Nombre de dos eminentes pintores paisajistas flamencos; el mayor
nacido en Amberes en 1582 y muerto allí en 1649; el más joven
nacido también en Amberes en 1610 y fallecido en Bruselas en 1694. De
estos dos pintores, el hijo fue sin duda el más grande eclipsando con
su arte la obra de su padre. Éste era hijo de un mercader, Julian Teniers,
y fue criado y educado por su hermano mayor. Durante un tiempo estudió
en la escuela de Rubens y luego viajó a Italia y estudió con Elsheimer
en Roma. Regresó a su país en 1606 y permaneció el resto
de sus vida en Amberes, pintando paisajes, haciendo ilustraciones de escenas
rurales y representaciones de escenas clásicas e históricas. David
Teniers el joven fue uno de sus 4 hijos, David, Julian, Theodore y Abraham,
y a su vez tuvo un hijo y un nieto llamados David. Nada se sabe acerca de quiénes
educaron al joven Teniers; probablemente se formó en el estudio de su
padre aunque algunos autores afirman que trabajó a las órdenes
de Rubens o de Brouwer. Con seguridad tenía una estrecha relación
con Rubens, aunque no se sabe nada de esta relación hasta 1637, cuando
contrae matrimonio con Anne, la hija de Brueghel, discípulo de Rubens,
y el gran maestro asiste a la ceremonia. La joven aún no tenía
17 años. Le dio a Teniers 5 hijos y falleció en 1656. Seis meses
más tarde Teniers se casó con Isabel, hija de un personaje eminente
que era Secretario del Gobierno de Brabante.
Se dice que cada uno de estos dos matrimonios reportó
a Teniers una fortuna así como que ganó mucho dinero con la venta
de sus cuadros. Es cierto que tenía una posición económica
desahogada; llegó a comprarse un “chateau”, vivió
cómodamente y fue admitido en la nobleza una vez que dejó de ejercer
la pintura profesionalmente. Se conserva una descripción de su escudo
de armas y parece plenamente confirmado su interés en ser considerado
uno más entre las antiguas familias de la nobleza. Fue protegido por
el Gobernador de los Países Bajos, el Archiduque William, así
como por su sucesor, Don Juan de Austria. Felipe IV y Cristina de Suecia se
encuentran también entre los personajes eminentes que pagaron por sus
cuadros. Era un hombre de una extraordinaria laboriosidad y sus deliciosas obras
de pequeño formato, casi 800 en total, se encuentran diseminadas por
toda Europa. Generalmente se trata de escenas campesinas, bellamente coloreadas
y ejecutadas con destreza. Estas obras pueden ser admiradas y estudiadas especialmente
en las pinacotecas de Dresden y Glasgow, en la National Gallery de Londres,
en el Louvre, en el Prado, en la Galería Imperial de Viena y en el Museo
Hermitage de San Petersburgo. En el Louvre se halla la más amplia colección,
contando con casi 40 obras de este magnífico artista. De entre los miembros
de su familia, David Teniers parece haber sido el único católico
practicante.
WAUTERS, The Flemish School of Painting (Brussels, 1877).
GEORGE CHARLES WILLIAMSON.
Transcribed by Douglas J. Potter
Dedicated to the Immaculate Heart of the Blessed Virgin Mary
Traducido al español por Antonio Marco