los Olivos. El monte Tabor se destaca entre los montes de Palestina
por su pintoresca ubicación y sus hermosa silueta, por la sorprendente
vegetación que recubre sus laderas de piedra caliza y por el esplendoroso
panorama que se contempla desde su cima. Prácticamente aislado por
todos sus flancos, su mole hemisférica asciende en un pico hasta una
altura de 502,92 metros sobre la llanura de Esdraelón, con la que
limita por el norte y por el este, unos ocho kilómetros al
sureste de Nazaret. Alcanza una altura de 561,74 metros sobre
el nivel del Mediterráneo y de 774,19
metros sobre el lago de Tiberíades, Josefo (Bell.
Jud., IV, i, 8) le asigna una altura de treinta estadios o 5. 547,63
metros, pero, sin duda, utilizó la cifra de cuatro estadios (o 739,74
metros) que el amanuense debe haber cambiado por la de treinta estadios.
La cima es una meseta oblonga de unos 914 metros de largo en dirección
noroeste a sureste, por 304,80 metros
de ancho. La atención se fija de inmediato en las masas
gigantescas del Gran
Hermón, hacia el noreste y luego los ojos se dirigen al Valle del
Jordán, el Lago de Tiberíades y las cadenas montañosas
del Hurón, el Basán y el Galaad. Hacia el sur se encuentran
Naim y Endor al pie del Jebel Daby o el Monte Mora (Jueces, vii, 1),
erróneamente identificado por Eusebio y San Jerónimo con el Pequeño
Hermón (Ps. xli, 7); un poco más allá, se divisa el monte Gelbo. Hacia
el oeste, la fértil llanura de Esdrelón se prolonga hasta el Monte
Carmelo e innumerables sitios bíblicos e históricos hacen que la imaginación
vuele al pasado.
El Monte Tabor es objeto de comparaciones poéticas
por parte del salmista (Ps. lxxxviii, 13), el Profeta Jeremías (xlvi,
18), y el Profeta Oséas (v, 1). Este hermoso monte tuvo también
un importante papel en la historia. Allí, la Profetisa Débora reunió
en secreto a 10.000 israelitas bajo el mando de Barac, quienes luego arremetieron
contra el ejército de Sisara, en el torrente de Cisón, obligándolo
a huir (Jueces, vi, 2-vii, 18-19). Al momento de la repartición
de la Tierra Prometida, el Tabor marcó el límite entre Isacar y Zabulón (Jos.,
xix, 22). Dentro de la tribu de Zabulón, pero cerca de Daberet, una ciudad de Isacar, el
Libro de Josué(xix, 12) hace referencia a la ciudad de Ceselet-Tabor,
que en hebreo significa "ladera del Tabor". I Par. (vi,
77) menciona también la ciudad de Zabulón, llamada simplemente Tabor
y asignada a los Levitas descendientes de Merari. Ésta es la forma
abreviada del nombre de la misma ciudad, y probablemente es la que
figura como Dabour entre las ciudades galileas conquistadas por
Ramsés II., según el "Papyrus Anastasii" (I, xxii, 2).
Polybius (Hist., V, lxx, 6) cuenta que en el 218 A. C. Antíoco el Grade,
valiéndose de una estratagema, capturó la ciudad de Atabirión en
Galilea. La historia no la vuelve a mencionar, ni siquiera en relación
con las sangrientas batallas que tuvieron lugar al pie del Monte
Tabor, en el año 53 A. C. entre Alejandro,
hijo de Aristóbulo, y Gabino, el teniente de Pompeya ("Ant.
Jud.", XIV, vi, 3; "Bell. Jud.", I, viii, 7). Sólo
Eusebio vuelve a referirse a ella como "Dabira
un pueblo
de los judíos en el Monte Tabor". ("Onom.", ed. Klostermann,
78). Daberet (Jos., xix, 12; xxi, 28) corresponde, sin duda,
a la actual Dabûriyé, ubicada al pie del Monte Tabor hacia el occidente.
A diez minutos de ascenso en dirección norte, desde
Nazaret, se encuentran las ruinas de un lugar hebreo que los nativos
llaman Khirbet Daboura (las ruinas de Daboura) o también Abu Amoûd
(el padre de las columnas). En este lugar se encontraba la bíblica
Ceselet-Tabor, o la Daboura de los egipcios, o la Atabirón de los
griegos. Dominaba la ruta de las caravanas y los ejércitos. Durante
la sublevación de los judíos contra los romanos, Josefo rodeó "la
meseta del Tabor" con una muralla circunvalar de veintiséis
estadios o 3,2 kilómetros de circunferencia, trabajo que terminó
en cuarenta días. Formó así una especie de campamento amurallado
en el que los rebeldes, perseguidos desde todos lados, buscaban
refugio para organizar su último puesto de resistencia. Plácido,
teniente de Vespasiano, arremetió contra ellos con un ejército de
600 hombres a caballo, mediante una estratagema los obligó a salir
a la planicie y los derrotó. ("Vita",
37; "Bell. Jud.", II, iv, xx, 6; i, 8). En el cuarto
siglo de nuestra era, se reconoció el Monte Tabor como el sitio
donde tuvo lugar la Transfiguración de Cristo, se convirtió entonces
en lugar de peregrinación y en su cima se construyeron una basílica
y varias iglesias y capillas. En 1101, los Monjes Benedictinos reconstruyeron
los lugares sagrados y erigieron una abadía fortificada en la que
resistieron múltiples embates de los sarracenos, pero después de
la batalla de Hattin (1187), se vieron obligados a abandonar el
monte. Melek el Adel construyó allí
(1210-12) una enorme y sólida fortaleza que los Cruzados
atacaron en vano en 1217; al año siguiente, Melek el Adel la mandó
demoler. Ahora los Franciscanos y los monjes griegos cismáticos
ocupan la meseta del Monte Tabor.
ROBINSON, Biblical
Researtches in Palestine, III (Boston, 1841); Survey of W. Pal. Memoirs, (Londres, 1881); GUÉRIN, Description de la Palestine: Galilée (Paris,
1880); MEISTERMANN, Le mons
Thabor (Paris, 1900).
BARNABAS
MESISTERMAN
Transcrito por WGKofron
Agradecimientos al Padre John
Hilkert, de Akron, Ohio
Traducido por Rosario Camacho-Koppel
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